¿Qué irá a pasar?, llamé a mi amigo del colegio, pidiéndole que nos juntáramos, pidiéndole hablar. Pienso contarle mi “secreto”, que no creo que sea tan secreto a estas alturas. Voy a contarle que soy gay, pero solo eso, y ver que pasa, ver que me dice, ver si me dice que ya lo sabe, ver si calla, ver si me consuela, si me aconseja, esperar a que me llame después de eso, ver que me responde.
Se que él sabe, se que sabe que estuve agarrado de él en el colegio, lo que no creo que sepa es que realmente lo amé, aunque no se si puedo decir eso cuando solo tenía 17, pero creo que si, lo amé, y quizás aún lo ame.
Es rara esa palabra, amar, es tan corta y tan difícil de decir, de sentir, de darse cuenta que está allí, contigo y con esa persona que hace que esa palabra tenga sentido.
¿Cómo puedes saber si amas?, no es una pregunta nueva, pero como lo sabes, como lo puedes saber. A mi me pasaba cuando lo veía y soñaba despierto, lo veía y me sentía bien, me reía, era por ese momento feliz, era una sensación fuerte, una sensación que no he vuelto a sentir.
Aún recuerdo esos recreos en el colegio, sentado en el patio de los cursos de educación media, todos los amigos sentados, hasta que nos sacaban del colegio, conversando, matando tiempo juntos, sin hacer nada, solo sentados conversando.
Yo estaba contento y feliz, y me dolió mucho cuando terminó, me dolió como cuando mi primo, mejor dicho, mi hermano tuvo que partir a Francia, cuando me sentí completamente solo sin él en la casa.
No me gusta sentirme como me siento ahora, esta sensación fría de estar perdiendo el tiempo, de no poder decir a la personas que amas “te amo”. Quiero sentir como es dar un beso y cuando lo das te sientes feliz, y cuando lo dejas, te sientes con hambre de otro.
Despertar en la cama, abrir los ojos y ver a alguien a quien quieres abrazar porque sabes que eso te hará sentir bien, porque esa persona hace que dejar la cama sea algo doloroso, que hace que odies tu trabajo y quieras volver pronto a la casa, esa persona que hace que una hora se vuelva un siglo cuando estás con ella, que su calor te haga sentir completo y seguro.
Quiero amar, quiero amar con rabia, con completa entrega, sin miedo, arriesgándolo todo, haciendo que la idea de morir sea dolorosa, que me haga sentir miedo a la muerte nuevamente.
A esa persona la conozco, esa persona es mi amigo del colegio, esa persona que está casada y con dos niñas. Se me hace imposible pedirle esto, no puedo pedirle que deje a su familia, que deje su vida. Pero si le cuento lo que siento y dejo que el decida… ¿estará haciendo algo malo?
Decisiones decisiones, terribles decisiones.
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