lunes, 20 de diciembre de 2010

Cherokee

Estos días realmente están doliendo, me he pillado llorando en la calle, en el trabajo, abrazando a mi sobrina cuando le doy un beso. Me siento tan fuera de todo lo que veo, me siento tan diferente a los demás que se hace asfixiante.

No se que será de mi en estás fiestas. En estos momentos debo ser fuerte, mi tía me necesita y la veo triste como yo, no puedo ser débil, no ahora.

Me he pillado solo en algunos momentos, y la sicóloga tiene razón, estoy acostumbrado a estar solo y me da miedo, no se dejar de serlo, y no he avanzado mucho, y mi sicóloga me está dejando solo, ya he perdido dos sesiones, y no se que tan útil sea seguir en eso… al final todo está cambiando… a lo que siempre ha sido, voy a tener que enfrentar muchas cosas solo.

Este año que viene voy a tener mi departamento y tratar de hacer una vida, si falla una vez más deberé cambiarla y comenzar desde cero el tema (si alguien que lea esto tiene un buen dato de un sicólogo en Santiago de Chile, lo agradezco mucho).

Saben… las cosas cada vez son más planas, a pesar de que lo cambio todo, y eso solo muestra no que estoy haciendo nada, que lo que hago es dar vueltas y no encontrar nada.

Debo atreverme a salir y ver que encuentro, estoy dejando a mi familia, ya estoy siendo algo más claro, solo espero que no me malentiendan, no soy alguien que no aprecie su ayuda, solo que no quiero necesitarla.

Solo quiero tener una vida, llorar todas mi penas este 31 y tratar de hacer algo de lo que le prometí a mi tío, tratar de tener una buena vida y comprarme una cherokee.

lunes, 13 de diciembre de 2010

No me gusta diciembre

Se vienen los días a los que más temo de todo el año. Estas fiestas me traen a la memoria todos los momentos en los que fui feliz, y me muestran cuan lejos estoy de eso. Recuerdo a todas esas personas que le dieron sentido a mi vida he hicieron de los días algo soportable, y ahora estoy cada vez más solo y mas débil.

Odio el fin de año, odio al viejo pascuero, el año nuevo y los asados. Odio ver como las personas que me regalaban ese pack de calzoncillos ya no está, o los que me abrazaban y me daban el mejor regalo ya no me lo pueden dar, ese regalo que me ayudaba a sentir que no estaba solo.

Días como este me hacen recordar el porque me hago llamar steppenwolf, soy un lobo estepario, a quien le duele mucho ser un lobo, pero no puede dejar de serlo, yo no lo elegí así.

Me quedan pocas cosas en este mundo que me ayudan a soportar estos días, y cada vez son menos. Estoy tratando de comenzar finalmente una vida propia, pero como me dijo la socóloga, quizás ya es algo tarde y se vivir solo, ya no necesito a las personas y si llego a quedar solo, me quedaré solo.

Me estoy haciendo más complejo, me estoy apartando de lo que los demás son, solo se ser chistoso, y con eso los demás me entienden, pero cuando hablo de lo que siento, siguen mirándome raro, no he logrado dejar de ser un tipo raro.

Muchas veces me siento un cobarde al no intentarlo, al no romper eso que me tiene lejos, pero cuando lo he hecho, me he dado cuenta que no era el miedo lo que me tenía lejos, no era miedo, solo era poco interés.

Hay muy pocas personas a las que he llegado sentir cercanas, muy pocas, pero nadie ha llegado muy cerca.

Me siento solo en estás fiestas, necesitaré de todo lo que me pueden dar estas personas que me ayudan a soportar los días, sino… será una de las fiestas mas oscuras por las que he pasado.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Solo por fin

Creo que estoy listo para mandar todo a la chucha, pero no en un mal sentido. Creo que las cosas acá ya terminaron su ciclo, no puedo ayudar a los que no se quieren ayudar, estoy agotado de tratar de que no sigan siendo tontos.

Quiero un departamento para mi, quizás me lleve a mi tía y a mi vieja, y si se, eso suena al revés, pero si me las llevo, yo arriendo algo. La cosa es que esto terminó, ya no tiene sentido y estoy aburrido de estas personas que solo se persiguen la cola igual que los perros.

No crean que no los quiero, pero me di cuenta que no los puedo hacer cambiar, eso es pega de ellos, además… son bastante más viejos que yo, deben haber aprendido algo digo yo.

No se bien como seguir ahora, mi sicóloga me previene de quedarme solo, que puedo acostumbrarme y jamás salir de eso, pero al menos ya quiero hacerlo.

Quiero… creo que quiero ver como se siente tener una pareja, despertar un día sin ganas de dejar la cama, donde uno tiene al lado alguien que te abrace igual de fuerte. un besito, desayuno… y seguir acostados.

Del tema hijos… creo que eso no fue para mi. Siempre tengo buena aceptación con los niños, los quiero y me quieren, y me encantaría tener un hijo, pero como podría dejar la opción de encontrar a alguien que me haga sentir vivo.

Me estoy secando, eso lo siento, cada día duele menos y eso me asusta. Este año es mi año, es ahora cuando debe pasar, ahora estoy más solo que nunca antes, solo tengo tres personas en mi vida que me importan, y a las tres… yo no soy quien decide por ellas, estoy libre.

sábado, 30 de octubre de 2010

Necesito ayuda… parece

Otra fecha difícil para mi, ya pasé el 27, pero este año fue peor, sin mi tío las cosas son más raras, más complejas, menos importantes. Solo me quedan tres personas a las que quiero y me sacan de la cama en las mañanas, no tengo a nadie más.

Estos días se me hacen realmente difíciles, me siento solo y no se como dejar de estarlo, aunque creo que algo va cambiando, aún no pasa mucho.

Estoy decidiendo que hago, que chucha hago con mi vida, como logro que una vida que se ve tan compleja y distante del mundanal ruido pueda cumplir la meta de llamarse vida.

Las personas que me rodean piensan que son ellas las responsables de todo esto, y creen que pueden solucionarlo, pero no ven que mi vida va más allá que eso, que mi vida es algo de completa responsabilidad mía, y que lo que hagan o no no cambiará nada, ni lo hubiese hecho antes.

Hoy hablaba con mi médico, si… las cosas que me han pasado me han hecho lo que soy, pero no todos podrían ser lo que yo soy, lo que soy depende de lo que me tocó y de lo que supe hacer con ello.

Dios… solo quiero saber si tendrá algún sentido todo esto, si lo que me ha pasado servirá para algo, si puedo tener algo para mi, algo de eso que veo como otros lo tiran sin darse cuenta de lo que pierden.

Me gustaría tener a alguien conmigo, compartir y querer de esa forma que da miedo, de esa forma en la que el dolor tiene otra forma, más intenso, y que da mucho mas miedo. La verdad no se que hacer, como lograr encontrar y hacer esa vida.

jueves, 14 de octubre de 2010

Matando la soledad

Días de tranquilidad… me enferme del estómago y he tenido días en los que pienso más aún. Me la he pasado pensando en la inmortalidad del cangrejo, pensando de todo un poco, chateando con los amigos que he encontrado, perdiendo el tiempo de forma tranquila en internet.

Bueno, después de tanto navegar, me metí en una página que no visitaba desde hace mucho, gracias al consejo de un amigo, me metí a una página de citas, si… de citas, buscando citas por internet.

Igual es raro, no se por que lo hice, pero pasó. Me puse a buscar como hace mucho tiempo no lo hacía. Y encontré cosas interesantes, pero quizás lo más interesante es que tipo de perfiles buscaba. Me fijé más en las fotos que mostraban caras, no en la de torsos desnudos con pectorales de ensueño. Creo que estoy necesitando algo.

Encontré algunos interesantes, pero me falta la confianza, en estos momentos estoy con un cuadro de dermatitis que me tiene la cara bastante mal, además me siento gordo, que después de lo de mi tío, no puedo negar que de cuidarme nada. Pero al final… el problema es que no me siento capacitado para tener una relación.

Y bueno, me puse a pensar… ¿qué me falta?. No puedo negar que el párrafo de “Me atrae” me deja sin confianza, casi todos piden músculos, y casi todos muestran fotos con músculos, ¿seré tan diferente?.

Estoy pensando en una relación, en una casa y en una vida propia. Pensé que me costaría más, pero creo que lo he vivido me ha mostrado lo que no quiero. Me gustaría mucho encontrar es cosa algo idealista, eso que me haga sentir los días y que no sea una serie de rutinas que me impidan ver como pasa el tiempo.

Hay perfiles muy románticos, poéticos, vitales, divertidos, hay de todo. Quiero saber como es tener una vida y alguien con quien vivirla. Quiero despertar en la mañana y tener al lado a alguien a quien darle un beso y abrazar. Ya no soporto la idea de estar solo.

Como me pasó el 2005, volví a tocar fondo, y creo que se viene un cambio. Cómo me gustaría encontrar a alguien que me haga sentir la insoportable necesidad de mandar todo a la cresta y obligarme a vivir los días. Quiero dar un beso y tener a alguien para que en año nuevo le de el abrazo de las doce, lo mire a los ojos, me salgan algunas lágrimas, y decir solamente “te amo”.

La vida se me esta haciendo más larga día tras día, los minutos pesan más y me cuesta dar el siguiente paso. Sé que no voy a soportar esto solo, no me siento capaz, no tengo motivos para hacerlo.

Ya no quiero estar solo, ya no puedo estar solo.

lunes, 11 de octubre de 2010

Lunes en la tarde

La vida está perdiendo el sentido, poco a poco las cosas son más tranquilas, más simples o mejor dicho, menos importantes.

Estoy solo y cada vez duele menos, pierdo a los que quiero pero cada vez me quedan menos, trabajo en algo que me gusta pero todos los días importa menos.

Mi vida está cayendo en esa monotonía que tanto temía, viviendo para lograr cosas, tener dinero para poder hacer cosas, comprar alguna estupidez, ir a ver una película, comprar un helado en la calle. Pero todos los días me pregunto para que lo hago.

Visité uno de estos sitios de parejas en internet, de citas a ciegas, aunque con las fotos que ponen algunos, no queda mucho por conocer, solo sus caras. Se comunicó conmigo un tipo interesado en conocerme, aunque en mi cuenta no tengo nombre ni fotos ni datos, no se como me encontró ni porque quiso hablar conmigo.

Estoy pensado en que decir, pensando que quizás no le moleste está barriga que ha nacido en este último tiempo en el que no he tenido ni la más mínima intención de cuidarme, o de esta cara que sufre el castigo de no cuidarme del sol cuando el médico me advirtió que lo hiciera, o de esta cara que cada vez se ríe menos.

¿Qué soy?, ¿para qué estoy aquí?, no se que hago gastando aire. Por el momento ayudo a mi familia, pero es todo lo que hago. Espero salir de mis deudas y que mi familia este mejor a fin de año, pero no se que pasará después. No se que voy a hacer cuando me vea en la innegable necesidad de decidir, de vivir mi vida y quizás, si se puede, no desperdiciarla.

Me he estado contactando con amigos que no veía hace mucho. Me encontré con uno de los que mejor me llevaba, y que creo que con más tiempo hubiese sido uno de mis mejores amigos. Fue un almuerzo entretenido, logré no conversar del pasado y conversar cosas más entretenidas. Muchos saludos y por su cara se que lo pasó bien, yo salí contento, al trabajo… quizás si pueda tener amigos.

De está reunión, no se cuanto de mi él vio, o cuanto tiempo pasará antes de que esto también pierda sentido, o quizás no, ya no me conozco.

Ahora estoy acostado, un día lunes, feriado, a las 3:13 de la tarde, sin nada más que hacer que escribir que no se que más hacer.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Mirando en la oscuridad

Ya llevo más de una semana en mi nuevo trabajo, un lugar donde estoy entrando de a poco, sintiendo a las personas más cercanas, aunque ya me advirtieron que el ambiente puede ser complicado, pero ya me di cuenta que no me doy cuenta de esas cosas.

Las cosas se están asentando, después de mas de tres meses me comuniqué con el otro sobrino de mi tío, que como yo, el era más un padre que un tío, lo que nos transforma en casi hermanos. Nos vamos a juntar la próxima semana, espero que salga bien, espero que sea la persona que espero para que llene el espacio de confianza que tenía con mi tío, que él es el que más lo conocía, probablemente más que yo.

En lo demás… debo comenzar a tomar mi vida otra vez, estoy aún donde mi tía, pero ella ya está mejor, la siento muy dependiente de mi, pero ese es un problema que arreglaré cuando la vea capaz de soportarlo. Mi madre… como me la he pasado con mi tía ella se ha alejado, está celosa, se le nota, y no se porque piensa que yo debo elegir a una de las dos, y en verdad… ¿por qué piensan que me quedaré con una de las dos?. Mi vida está tomando vida, y quiero que al menos valga la pena, y con ellas no lo hace.

Estoy a un pelo de hacer cosas locas, como llamar a amigo del colegio, ese que me hizo sufrir tanto, porque me mostró que no era igual a los demás. Creo que la idea de contarle lo que sentía por él quedará un poco postergada, necesito amigos como él ahora, que me siento muy solo, y que siento es uno de los pocos amigos reales que alguna vez tuve.

De mi amigo de la U… eso ya pasó de claro a oscuro, tuve una mala experiencia laboral y bueno… las cosas cambiaron, ya no es lo mismo, somos solo amigos, pero ya no hay ese tipo de amistad, al menos no la siento, me quedó claro que para el tampoco, que la forma que me trató en el último trabajo no me quedaron ganas de volver a hacerlo, y pensar que quería que me metiera en otro proyecto con él, está loco, ya quiero mis cosas y una de ellas es tiempo para mi.

En estos días las cosas están mas calmadas, aunque aun duele mucho respirar, cada momento tiene menos significado que el anterior, ahora solo sigo porque es lo que debo hacer, y espero que tenga sentido algún día, me siento caminando a oscuras.

martes, 31 de agosto de 2010

Nuevo trabajo, nueva vida… o eso espero

Mañana comienza mi nuevo trabajo, yep… nuevamente cambio todo, salí de la empresa donde estaba y conseguí un mejor trabajo, ahora voy a tener mejor salario y podré tener lo que se supone necesito.

La verdad… no me siento distinto aún, no se que pasará ni si es que vale la pena, al menos tendré donde gastar el tiempo. Mi mamá es muy amiga de ver la suerte y las cartas y todo eso, y las cartas dicen que encontré donde debo estar y que ahora comenzaré a tener buena suerte y tendré mas cosas, aunque hay momentos en los que no quiero nada.

El dinero lo necesitaba, pero el tener algo que me gustara, que me ayudara a pasar el tiempo es lo que quería, y por el momento seguiré con el trabajo.

Fuera del trabajo, estoy complicado, las cosas están cambiando, creo que mi relación con mi amigo de la universidad definitivamente cambió de tono, y es porque cambié y ya no aguanto la forma en que nos tratamos, somos amigos, pero no los mejores amigos.

Y de mis últimos trabajo, sobre todo el anterior, me hice de muy buenos amigos, de esos estilo colegio, donde uno es amigo porque queremos ser amigos. El hecho que aún sigamos como amigos después de 6 meses sin trabajar juntos dice mucho. Y lo que más me intriga es que no me costo mucho hacer estos amigos.

Estoy algo asustado, como cuando entraba al colegio en marzo cuando estaba en el colegio. Ahora debo enfrentarme a muchas cosas que no conozco con personas que son extrañas y que esperan cosas de mi. No se bien si podré responder a lo que piden, solo sé que haré lo que pueda.

Dios… aún no se bien que va a pasar conmigo, que siento que lo que pasa por mi cabeza no es por el trabajo, esto que siento parecido al miedo no es por el trabajo, es simplemente que no se para que hago todo esto, no se si todo lo que tendré que soportar, lo que tendré que pelear, vale la pena.

Otro día que se siente vacío, donde un mareo fuerte me ha recordado que no soy como los demás, que mi vida no ha sido como la de los demás, y que no puedo esperar a que en el futuro esto cambie.

Espero que las brujas tengan razón y mi vida cambie, que pueda comenzar a tener la suerte que veo a los demás, y dejar atrás todo esto que me ha tocado vivir y que solo sea un recuerdo.

lunes, 23 de agosto de 2010

Metamorfosis terminada

Finalmente creo que pasó, no se si es bueno o malo, pero parece que mi nuevo yo está decantando después de todo esto que me ha pasado, ha ocurrido un nuevo terremoto.

Soy alguien solitario, con una visión de la vida algo extrema, teniendo unos deseos locos de lo que creo sea cierto, pero sabiendo que es más que difícil. Me cuesta decir te quiero, pero estoy aprendiendo, aunque aún no sé necesitar a alguien. Estoy con pocas posibilidades de lograr una vida normal, pero eso ya no me quita el sueño, una vida “normal” suele ser un ideal, que además se ve algo aburrido.

En fin, soy un hombre con ideales serios, que son míos, aunque no quiero decir que solo yo los tengo, solo que los tengo porque yo los elegí. No se si soy capaz de amar, pero se que soy capaz de que me amen, y que soy capaz de hacer una vida junto a alguien, y no es que no ame creo, solamente que no lo hago como dicen los libros. Soy capaz de tener emociones muy fuertes pero las domino. Soy una persona triste cuando estoy solo, tengo muchas penas y no he encontrado quien pueda hacer que sean menos. No se que será mi vida después, no se si tendré hijos, ni siquiera si haré mi vida con una mujer, ni siquiera sé si será con un hombre, quizás termine solo.

Aún me estoy acostumbrando a mi nuevo yo, hay cosas que hago que me dejan con la boca abierta, soy una mezcla de lo que era antes de la enfermedad, y después de esta.

Estoy más calmado, estoy logrando sacar la pena como me dijo mi sicóloga, pero no se en que terminará, solo se que no será algo que elija, solo será.

sábado, 21 de agosto de 2010

Un hueso

Esta ha sido una semana muy extrema, iba a decir rara… pero no es tan especial pensando en como estoy ahora, en como soy.

Mucho trabajo, mucho cansancio, mucha incomodidad con casi todo, me siento algo fuera de lugar, todo lo que ocurre me parece torpe, o mejor dicho, carente de sentido.

En mi trabajo estoy… trabajando. Ya se han cumplido, o están por, los 6 meses de prueba, pero yo ya me siento más fuera de la empresa que dentro. Fui a una entrevista en otro lugar, donde me ofrecen un trabajo que me agrada más por el doble de dinero… sería realmente tonto si no aceptara.

Así ha sido mi semana, esperando a ver que me dicen de este lugar, pero no puedo negar que algo preocupado por dejar mi trabajo inconcluso, e incluso, ahora que veo como quieren contar conmigo, estoy pensado en no irme, pero eso sería tonto.

Dios… realmente estoy viviendo una vida incomoda, quizás lo bueno de toda esta incomodidad es que ha sacado cosas de mi, que con el fastidio que siento, salen solas, aunque un poco agresivas.

Debo sacar toda esta pena de la muerte de mi tío y pronto, que sino se me quedará y quedaré de esta forma para siempre, pero acá en mi familia no me ayudan, que mi madre y mi tía me pelean como si fueran dos perros por un hueso, no les interesa que pase con el hueso, solo les interesa tenerlo, para morderlo, molerlo y esconderlo.

Si, eso soy, un hueso, muy apetitoso y deseado, que es peleado sin que él lo quiera, y viendo como realmente nadie ve o quiere ver que pasa con el hueso.

Tengo mucho sueño, el trabajo me tiene cansado, por lo que hasta aquí quedo, después seguiré, que me gustó como iba, pero no puedo sacar mas.

domingo, 1 de agosto de 2010

Olvidé el título de este post

Tenía un título pensado, una frase que era precisa para lo que estoy sintiendo ahora, un poco de aburrimiento y algo de desengaño, un poco de cansancio y mucho de apatía. Si… para variar estoy mal.

Fui donde mi sicóloga, porque ya tengo una, y me explicó muy segura que estoy escondiendo mucho, estoy guardando mucho, que la presión es muy fuerte y que debo dejar salir de una vez por todas esta necesidad de que me ayuden.

Desde chico que mis problemas los soluciono solo, lo que me ha hecho ser una persona muy… solitaria, no cuento mis problemas a nadie, no pido ayuda, siquiera me acuerdo de los demás cuando tengo problema, y no es que decida no hacerlo, no me pasa por la mente el pedir ayuda.

Soy solo, y me va a costar mucho el dejar de serlo. Me acostumbre a no contar con nadie, y a defenderme solo. Soy una persona “autosuficiente”, que esta llegando al punto que sino lo evita, perderá todo contacto con los demás.

Me explicó que si bien, mi tía ha sufrido mucho con la pérdida de mi tío, mi dolor ha sido distinto, y quizás más doloroso y difícil de comprender para los demás. Para mi, mi tío, era mi padre, mi refugio, mi ejemplo, era lo que me mostraba como quería ser, era una de las personas más importantes para mi, y era lo único que tenía que me mostraba como… ser una persona normal.

Ya llevo más de una semana desde esta sesión, y no he podido cambiar nada, ella me dijo que sería difícil, pero no me imaginé que tanto. Por acá soy el refugió de muchos y muchos no piensan en lo que yo puedo sentir o sufrir, solo me miran cuando estoy callado, cuando soy algo distinto, y buscan que sea el mismo de siempre, y aunque me preguntan que necesito y que me quieren ayudar, a los dos minutos esperan que sea el de siempre, porque es lo que necesitan.

No sé si alguna vez se preguntaron que me faltaba, no se siquiera si se dieron cuenta todo lo que necesitaba, y no espero que ahora lo sepan, pero esto es lo que me detiene para soltar todo este dolor que llevo.

Lo viajes en bus se me hacen interminable, solo algo más soportables cuando escucho música. Esta semana me encontré con alguien conocido camino al trabajo, alguien que con algo más de tiempo habría sido un muy buen amigo, conversamos un rato y fue bueno, el viaje fue corto.

Se preguntarán porque no tengo amigos… pues porque no se bien como hacerlos, como le decía a mi sicóloga, puedo llegar hasta cierto punto, mis relaciones siempre son buenas, siempre soy muy amistoso y las personas tienden a ser sinceras conmigo, confían en mi, pero llega el momento en el que yo no puedo pasar de ahí, no hay caso, deja de interesarme, donde sigo igual, pero no puedo decir que somos amigos, para eso necesito mucho tiempo, quizás más de un año.

Tengo mucha pena, y mucha rabia, tengo ganas de estar solo y de patear a las personas que son idiotas y pierden todo eso que yo no sé tener. Hay días en los que no tengo ganas de hacer nada, hay momentos en los que siento que solo vivo para los demás, que solo existo para los demás, y yo no siento nada.

Ese es un punto del que hablé con mi sicóloga, en estos momentos, cuando estoy solo, no siento nada. No es que me sienta con pena porque no puedo hacer lo que quiero, por estar solo, por mi trabajo, simplemente no siento nada, no tengo ganas de levantarme, cuando camino me cuesta dar otro paso, y me ha pasado, en mis peores momentos, que me quedo parado, en medio de la calle, porque ya no quiero caminar más, no encuentro un motivo para hacerlo.

No saben como son esos momentos, como son de tranquilos e inútiles, como pasa el tiempo y no puedes evitar perderlo, y yo que siempre digo que la vida de las personas que no se levantan, que no lo intentan, es un desperdicio, también entiendo que esto que siento es porque veo mi vida como un desperdicio de aire.

Las cosas son cada día mas desesperantes, y mi sicóloga me explicó que mientras no bote esta pena, este dolor, seguiré sintiendo esta rabia y seguirá mi incapacidad de ser una persona, quizás por eso olvidé el título.

lunes, 19 de julio de 2010

Registro de un mal día

Estoy tratando de levantar la cabeza, pero cada día se ve más difícil. En mi familia las cosas van de mal en peor, mi tía y mi madre no son una pareja que pueda respirar en la misma casa, y en verdad y con mucho dolor debo admitir que con mi mamá es casi imposible vivir.

Mi hermana cada vez más parecida a mi mamá, y mi sobrina cada vez más parecida a mi, dándose cuenta desde muy niña cuando las cosas van mal. Eso era lo que no quería, pero está pasando.

Mi tía, mi otra madre, tratando de levantar cabeza, y yo tratando de ayudarla, con una madre encima que está celosa, y que solo quiere tenerme al lado para ver como quiere dejarnos por un amor que considero una niñería por como lo están llevando, que ella esta ciega y no se da cuenta que para ser no necesita a nadie, que no debe ni jamás lo hará por el derecho de vivir la vida que quiera llevar, que debe aceptar que las cosas no son tan como las deseamos, y que esa vida que soñamos solo nos ayuda a saber hacia donde caminar, no que lo conseguiremos. Eso lo aprendí a fuego.

Ahora estoy solo en casa de mi abuela, en casa de mis tíos que ahora es la casa de mi tía, que vivirá sola en esta casa a menos que pueda mostrarle que no es necesario que esto acabe así, que es lo que menos desea mi tío, y es lo que más daño me haría, que hay pocas cosas que me mantienen en esta tierra, sin ellas… no creo que acabaría de manera dramática, pero si de una manera lamentable, con un largo y lento sufrimiento y soledad, tal como Harry, como un lobo estepario, solo y peleando por pasar al siguiente día, pero con la seguridad que el final será lo que sabe que será, un final solitario, penoso y sin importancia.

Mi vida cada vez lo parece menos, tengo una familia y no me di ni cuenta, paso a comprar al supermercado, pregunto que es lo que falta en la cocina, compro lo necesario y regreso para comer y acostarme, y al siguiente día trabajar para llamar al final y preguntar que falta, y lo más penoso… yo no elegí esto.

Cada vez que he intentado levantar la cabeza, siempre ha habido algo que me golpea, que me tira abajo, que me deja sin aire y que lo cambia todo. Nunca he tenido algo que se parezca a una vida normal, cuando hablo con mis amigos mi vida parece sin sentido, yo parezco sin sentido, yo estoy vacío y no tengo cosa alguna que usar para llenar este pecho que se corroe con el tiempo, y cada vez es más inútil y sin sentido.

Hoy estoy muy mal, estoy solo y me doy cuenta que estoy muy mal, tratando de levantarme y soñando con que, cada día, estoy mejor, más cerca de lo que debe ser la vida, con más amigos, obligándome a tener una vida, pero sabiendo que es solo un intento, que no funciona que que probablemente nunca lo hará, porque soy yo el que no le encuentra sentido a que esto funcione, porque soy yo él que no ve algo que valga la pena.

Es un día malo, espero que mañana sea mejor y esto que escribo solo sea lo que escribí ayer en un blog que nadie lee y que solo guarda mis malos momentos, pero esto estará aquí, recordándome que puede estar también mañana, y aunque no lo lea, se que será así, porque estos son los momentos en los que soy yo, y es lo que siento que es mi vida, no ha cambiado mucho, a pesar de que lo intento.

lunes, 5 de julio de 2010

Un paso a la vez

Estoy en un momento fuerte, especial, ocurrió el cambio. Después de la muerte de mi tío (no saben cuanto me ha costado aceptar eso) he logrado cambiar la forma en que siento las cosas.

Mi vida cambió totalmente una vez más, estoy perplejo y asustado, pero también muy entusiasmado y con algo de esperanza. Es un hecho… ya no puedo vivir esta vida que tengo, ya estoy cansado, ya es algo inevitable el sacar todo esto que me ata, todas estas ideas porque ya no son mías.

Estoy asustado porque se que será difícil, muy difícil. Ya tengo 35 años, cumplo 36 en noviembre, y mi vida está vacía y debe dejar de estarlo. Esta tarea es para cuando uno entra a los 20’s, cuando deja atrás todo eso que implica el ser adolecente, donde uno siente la necesidad de encontrar un porque para poder seguir.

Como he hablado con mi sicóloga, yo he logrado soportar mucho, tanto que ya casi nada me afecta, y al ser así, no necesité de nada, la soledad era incomoda, pero no dolía.

Ahora no puedo decir que la soledad me duela, aún es mi compañera, pero es el resto de mi vida la que no aguanto, es lo que no tiene mi vida lo que hace imposible seguir así.

No puedo explicarles el dolor que he sentido en estos ya casi dos meses. Perdí a la que probablemente haya sido la única persona que me enseño algo, la única que me habló y yo escuché, la única que me dio algo que yo quería recibir, y para alguien como yo, que siempre he sido solitario y he aprendido solo, el encontrar a alguien así, de quien querer aprender es sumamente difícil, y es sumamente especial.

Lo que más miedo me da es que mi tío se haya ido sin saber cuando el significó para mi, como era el padre que siempre necesite, y como logró hacer de mi una persona capaz de comprender, de aprender y de sentir la vida de esta forma. Cómo me enseñó a pararme fuera lo que fuera que pasase.

Mi vida va a cambiar totalmente, he llamado a todos los amigos que jamás pensé volver a llamar, a quienes tenía fuera de mi vida, porque ya no los necesitaba o les tenía miedo. Porque si, lo llamé a él también.

Aún no se que haré con él, no se si decirle cuanto lo quise y creo que aún lo quiero, y no se cuanto de esto sabe. No se como soportar esta falta de claridad al momento de comprender para que tengo que soportar esto. Pero tengo que hacerlo, paso a paso.

miércoles, 30 de junio de 2010

¿Qué hago ahora?

Ya estoy mejor, saliendo un poco de lo que podría llamarse un golpe al hígado. Los días aún son muy largos, y me canso fácil, la relación con mi mamá cada vez es peor, y cada vez entiendo menos lo que pasa con ella, con mi papá, con casi todos.

En el trabajo… aún no pasa mucho, siguen las cosas más tranquilas de lo que me gustaría, pero al menos estoy allí.

Hoy me junté con mi amigo de la U, y parece que comenzaré a trabajar con el nuevamente, pero en un proyecto fuera de la oficina, y me sirve, es algo que me ayudará a ir saliendo de esto.

Fuera de todo esto… sigo cansado, estoy con mucho sin salir parece, pero con mi costumbre de aguantar, no ha salido. Los días espero que mejoren, si hasta en este post me cuesta mucho seguir escribiendo, no me pasa mucho.

La razón por la que escribo es… porque acá no tengo a nadie que quiera o pueda entender lo que digo, y eso me hace sentir muy solo.

Quizás ya toque fondo esta vez, estoy saliendo y comenzaré a pelear por algo, el único lío es que no se bien que será.

lunes, 14 de junio de 2010

Cada día es peor

Estoy saliendo de la amigdalitis, pasé tres días en cama, un día con fiebre, pero ya estoy saliendo. Mañana salgo a trabajar, para ver que pasó con la presentación que ayude a preparar, para entregar la que estoy preparando ahora, y para… no tengo idea para que otra cosa, cada día se me hace más difícil.

Si, estoy empeorando con esto de mi tío, cada día me duele más el no tenerlo, el no poder decirle lo que siempre le decía.

El dolor es… lo siento todo el día, a cada momento, cuando hablo, cuando converso con alguien, cuando pienso que decir o hacer, cuando camino.

Lo extraño mucho, lo necesito y es difícil el superar el hecho que no estará más aquí. Siento que fue muy pronto, que el podía estar mas tiempo acá, ahora que podía ayudarlo a salir de sus problemas, ahora que se iba a casar con mi tía finalmente, ahora que nos visitaba y mi sobrina se le colgaba en su cuello llamándolo “tío escafandra” después de la visita de la pequeña gigante.

No entiendo a la vida, y me cuesta mucho superar estas cosas, y me cuesta cada día más.

Supongo que solo me queda hacer lo de siempre, soportar y acostumbrarme.

viernes, 11 de junio de 2010

Es lo que hay que hacer

Después de mucho tiempo estoy solo, acá en casa de mi tía, me pasé este viernes en cama, con amigdalitis, un poco más de dolor no mata a nadie… si, me puse la famosa penicilina.

Fue raro, era una de las inyecciones más terribles, que más miedo daba cuando era niño, más respetada por los viejos que se creen “machos”, pero… me puse la famosa inyección y dolió, eso es cierto, pero no mucho.

Hoy comía con mi tía, que se preocupa por mi como siempre, me estoy quedando en su casa ahora que está sola y bueno… nos cuidamos. Preparó unos tallarines horribles, se pasaron en el fuego y no les puso sal, a ella realmente le producían asco al parecer, pero yo los comía, sin asco con mi tenedor sacaba un poco, me los llevaba a la boca, sentía su sabor a nada y la sensación a migas mojadas, pero los comí.

Le dije que me había acostumbrado, que como soy mañoso, y siempre me obligaron a comer, a pesar que no me gustara, ya no me importaba comer eso que no me gustaba.

Ahora estoy viviendo una vida… difícil, estoy en un momento donde deseo que alguien me explique para que seguir, ahora donde estoy sin mucho que hacer o decidir, donde mi vida está detenida, donde ya las cosas no pasan, donde el mundo no me entiende, donde yo no entiendo al mundo, y lo único que encuentro es la misma respuesta, no tengo otra opción, no tengo más que hacer que seguir porque… si.

Pero la verdad, si bien se que esto puede sonar sensato, que es el camino a seguir, que es la forma de vivir, es muy difícil seguir usando esto para no mandar todo al diablo.

Mi vida es un golpe tras otro, son solo caídas, y cuando logro levantarme, cuando logro armar algo parecido a un plan, pasa algo que lo borra todo.

Extraño mucho a mi tío, más de lo que creen, más de lo que se nota. Tengo a un nuevo primo, un sobrino de mi tío por parte de su hermana, que yo conocía pero no mucho. Hemos quedado de hablarnos y creo que lo llamaré la semana que viene. Él me ha dicho que ha debido ir varias veces al baño en el trabajo, por cosas que dicen o que hacen, por lugares o canciones, que le recuerdan a mi tío, y lo hacen llorar.

Me pregunté porque a mi no me pasaba a mi eso, culpé a mis problemas de memoria, pero no lo pude explicar y creo que ahora lo entiendo.

Mi tío con mi nuevo primo vivían una relación primo-sobrino muy cercana, se querían mucho y se tenían mucha confianza, él le contó cosas que a mi jamás me contó, cosas que sabía, como sus problemas monetarios o sus penas y sus fracasos.

Ahora me he dado cuenta, a mi también me duele, pero es distinto. Mi tío para mi era… es difícil de explicar. Era mi hogar, era donde podía descansar, era el que me podía ayudar, a quien pedir consejo, la persona fuerte que me comprendería y quien siempre haría lo que fuera por mi, y él era mi amigo, era mi mejor amigo probablemente, el no era mi tío, y quizás era algo más que mi papá.

Este dolor esta creciendo con los días, cada día es un dolor más fuerte, seco y frío, es un dolor que puedo soportar, pero que me molesta, es como la penicilina, es como los fideos sin sal.

No tengo otra opción más que soportar mi vida, soportar estas cosas, soportar el sufrir de esta forma y no tener a quien culpar, soportar el sufrir sin saber el porque.

Nuevamente estoy en el suelo, soy lo que no ven. Todos me ven bien, dando animo y al lado de todos, comprando chocolates, hablando de películas, armando reuniones y saliendo a comer con amigos, pero realmente lo hago porque es lo que hay que hacer.

domingo, 23 de mayo de 2010

Una vida nueva

Estoy en casa de mi tía, no la he dejado sola en toda esta semana, aunque ha llegado el momento de hacerlo.

Después de todo este tiempo, por fin está sola, bueno… con mi mamá, escuchando todo lo que le duele, toda la rabia, todo. Yo no puedo estar allí, soy su hijo en todo sentido y no puede ser débil frente a mi.

Si ella supiera como me siento yo y como he logrado sacar toda esa rabia y convertirla solo en una insaciable necesidad de lograr que la vida de mi tío no sea en vano, quizás no se sentiría tan sola, o al menos sabría que se puede.

Ha pasado la semana, ya estoy acostumbrado al dolor de no tenerlo, era realmente mi padre, era mi modelo y quien me mostraba todo lo que quería saber, espero que él supiera cuanto me importaba y cuanto lo quería, y no se porque hablo de en pasado, él aún está conmigo, es la única forma de explicar como he podido soportar todo esto, es la única forma de entender como he podido vivir mi vida, que ha sido un sin fin de golpes.

Mi tío, mi padre, es la persona que más me enseñó a que la vida, a pesar de cuanto apesta, de cuan difícil e injusta puede parecer, parece prometer al final algo. Mi tío pasó con una sonrisa su última semana, le contaba a mi tía lo contento que estaba por como yo estaba saliendo adelante, por mi nuevo trabajo, por la forma en que finalmente mi vida está siendo algo parecido a lo que merezco, a lo que debí tener si no hubiese pasado tanto, feliz contándole a sus compañeros de trabajo de mi y de su casa, de como yo era importante y como él sabe cuanto lo quiero.

Pero también aprendí que solo conozco una parte de su vida, y quiero conocer más. Mi vida se ha complicado una vez más, ahora tengo a mi tía necesitándome y a pesar de decirme que no quiere ser un problema para mi, no puedo dejarla sola, no es algo que pueda hacer. Pero tengo a una persona más en mi vida, alguien que como yo siente a mi tío como su padre, y que lo convierte en mi hermano.

Si, tengo un nuevo hermano, mi vida está creciendo y cambiando, estoy aquí completamente preparado para lo que venga, no se que pasará ni como lo enfrentaré, pero se que haré todo a mi alcancé para lograr lo que sea necesario y que cueste lo que cueste, haré que la vida tenga sentido.

La otra persona que se ha comunicado es mi hermano de Francia, y que al parecer con las fotos que le envié recordó todo lo que yo recuerdo a cada momento, de mi vida cuando niño y de como ha sido lo único parecido a una vida completa que he tenido. Él viene a Chile este año, eso es un hecho. Lo tendré a mi lado, más parecido a ese hermano que completaba a este lobo estepario, que lo hacía sentir más humano.

No se bien que escribo en este post, mi cabeza está demasiado llena de pensamientos, de miedo, de rabia, de amor, de valor, estoy naciendo otra vez, un nuevo terremoto en mi vida, un nuevo salto a un mundo nuevo.

viernes, 14 de mayo de 2010

Perdí otra vez

Ayer murió mi tío, quizás la persona que más me enseño en este mundo. Murió rápidamente, de un ataque cardiaco. Era joven pero poco cuidado.

El dolor casi ha sido insoportable, tuve que salir a caminar a un parque, y al llegar a un lugar tranquilo, grité como si quisiera botar los pulmones.

Siempre dije que el dolor es de las personas que quedan acá, que ellos, los que parten, encuentran eso que yo deseo conocer, que supongo sea lo que sea, trae paz y por fin calma. Pero esto ha sido muy doloroso, con la muerte de mi abuela sufrí muchísimo, tanto como ahora, pero distinto, ahora el dolor es más fuerte, es más concentrado, me ha dejado sin aire, me dolió el pecho, sentí que moría, cuando lo vi en el suelo pensé que soñaba, deseaba que fuera una pesadilla o una broma de muy mal gusto, pero ha sido todo tan doloroso, me siento muerto y cansado.

Mi tío era como mi padre, era mi padre. Me enseño casi todo lo que sé, y me dio la fuerza para soportar todo lo que he pasado, siempre estuvo a mi lado, y junto a mi tía, mi otra madre, siempre fueron mi refugio.

No sé si pueden entenderme, no se si alguien lee esto, pero necesito decir cuanto duele, necesito no olvidarlo, este dolor me hace recordar cuanto lo quería y necesitaba.

Perdí otra vez, como con mi abuela, perdí otra vez. No pude darle todo lo que quería, no pude ayudarle a conseguir eso que le faltaba. Se bien que me querían, pero yo soy egoísta y quería entregar parte de mi vida para ellos, hacer algo importante para ellos, porque eso me hubiese hecho muy feliz.

miércoles, 5 de mayo de 2010

There Must Be a Better World Somewhere…

La música es una de las cosas que mejor hacen salir en mi esas ideas, las que escribo aquí.

Es raro… para mi la música es parte de la magia, la otra la pone uno. Las canciones no son mucho sin alguien que las escuche, y esa persona que la escucha la hace real.

Pues bien… hay una canción que me toca profundamente, y que parece magia, pero siempre me encuentra en el momento justo, yo escuchando música en la calle o en el trabajo, mi lista de canciones favoritas, que es de como 230, y en forma precisa llega y me hace sentir triste, y un poco conforme.

B.B. King… el blues es para mi algo casi vivo, que de una u otra forma sabe sacar en forma simple lo que hace de la vida de uno algo vivo. Se que no conozco mucho de este cantante, pero esta canción es especial, aquí va la letra (no creo en traducir canciones):

Sometimes I wonder
Just what am I fighting for?
I win some battles
But I always lose the war
I keep right on stumblin'
In this no-man's land out here

But I know
Mmmmm yes, I know
There must be a better world somewhere

Flying high
Some joker clips my wings
Just because he gets a kick
Out of doing those kind of things
I keep on fallin' in space
Or just hangin' in mid-air


But I know
Ohh yes, I know
There has just got to be a better world somewhere

Every woman I want
Only wants herself
Everybody I love
Seems to love somebody else
And every woman
Got a license to break my heart
And every love, oh it's over
Over before it gets a chance to start

If it ain't dead
Maybe in the year after
Instead of tears
I'll learn all about laughter
But meanwhile I'm stuck out here

It just ain't fair, but I know
I said I know
Oh yes, I know
There must be a better world somewhere
There's just gotta be
Gotta be a better world somewhere



Esta es la canción de la que quería hablar desde hace un buen tiempo. Me siento identificado… soy esa persona que solo sabe que vale la pena seguir por la esperanza de que todo tenga sentido, todos estos problemas, todo esto que he aguantado y todo lo que me queda por soportar… tiene sentido porque necesito que lo tenga.

viernes, 30 de abril de 2010

Viernes… comienzo de la semana

Hoy fue un día difícil, de esos que me recuerdan el porque las mañanas son complicadas, donde el salir de la cama es casi un salto de fe, donde no se que pasará, solo se que pasará algo.

Lo bueno… mucho trabajo, que al final tuvo sus frutos, logré mi objetivo y aprendí muchas cosas que no conocía. Lo malo… todo el resto.

Siento que vivo la vida que esperan los demás, y siento que eso ya no puede durar más. Mi capacidad de olvidar y no pensar en como toda mi vida es un asco está terminando.

Fue un viernes parecido a un lunes. Empieza el fin de semana, y este viernes parece lunes. Me parece que el descanso está en el trabajo, que es donde puedo ser más yo, donde lo que decido hacer es aceptado por personas que saben como hacerlo.

Amigos… estoy agotado, la cantidad rabia se está haciendo insoportable, la imposibilidad de sentir una vida me está matando.

Quiero terminar con todo esto, sea como sea.

Suerte

Hoy tuve otra cita con la sicóloga, una cita algo mas larga, en la última no pudimos terminar, así que ahora tuvimos dos seguidas.

La idea era seguir con la discusión sobre mis padre y mi historia, un poco de como me he convertido en este personaje raro, que no entiende como ser parte de esta loca vida.

Pero… como siempre pasa conmigo, la conversación se fue a otro lado. Me preguntó si había pasado algo importante en este semana… “No, nada importante, salvo… esta semana fue el cumpleaños de mi amigo, el que quería cuando estaba en el colegio, y lo llame”.

Si… lo llame, y no puedo decir el porque. Hablando con ella me dijo que el 90% de las decisiones que tomamos son por instinto, y bien… yo le creo mucho al mío, así que lo hice.

La llamada fue rara, un poco… se siente distinto cuando hablo con él.  Mientras hablábamos se escuchaban sus hijos en el fondo, y me sentía fuera de lugar, pero estaba haciendo algo que necesitaba.

Hablando con mi sicóloga… llegué al momento de la pregunta… “¿Le digo que lo quería mucho cuando estaba en el colegio?”, y cuando digo mucho… es mucho.

Su consejo… si se lo digo… arriesgaré mucho, puedo provocarlo y explotará, le dirá a todos, cambiará mi vida, puede pasar cualquier cosa, pero si estoy dispuesto a soportar y sobrellevar todo esto… lo más aconsejable es hacerlo, es terminar con esto y dejar de sentir esto… la sensación de que algo quedó sin terminar, que créanme… es difícil de sobrellevar.

Creo que aún me pasa algo con él, me siento distinto, soy yo otra vez, me cuesta menos encontrar las respuestas.

Mi sicóloga me habló de su teoría y de su experiencia… durante toda la vida, uno puede conocer a mucha gente, y de entre ellos, puedes encontrar a muchos que quieras, pero si tienes suerte, encontrarás a alguien a quien, pase el tiempo que pase, cambie lo que sea que cambie, siempre seguirá siendo ese alguien que hace que las cosas sean… únicas.

Quizás tuve mucha suerte.

viernes, 23 de abril de 2010

Salen palabras inesperadas

Ya llevo más de un mes en mi nuevo trabajo, un trabajo que esta resultando… interesante. Con personas que no conozco, otras que pensé no vería otra vez, personas muy distintas y que me ha costado mucho aceptar, y otras con las que he hecho buenas migas muy rápido. Un lugar donde soy nadie y puedo ser quien quiera.

Me hecho de un amigo, creo que ya puedo decirle amigo. Es un chico, que como siempre, o casi, tiene cerca de 10 años menos que yo, que no se porque… pero a las personas de mi edad les cuesta un poco parece relacionarse conmigo, quizás será por como me veo, que represento cerca de 7 años menos, o como pienso, que me río más que ellos.

Estos días han sido raros, por primera vez en mi vida siento que estoy haciendo una vida. Mis días son algo extraños, me parece que puede haber algo fuera. Sé que todos los que veo en el trabajo son muy distintos a mi, y que no se acercan a pensar las cosas de maneras tan radicales como yo, pero son personas, las tengo a mi alcancé y no es difícil esta con ellas.

Mi vida social y laboral está mejorando, ya que para mejorar la situación, no he perdido contacto con mis antiguos compañeros de trabajo, con los que probablemente realice un proyecto, como ven… mi vida está cambiando.

Lo único que no cambia es como se siente mi corazón, que si bien suena algo cursi, es realmente molesto sentir este vacío.

Como siempre, me faltó algo de suerte y la semana pasada no pude tener mi cita con la sicóloga, que mañana la tendré. Estoy esperando esta cita para volcar todo esto que tengo apretado en la garganta, todo este dolor anestesiado, dormido, callado.

Otro punto… se acerca una fecha en la que no se realmente que haré. Después del terremoto llamé a mis compañeros y amigos, entre ellos estaba este amigo especial del colegio, al menos especial de mi parte, que él nunca supo lo especial que era. Está de cumpleaños pronto, es uno de los pocos que se mostro algo molesto por no haberlo llamado antes, eso me dice que extrañó mi contacto, eso me deja esperanzado.

Estoy volviendo un poco a esta ceguera de pensar que hay esperanzas, solo por el hecho de encontrarlo, de verlo y de ser un poco como antes. Soy un tipo romántico, pero de verdad, de esos melancólicos y sufrientes, que hacen de su vida un largo caminar por el amor no correspondido (¿usé la palabra amor?).

miércoles, 14 de abril de 2010

Ayuda de un sicólogo

Las cosas se están siendo más tranquilas. En mi trabajo está mejorando todo, a diferencia del anterior he hecho amigos rápido, y me siento dentro del juego, las cosas son como esperaba, y solo espero poder cumplir con los retos que me pongan, quiero aprender.

En lo demás… no se como evaluarlo. Estoy viendo a la sicóloga, me ha dicho cosas, que aunque ya sabía, me ha ayudado mucho escucharlas de alguien más. Es un poco romper esa soledad.

Me habló de lo que ella ve, y como he logrado soportar todo lo que me ha pasado. Definió mi vida como difícil, y cada vez que le cuento algo, anota en su dibujo de mi ambiente y veo en su cara una mueca de “como le ha pasado tanto”.

Muchos que han leído mis historias me han comentado lo difícil que ha sido mi vida, y que no comprenden como lo he soportado. Y la doctora me lo explicó, y en verdad lo suponía. Me he cerrado, alejado y protegido de todo lo que me rodea, apartándome del mundo, tanto que me acostumbré a no necesitar ayuda, a no pedirla, ni siquiera considerarla como una opción. No es que no quiera pedir ayuda, simplemente no pasa, no necesito, me las arreglo solo, y no es porque no quiera, que cuando me doy cuenta la pido, mi problema es que no se me ocurre pedirla.

Este blog es un poco esto de pedir ayuda, aunque en este caso debo admitir que solo la pido acá, que a los que están al lado mío, no se si puedan lidiar con mis problemas, que yo soy un poco fuente de su tranquilidad, y les sirvo sano.

Ese es otro punto que salió, yo vivo para ayudar a los demás, pero no tengo claro que puedo hacer por mi. No tengo nada que querer, y me explicó que eso es lógico, si después de todo me acostumbré a no necesitar nada.

Estoy algo vacío, sin muchas necesidades, sin mucha vida, sin ganas de pelear por mi, que todas estas intenciones que tengo de cambiar las cosas no es por que sepa que será una respuesta, es porque espero que cuando cambie, algo más cambie y finalmente… tenga una vida.

domingo, 11 de abril de 2010

Dos meses

Un fin de semana como cualquier otro. Mi hermana salió llevándose a mi sobrina, y haciendo lo que es secreto a voces, buscando donde irse. A mi cuñado, simplemente se puede ir donde quiera, es un idiota con un orgullo estúpido que solo sabe gastar el dinero en bebida y comida (más en el primero), y que cree que con sus ideas idiotas podrá mantener a la familia que le importa nada, que lo veo y lo leo, es una familia que nunca quiso, es un accidente, un poco como lo que pasó conmigo.

Mi mamá… con sus penas y su cara que las hacen evidentes. Mi papá… callado sabiendo que va a pasar y sin poder hacer nada al respecto, tuvo más de 30 años, así que ahora no se puede quejar, ni siquiera hacer un comentario, solo puede mirar callado como se quedó fuera de nuestras vidas.

Y está mi sobrina, la única persona en la que puedo confiar en esta casa, es la única cuyas risas me hacen reír, y la única que cuando me abraza y me dice te quiero me hace feliz.

Y yo… eso está más complejo. Esta semana fui a la segunda visita a mi sicóloga, y ya le digo “mi” porque seguiré yendo a verla, que no me hace mal un poco de ayuda. En la consulta salió el tema de lo que quiero, que estoy buscando, y lo que quiero y estoy buscando es algo mío, una cosa a la que llamar vida, un poco desear y necesitar solo por querer, solo por mi.

Estoy difícil, muy confundido, muy irritable, muy incómodo. Mis mañanas me pesan, mi cama es agradable, mis sueños… un lugar donde descansar, pero al abrir los ojos no tengo un lugar donde refugiarme.

Me siento muy mal, me siento perdido y sin muchas esperanzas en esta casa, me estoy muriendo aquí, y me ven y al parecer a nadie le importa mucho.

Mi mamá está haciendo planes para irse, pero conmigo, que sin mi no se va, y eso me pone más peso, al final soy el responsable de su ida, de su búsqueda, y al parecer no es solo que no es solo porque me quiere, es porque me necesita, que se quiere mudar cerca de la casa, pero no hay nada al alcance de su bolsillo… por lo que un compañero de piso no es mala idea. Como siempre soy útil.

Ya no se porque escribo en este blog, para que cuento esta historia una y otra vez, cuando sé que mi vida es la que necesitan que sea los demás, y donde escribiré lo que ya saben que será, como ayudo a mi mamá, a mi hermana, a mi sobrina, al tipo de la esquina, a todos menos a mi.

Con mi sicóloga sacamos en conclusión que esta casa, esta familia, me está ahogando, no me permite buscar o crecer, no me permite vivir, y mientras no me vaya de aquí, seguirá igual.

De aquí a dos meses necesito una vida. Es un plazo que me he impuesto porque… me parece un tiempo justo, pero principalmente, porque se que se aquí a dos meses, ya no podré aguantar en forma saludable, y volveré a ser ese tipo de antes de la encefalitis que tuve el 97, y volveré a no sonreír con nada, volveré a no buscar nada, a no sentir nada, solo… no sé que seré, pero no será bueno.

sábado, 3 de abril de 2010

Necesidad

Ya es sábado, una semana santa especial, una semana santa que quería estar solo, una semana santa donde la soledad hubiese sido un gran regalo.

Mi vida… sigue sin sentido, ya hice citas con una sicóloga para estas semanas que vienen, lo malo es que solo tenía horas en la tarde, así que me olvido del almuerzo los días viernes, pero bueno… es por mi bien.

No sé como serán estas sesiones. La primera fue algo rara, yo quería saber de que se trataba, que lo único similar fueron mis visitas a los siquiatras después de mi enfermedad, para controlar la depresión, pero en ese caso fueron pastillas, pero en este caso… no hay ayudas tan claras, estoy sella y yo frente a mi cabeza.

Esta segunda sesión quiero vomitar todo lo que me ha pasado, como veo las cosas, como siento que fueron. Pero se que va a pasar algo que no me gusta, que intento evitar, controlar, ocultar… no me gusta llorar, no es algo que me haga sentir bien, es algo raro, en mi caso lo siento como vomitar, se que suena raro, pero se debe a que si, me va a hacer bien, pero no me gusta como se siente, le tengo miedo.

Si… me di cuenta que le tengo miedo a llorar, pierdo el control y sale todo de golpe, y duele mucho. Cuando lloro exploto, salen recuerdos, sensaciones y penas que no recordaba tener, y es realmente doloroso.

No se bien que es lo que tengo dentro, no se cuanto tengo escondido ni como se sentirá el sacarlo. Estas primeras sesiones serán dolorosas, eso lo sé, pero no queda otra opción.

Esta semana santa… no se que pensar, he dormido mal, he tenido que soportar a personas que jamás esperé ver, que no me interesaba ver, que me incomodaron, pero no pude hacer nada al respecto. Ahora mismo, tenemos un invitado que ni conozco, bueno… si lo conozco, pero no me gustaría conocer, pero estoy obligado a esto.

Quiero otra vida, no es cosa de una elección, es una necesidad.

jueves, 1 de abril de 2010

Lugares

He estado peor, pero no ha sido en muchas ocasiones. Pues si, estoy mal, algo mareado por todo lo que me ha pasado, y un poco cansado porque sigue pasando.

Estoy en mi nuevo trabajo, un poco perdido aún, un poco mareado, un poco… cansado, soy alguien a quien conocer a nuevas personas se le hace difícil, y que en una empresa con tantas personas, es algo agotador.

Estoy trabajando en algo parecido a un proyecto junto a dos niños, porque no puedo decirles de otra forma. Nuevamente soy el mayor, el más “experimentado”, el que suponen debe saber más, el que no quiere eso y solo quiere ser… otro.

Estoy un poco incómodo con mis compañeros, hay uno de ellos que cree saberlo todo, que habla con palabras rebuscadas y que tiene un ego muy desarrollado, el otro es más simpático, con más facilidad de crear vínculos, pero con problemas para expresarse y algo tímido, me siento un poco identificado.

El “modesto” es complejo, no me agrada trabajar con él, es alguien que compite y que lo único que busca es hacer lo que él quiere y que se le reconozca como.. definitivamente hay un problema de autoestima ahí. El otro es un mejor compañero, alguien que discute, escucha, defiende lo que cree, pero si lo cree correcto, no tiene problemas en seguir lo que cree que es correcto, aunque no sea su idea.

De los dos, este nene acomplejado me está haciendo la vida de cuadritos, se me hacen largos los días con él, quien habla fuerte, grita (y no es broma) cada vez que logra algo y se dice cuán magnifico es, y… francamente es agotador el trabajar con él, aunque trata de ser simpático, pero sin mucho éxito.

Todo esto ocurre mientras… yo estoy cada vez más cerrado. Me está pasando lo de antes de enfermarme, estoy… casi igual. Al llegar a casa cambio, ya no soy el mismo, solo quiero no estar, que no me vean, no hablar, no tocar, no ser. La única persona que realmente logra que estar acá tenga algo de sentido es mi sobrina, y es la única que me permite respirar tranquilo.

Estoy a un paso de salir de casa, pero lo quiero hacer con calma, el problema es que tengo a alguien muy querido para mi que me quiere seguir y que quiere que lo haga pronto, si hasta me esta buscando lugar.

Mi problema… no se si quiero llevar a alguien. Estoy con una necesidad de que no me necesiten, de ser inútil, de ser no visto. No quiero que alguien dependa de mi, porque significa que mis decisiones serán por otros motivos que no serán los míos. Si ya es clara la forma en que manejan mi vida. De una u otra forma mi vida es parte de las personas que me rodean, soy alguien a quien la posibilidad de vivir una vida completa no existe.

Pero lo más difícil es que… me siento mejor en el trabajo.

sábado, 13 de marzo de 2010

Visita al doctor

Hoy fui a mi primera sesión con una sicóloga, si… es cierto, fui a ver a una sicóloga para volver loco a alguien más que a quien me lee.

La sesión… interesante. No dije mucho, no mucho de lo que quería. La sicóloga comenzó a preguntarme por mis datos, que no estaban completos en la información de la clínica. Y bueno… me pareció interesante el seguir el hilo de la conversación y todo se fue a un tema algo difuso, no por culpa de ella, sino porque yo llevé la discusión a eso, no se bien el por que.

Quizás fue para ver que quería saber, o quizás porque no supe enfrentar a otra persona a quien yo quería contar toda la verdad. Le conté de todo, de mi orientación sexual, de la vez que tuve encefalitis y como pasé un susto cuando me decían que tenía esclerosis múltiple.

Ahora… viene otra sesión, pero esta vez tengo decidido llevar yo el volante. Creo que hablaré tal y cual escribo en este blog, quiero que me escuche y si quiere haga alguna pregunta.

No puedo negar que se sintió raro, y quizás no logré lo que quería. Esperaba algo como este blog, y creo que eso buscaré en la próxima sesión.

Esto al final pasó, desde hace tiempo que quería hacer esto, quería ver y hablar con alguien fuera de mi vida usual. Es difícil hablar con personas que hacen algo más que escucharte, y que tú puedes hacer algo más que hablarles, que con lo que digas puedes afectarlos o preocuparlos, que quiéranlo o no, terminar juzgando y eso no es lo que yo necesito por el momento.

En estos últimos días me la he pasado pensando mucho. Estoy en mi semana de “vacaciones”, ya salido de ese trabajo algo más que molesto, y a un pelo de entrar al que espero sea el trabajo que me muestre que va a ser lo que pase ahora, que sea algo más definitivo, y que me ayude a encontrar más cosas de mi y de lo que quiero.

En esta sesión quizás la pregunta que más me “emociono” fue… “¿por qué viniste a verme?”. Y me costó encontrar una respuesta. Cuando lo pensé… realmente, que puede hacer ella con mis líos. Esta próxima sesión literalmente le vomitaré mi vida encima, y veré que pasa, y decidiré que hacer.

Hace mucho que tenía este deseo y espero que resulte bien, si no… no se realmente que haré, me quedan pocas herramientas para sacar algo de esta vida. Una de las preguntas fue si tenía alguna intención de atentar contra mi vida, ya que le había contado las ideas que habían salido a relucir en mi cabeza en los peores momentos de mi tratamiento con carbamazepina, y el problema es que… si esto no funciona tengo algo de miedo.

Tengo a mi familia y a todos los que quiero, pero… no se bien si esto seguirá significando lo mismo. Quizás lo más fuerte que tengo es a mi sobrina, que me hace sentir vivo cuando juega conmigo, pero me duele cuando me doy cuenta que realmente… yo no tengo mucho que hacer en su vida, solo soy su tío.

Dios… no tango nada mío.

martes, 2 de marzo de 2010

Soy… útil

Estoy acá en casa, después de un terremoto, con mi mamá resfriada en cama, viendo una película de… la verdad es que no se, ya no me meto en las cosas que pasan.

Esta semana voy a terminar con muchas cosas, el trabajo es una de ellas, y mis relaciones acá en casa creo que serán las próximas.

Estoy acá en medio de esta casa, sin saber muy bien porque estoy en medio de estas cuatro paredes. Se está haciendo insoportable el pasar tiempo acá. Mi mamá me dijo como cambio cuando hablo con mis amigos, como me vuelvo otro, como estoy más contento, y cuando cuelgo el teléfono eso cambia, me vuelvo retraído y callado, sin muchas ganas de hacer cosas, salvo con mi sobrina.

Mañana voy a renunciar a mi trabajo y tomarme todos estos días antes de entrar al nuevo, que con este desastre, ya no quiero estar allá, para ver como me piden que haga cosas que no me interesa hacer. Suena frío, pero no me nace hacer cosa alguna por esa empresa, por mi… que se la trague la tierra.

Dios… ¿para qué hacer todo esto?. Estoy a un paso de cambiarlo todo, están todos los pasos dados para comenzar algo nuevo, y no puedo negar que me siento inquieto, pero es más que nada porque… no veo mucho sentido a todo este trabajo que va a significar este esfuerzo.

Veo a las personas, a mis amigos, buscando y peleando, pero yo me siento fuera de esa pelea, no soy parte de las cosas, y eso aún es un hecho.

Este terremoto me ha mostrado que lo único que tengo claro es que soy útil para las personas que quiero, no se si llego más allá que eso, probablemente me dirán que si, pero no es lo que yo veo.

Estoy escribiendo desde el comedor de mi casa, que mi pieza está ocupada por mi mamá, por motivos que no es necesario explicar, viendo una película que a mi no me interesa ver.

Este lugar, tan público de mi casa, es el único rincón que tengo para escribir en este lugar que considero tan mío.

Mi terremoto personal

Este fue mi segundo terremoto, y como en el primero, gracias a Dios no tengo mucho que lamentar.

Es raro… pero esto, y se que suena algo más que egocéntrico, pasó justamente en el momento en que estoy dando por terminada otra etapa. Acabo de cambiar de trabajo, ya está hecho, solo me falta definir la fecha de partida. Y junto con este trabajo obligadamente se viene otra vida.

Este nuevo trabajo marca un cambio en como voy a enfrentar mis cosas, en lo que quiero y en como voy a lograrlo. Estoy dando por terminada la vida que llevaba, y toda esa cosa que arrastraba por los demás. Me está costando, porque es difícil dejar a esas personas, que quizás no sea así, pero sientes que te necesitan mucho.

Es difícil cortar estas ataduras, el tener que pelear por lo de uno y no por los demás. Es difícil encontrarle sentido a pelear por cosas que sientes que no te importan, finalmente lo difícil es encontrarle sentido a esto, a tratar de lograr estas cosas.

Este terremoto me hizo recordar muchas cosas del 85. De como yo era un niño que iba al colegio, recién en 5 básico, sin entender mucho, pero con una vida “normal”, no era muy distinto a los demás.

En este terremoto las cosas son distintas, yo me siento completamente distinto a los demás, casi completamente solo, pero con ganas de cambar.

No recuerdo como se siente el ser “normal”, como es el poder mirar a los demás sin sentirse fuera del juego, de no tener la posibilidad de entender ni hacer cosa alguna. Soy un ser fuera de foco, fuera de época, sin poder comprender mucho esto que pasa, y eso incluye a este terremoto.

Veo la televisión, y no puedo comprender lo morbosa que es la gente, que gusta ver y observar con tanto detenimiento el sufrimiento ajeno, como se llena todo el mundo con imágenes sin mucho sentido, una y otra vez, mostrando exactamente lo mismo.

Con esto no quiero decir que no quiera saber que pasa, solamente que no necesito que me muestren a la misma mujer, llorando frente a su casa, 10 veces en un día. Personalmente, me basta con una vez, pero acá en casa, las cosas son distintas.

Pero me he dado cuenta de que si, he comenzado a formar un grupo de amigos, que me llamaron y yo llamé, que se preocuparon por mi y yo me preocupe por ellos, tengo algo fuera de estas murallas.

El terremoto me mostró que el mundo que esta fuera de esta casa si me importa, y si me toca, que de una forma u otra, y sin darme cuenta, las cosas están cambiando.

El terremoto comenzó, en mi caso, hace más de un año, y creo que por fin están terminando las réplicas.

domingo, 7 de febrero de 2010

Se me están agotando las letras

¿Cómo comenzar?… como siempre, estoy aburrido, mañana tengo un buen día con una segura discusión con mi jefe, y con la esperanza que me despida, que no sería malo, ya no aguanto estar allá, estoy a un pelo de entrar a otro trabajo, y espero hacerlo, que si me despide pronto, me tomaré hasta fin de febrero para descansar, no sería malo.

Fuera del trabajo, no hay mucho que contar. Estoy acá en casa, encerrado, y solamente acompañado por mi sobrina, que en el resto siento que no me ven.

Estoy un poco cansado, y a pesar que los quiero, y eso no lo puedo negar, estoy ahogado acá. Necesito algo distinto, algo mío (eso ya suena repetitivo).

No tengo algo parecido a una vida, no al menos como sale en el diccionario, y estoy complicado con esto. Me siento atrapado, y estoy apestado, me siento desesperanzado, estoy con ganas de lograr otra cosa, de encontrar algo que no se que es.

Este cambio del que he estado hablando creo que llegó, no se donde estoy, pero se que no me gusta. Quiero algo distinto, y más que quererlo puedo decir que lo necesito, que si no lo tengo, no tendré nada, y llegaré a ese estado que defino como gastar aire.

Tengo esperanza que este cambio de trabajo me lleve fuera de esta casa, de esta vida, de todo este mundo que me rodea. Necesito que todo esto acabe, que se vaya, que no me encuentre.

Lo único que me ata es mi sobrina, pero creo que ella estará mejor conmigo lejos, no soy una buena compañía, no soy un buen ejemplo, no soy apto para menores de 18 años.

¿Cuánto de todo esto debía pasar?… ojala que todo, que sino, estaré muy molesto. Como veo las cosas… si esto fuera algo que hubiese comprado, pediría la devolución de mi dinero.

Hace poco que escribí en un blog amigo, y boté algo de lo que pienso de la vida, de la que veo ahora, y veo que estoy en un descanso en medio del camino. Si hasta me cuesta escribir esto, es la tercera vez que lo intento, y parece que la tercera es la vencida, las anteriores no pasé del primer párrafo, cosa extraña en mi.

¿Qué voy a hacer ahora?, no se que puedo hacer, no se si quiero hacer algo, solo lo hago porque hay que hacerlo, porque los que están a mi lado quieren ver a ese personaje de antaño, que se reía y soportaba toda esa mierda que escuchaba, que no le importaba perder el tiempo.

Ya son las casi 12 de la noche, me levanto a las 6 de la mañana, y debo dejar de escribir, porque… bueno, esta es una buena escusa para dejar de escribir, porque no me queda mucho mas por hoy.

lunes, 25 de enero de 2010

Buscando un rincón

Estos han sido días interesantes, bueno… ya saben que estoy mintiendo, han sido días como todos, pero parece que vienen días que interesantes.

Estoy buscando un nuevo trabajo, después de trabajar tanto por lograr una relación de esas que siempre busco en un grupo, de lograr amigos, que es algo difícil para mi, decido irme, aunque debo decir que me “obligan” a renunciar, que la empresa ya no la aguanto.

Estos días, pensando en un cambio tan radical en mi vida, me han hecho sentir algo… perturbado. Estoy en una etapa donde sé que ya viene el cambio.

Estoy viendo unos departamentos que me gustaron mucho, y si logro un trabajo con el sueldo que pretendo, ya no tendré escusas para quedarme en esta casa, tendré que vivir una vida propia.

No puedo negar que es algo inquietante el hecho de ver una vida propia, única y definitiva, donde los errores los sufre uno, lo mismo que los aciertos, aunque ya saben que estas dos últimas cosas no me afectan mucho, no me interesan demasiado.

Con una casa… ¿qué me falta?… no lo sé, estoy algo inquieto por eso. Aún me siento fuera del juego y no me atrae mucho el entrar, no veo algo que me interese.

La vida cada vez se me muestra más definitiva y menos esperanzadora, me agota el sacar los pies de mi cama cada mañana, me estoy convirtiendo en parte del paisaje.

Acá en casa ni siquiera se dan cuenta, cada uno con sus problemas, esperando que yo me preocupe por ellos, yo (el idiota) preocupado, y ellos… con sus vidas. Quizás es por eso que me entristece tanto, yo soy el idiota.

La vida se me está haciendo plana y pesada, cada día es muy parecido al anterior, sintiendo que el tiempo no pasa, pero viendo como el día en el calendario corre muy rápido.

Tengo 35 años, y tengo… nada. Solo estoy gastando aire. Espero que con un departamento pueda tener algo más que hacer, un poco mío, algo más único, donde nadie tenga como entrar a menos que yo lo permita.

domingo, 17 de enero de 2010

Perdido

Estoy a un pelo de cambiar las cosas, tengo una entrevista para un nuevo trabajo, que si sale como quiero, me dará más ingresos y la posibilidad de tener una vida, pero de verdad, una vida mía, que ya me convencí que sin dinero, no puedes hacer mucho.

Estoy soñando con salir de esta pieza, de tener mi vida, mi departamento. Llevar a quien quiera, hacer lo que quiera, pasar días completos en la cama, dormir como Dios me trajo al mundo y no vestirme en todo el día, hacer lo que quiera.

Todo suena muy bien, pero se bien que aunque salga de esta casa, será algo complejo sacarme todas las cosas que me atan a esta casa.

Junto con la idea de una vida, has surgido las preguntas de que hacer con una vida. Lo primero veo un tiempo solo, por fin un tiempo para mi, algo de que sentirme parte.

Hoy también visité a algunos de mis amigos en facebook, y no me pude resistir y visité la página de mi “amigo”, y vi una foto de él con su mujer y sus tres hijos, e increíblemente… dolió mucho. No pensé que sería así, la idea de la visita era ver que pasaba, ahora que ya tengo la posibilidad de buscar nuevas cosas, pero aún duele.

Me doy cuenta de que lo que tengo encima es mucho más que simples decisiones sin solución, la verdad es que parece que sé que es lo que quiero, solo que sé que nunca podré tenerlo.

Ya no se si esperar a encontrar algo más, no creo tener más que hacer. Pero si de algo estoy seguro que mis deseos, mis sueños, mis sentimientos, todo eso que hizo de mi etapa en el colegio la más feliz e intensa aún estará allí, recordándome cuando tuve lo que quiero al lado, cuando podía tocarlo y soñar, cuando sentía una leve esperanza y poder soñar y llorar cuando me daba un ataque de realidad y veía como jamás podría tener eso que soñaba.

Con la foto y el dolor me di cuenta que se que de llegar él a mi puerta y ofrecerme un tiempo, aunque fueran meses… semanas… días… creo que dejaría lo que tengo por unos momentos de lo que jamás he tenido, de sentir un momento de completitud, de ser y estar tranquilo, de no necesitar pensar en otra cosa, de no importar nada.

Probablemente estos pensamientos solo sean una imagen de mi idealización de los años de mi adolescencia, que fueron muchos y sufridos, pero es lo que siento, y no creo poder cambiar eso.

Las cosas están perdiendo el dolor y la fuerza, estoy comenzando a sentirme como antes, cuando en verdad… ya no me importaban las cosas, antes de enfermarme, cuando me estaba convirtiendo en la persona que una infancia como la que tuve debió formar.

Me estoy acostumbrando al dolor, estoy volviendo a ese tipo que le costaba llorar y que no sufría. Aunque debo ser sincero y aceptar que el escribir en este blog me muestra que no he llegado aún a ese punto, y el día que me pierda de este blog, creo que me habré perdido, olvidado.

Ya las cosas son… casi nada.

domingo, 10 de enero de 2010

Sin sentido

Estoy en un momento complejo, si… aún más complejo. Me siento cada vez más solo y fuera de todo. No creo que pueda decir que estoy viviendo mi vida, estoy en la vida de los que quiero, y parece que ellos no se dan cuenta de esto, o quizás no les importa.

Lo cierto es que me siento como cuando comencé a escribir mi primer blog, cuando me dio nuevamente esta maldita infección en la cabeza y casi me quedo tirado en una cama, cuando me dijeron que no había mucho que hacer y yo sentía esa desesperación de no poder elegir, de estar a merced de otros, de la suerte, de otras cosas, pero no de lo que yo quisiera.

De mi trabajo mejor no hablo, que dejó de tener sentido, al menos el que me permitía soportar todas las estupideces que hacen en esa empresa, y creo que ya llegué al límite allí también.

Entonces… de mi trabajo… no tengo mucho, de mi casa… no tengo mucho, de una vida… no tengo mucho. Estoy cada vez más cansado, y se que siempre lo digo, pero es que ya no es solo estar cansado y aburrido, ahora las cosas están comenzando a perder sentido, ya no entiendo bien que hago, estoy perdiendo los “porque si”, esos que te permiten saber hacia donde caminar.

Creo que las cartas ya están jugadas, no tengo mucho que hacer, acá en casa no creo que vean lo que me ocurre, aún los que me dicen lo mucho que me quieren, no me ven, no se dan cuenta, no tienen idea cuanto daño me hacen, todos los días y a cada momento.

En estos momentos, solo tengo a mi sobrina, a esa niña que me ayuda a salir de la cama y que ha hecho de estas últimas semanas algo más llevadero.

No se si alguien pueda entender esto que siento, no se si alguien lee esto, y no se si me importa mucho que no ocurra. Esto es simplemente un registro de mis días, y cuando sea necesario le diré a alguien que me interese que lo lea donde se encuentra este relato de una vida sin mucho sentido.

Hay veces que no entiendo porque logré sobrellevar tanto que me ha pasado, si al final lo único que me ha quedado es ver como todo carece de sentido alguno, y como no puedo cambiar eso, sea lo que sea que haga.