Es complicado parecer normal, y es más complicado ser normal. Mucho tiempo sin escribir porque no había mucho que contar, hasta hace algún tiempo, solamente los problemas del trabajo y lo complejo que fue el final del año, errores míos que produjeron muchos problemas, la verdad no se porque aún estoy trabajando allí, y no se si me gusta estar en esa situación.
Pues bien, todo mal, todo denso, mi casa para variar un desastre, mis dos viejas peleadas y yo en medio con mucho cuidado de no hacer daño a nadie, como siempre el tonto que se preocupa por todos. Pero pasó algo extraordinario…
Este viernes me encontré con mi amor del colegio, y es raro, primera vez que le digo amor, pero bueno, hay cosas que uno no se atreve a decir, por muy obvio que sean.
Él está trabajando cerca de donde estoy yo. Él trabaja en construcciones o algo así, la verdad es que no se lo he preguntado, pero va a estar por un tiempo trabajando cerca.
Y bueno… nos juntamos, y sigue siendo el que recuerdo, su sonrisa, su cara y sus tics algo nerviosos, sigue siendo el que yo quiero. Conversamos por un rato, almorzamos juntos, pero de esos almuerzos con tiempo, esos almuerzos laborales, de solo una hora.
Me preguntó muchas cosas, como estaba, donde estaba viviendo, porque seguía aquí, y por que entregaba todo lo que tengo a los demás, por que no me cuido. Como me gustaría tener respuestas a eso, pero no las tengo, aunque en esos momentos solo lo veía a él, no pensaba mucho.
Me encanta su sonrisa, como habla, como mira. Me gusta como me hace sentir, como siento ese calor de sentir, de tener un motivo, de querer. La verdad no se si me puedan entender, pero para mi es algo tan raro que… es increíble.
Quiero juntarme nuevamente con él, pero esta vez para hablar más, espero convencerlo para que nos juntemos después de la oficina, para hablar mejor y sin el problema del tiempo.
En este post no tenía mucho que decir, pero lo que no quiero es olvidar esto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario