Hoy ha sido un día especialmente difícil, he estado muy triste, con lágrimas en los ojos sin saber el porque, me siento en el suelo, con ganas de que todo termine. No se bien que significa esto, ahora estoy escribiendo según salga, no sabía que estaba tan raro.
Me siendo horriblemente solo, y no se como superar eso, no se si quiero seguir viviendo, no se para que hago todo esto, no se si tengo un espacio, no se que puedo esperar, mi vida no tiene sentido.
Los días son todos iguales, ahora que estoy sin trabajo eso es más evidente. El exceso de tiempo libre me tiene pensando, como en mis días más negros, y cuando estoy así veo mucho, y lo que he visto últimamente no me tiene feliz.
Veo a los demás, veo a mi sobrina que me necesita tanto, veo a los demás, que solo me ven como… alguien, pero no me preguntan como estoy, salvo dos personas, mis viejas, pero no puedo seguir viviendo de eso. Quiero una vida, una pequeña, aunque no dure mucho, pero una vida.
De lo hablado con mi sicóloga, y pensando en las posibilidades, me siento poco capacitado para lograr encontrar una pareja. El día miércoles pasado, después de mi sesión, tomé un poco de valor y lo llamé, para hablar de un tema laboral que me había preguntado, un sitio en internet y cuanto dinero cuesta algo así, le dije lo que averigué, pero aproveche de hablar un poco más con él, contándole un poco de todo, que aún ando sin trabajo, y ahí es donde él se puso serio, diciéndome que debo encontrar trabajo y pronto, que debo moverme, y me dijo que porque no buscaba una pareja, que la familia ordena las cosas.
Me dieron ganas de decirle lo que siento, se que él tiene razón, debo conseguir trabajo porque el dinero se acaba, debo moverme más, porque lo que quieres no te está buscando, pero cuando me dijo lo de la pareja y la familia… me dolió.
El no sabe cuan difícil ha sido para mi tratar de imaginar como sería una familia, como puedo decidir como sería, porque no hay “familias” que puedan llenar las necesidades de personas que no calzan dentro del concepto que existe, yo no podría darles a mis hijos un padre que ama a su madre, quizás la podría querer, pero amar a una mujer como se merece para vivir en una familia… no lo veo posible. Cuando lo dijo pensé en gritarle lo que sentía, para que supiera cuanto lo quise, para que comprendiera lo difícil que es para mi el buscar en mi corazón el amor por alguien.
Conversando con mi sicóloga, le pregunté si debía intentar tener una familia “típica”, obviamente respondió que no, que no podía vivir una vida que no fuera la mía, y le comenté lo que me pasa, que no me he sentido enamorado por alguien, hasta donde recuerdo, salvo por este amigo en el colegio. No me pudo responder, porque obviamente la respuesta la tengo yo, pero viendo las posibilidades, no veo mucho donde pueda encontrar.
Estoy fuera del mundo, no me siento parte de algo, acostumbrado a enfrentar las cosas solo, aprendí a no necesitar, tener todo controlado. Pero para amar… debes entregar esa confianza, poder entregar tu corazón, con toda la confianza, ya que sabes que si esa persona quiere te lo puede hacer papilla.
¿Como puedo entregar mi corazón?, no tengo idea, no se como hacerlo, lo tengo muy escondido, me cuesta mucho pensar el descubrirlo, el perder esta fuerza que me mantiene en pie, que sin esta confianza, si alguien tuviera mi corazón, podría destruirme completamente, perder lo poco que me queda, perder todo lo que me queda en este mundo.
Es ahí donde viene mi sobrina, esa niña que me ama y que amo, esa niña que me da un motivo, esa niña que no me perdonaría hacer sufrir, esa niña que sé que sin mi sufriría mucho. Como puedo dejarla, como puedo evitar el miedo que tengo de arriesgarme, y el miedo de que ella sufra, como hacer para que ella no sufra, sufrir yo… de eso se algo y quizás lo puedo soportar, pero que ella sufra… no podría soportarlo.