domingo, 21 de julio de 2013

Te quiero, y quizás te amo

Esta semana… termina con un domingo tranquilo, ayer… visita a mi cuñado, un rico asado en contra de toda moral dietética. Y yo, muerto de frío disfrutando de mi sobrina. Ese fue el fin de semana, como lo suponía y como es costumbre, totalmente familiar.

Ahora, terminado el fin de semana, y sin mucho que hacer, solo me queda pensar y como estoy solo, pensar en cosas densas, como siempre hago cuando estoy solo. Hoy pensé, y bueno… quizás desde antes, desde el viernes, o desde el jueves, o… toda la semana pasada, en ver a mi amigo platónico.

Ya caí en cuenta que estoy siendo una molestia, pero es que me cuesta mucho pensar en la idea de separarme de él sin decirle lo que siento, sin decirle a esa persona que lo quiero, que quizás lo ame, como soportar otros 20 años sin hacerlo. Hay una buena película que se llama “boy culture”, buena, me gustó mucho.

El personaje principal es un escort (para no decir puto) que muestra su vida compartiendo su apartamento con el único tipo al que ha amado, y de como conoce a un cliente, un hombre de unos 60 años que le relata de apoco su vida, de como fue para él vivir enamorado de su mejor amigo y jamás habérselo dicho.

El protagonista comienza a hablar con él, y comienza a ver como está perdiendo la oportunidad de amar por tener miedo, por los mismos motivos que su cliente terminó viviendo una vida solitaria, una vida fría y gris.

Al final se lo dice y le responde que también lo quiere, y aprende que, si bien nada es seguro, es lamentable no hacerlo si es que uno quiere hacerlo.

Lo quiero ver, no quiero ser el viejo solo, aún me veo joven, volví a parecer de menos de 30, y no puedo negar que el hecho de que me vea joven es quizás una vuelta de mano por los años que perdí enfermo.

De todas formas, con sus líos personales, hacer lo que quiero hacer me transformará en una molestia, pero quiero decir alguna vez “te quiero y quizás te amo”, pero no se si decirlo por teléfono sea muy triste.

No hay comentarios: