domingo, 28 de julio de 2013

Días largos.

Hoy pasé la tarde con mi sobrina, mi casi hija. En la plaza jugando y haciendo cuanta tontera se le ocurriese, si hasta nos metimos en un mundo mágico solo para niños, pasé las mejores horas de este fin de semana.

Pero esta niña me está preocupando, su infancia se está pareciendo mucho a la mis, y quizás algo más dura, hasta donde sé sus padres pelean frente a ella, y mis viejos también, solo quedo yo para abrigarla cuando está sola, yo… el que sabe como enfrentar la soledad, que si le doy mis consejos se queda sola de por vida.

Mi semana laboral fue densa, ya llegué a mi límite, y ya dejo de ser el lugar donde hago las cosas que me divierten para pasar a ser el lugar donde pierdo el tiempo para que me paguen.

De mi amor imposible… nada, le he dejado mensajes y nada, y por eso no me he atrevido a llamarlo, seguramente no me contestaría, y si lo hiciera, no sería grato el hablar con él.

Hay veces que los días se hacen cortos, cuando esos momentos se escapan, pero cuando lo días son largos… te das cuenta que algo que no ves te esté molestando.

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