Tenía un título pensado, una frase que era precisa para lo que estoy sintiendo ahora, un poco de aburrimiento y algo de desengaño, un poco de cansancio y mucho de apatía. Si… para variar estoy mal.
Fui donde mi sicóloga, porque ya tengo una, y me explicó muy segura que estoy escondiendo mucho, estoy guardando mucho, que la presión es muy fuerte y que debo dejar salir de una vez por todas esta necesidad de que me ayuden.
Desde chico que mis problemas los soluciono solo, lo que me ha hecho ser una persona muy… solitaria, no cuento mis problemas a nadie, no pido ayuda, siquiera me acuerdo de los demás cuando tengo problema, y no es que decida no hacerlo, no me pasa por la mente el pedir ayuda.
Soy solo, y me va a costar mucho el dejar de serlo. Me acostumbre a no contar con nadie, y a defenderme solo. Soy una persona “autosuficiente”, que esta llegando al punto que sino lo evita, perderá todo contacto con los demás.
Me explicó que si bien, mi tía ha sufrido mucho con la pérdida de mi tío, mi dolor ha sido distinto, y quizás más doloroso y difícil de comprender para los demás. Para mi, mi tío, era mi padre, mi refugio, mi ejemplo, era lo que me mostraba como quería ser, era una de las personas más importantes para mi, y era lo único que tenía que me mostraba como… ser una persona normal.
Ya llevo más de una semana desde esta sesión, y no he podido cambiar nada, ella me dijo que sería difícil, pero no me imaginé que tanto. Por acá soy el refugió de muchos y muchos no piensan en lo que yo puedo sentir o sufrir, solo me miran cuando estoy callado, cuando soy algo distinto, y buscan que sea el mismo de siempre, y aunque me preguntan que necesito y que me quieren ayudar, a los dos minutos esperan que sea el de siempre, porque es lo que necesitan.
No sé si alguna vez se preguntaron que me faltaba, no se siquiera si se dieron cuenta todo lo que necesitaba, y no espero que ahora lo sepan, pero esto es lo que me detiene para soltar todo este dolor que llevo.
Lo viajes en bus se me hacen interminable, solo algo más soportables cuando escucho música. Esta semana me encontré con alguien conocido camino al trabajo, alguien que con algo más de tiempo habría sido un muy buen amigo, conversamos un rato y fue bueno, el viaje fue corto.
Se preguntarán porque no tengo amigos… pues porque no se bien como hacerlos, como le decía a mi sicóloga, puedo llegar hasta cierto punto, mis relaciones siempre son buenas, siempre soy muy amistoso y las personas tienden a ser sinceras conmigo, confían en mi, pero llega el momento en el que yo no puedo pasar de ahí, no hay caso, deja de interesarme, donde sigo igual, pero no puedo decir que somos amigos, para eso necesito mucho tiempo, quizás más de un año.
Tengo mucha pena, y mucha rabia, tengo ganas de estar solo y de patear a las personas que son idiotas y pierden todo eso que yo no sé tener. Hay días en los que no tengo ganas de hacer nada, hay momentos en los que siento que solo vivo para los demás, que solo existo para los demás, y yo no siento nada.
Ese es un punto del que hablé con mi sicóloga, en estos momentos, cuando estoy solo, no siento nada. No es que me sienta con pena porque no puedo hacer lo que quiero, por estar solo, por mi trabajo, simplemente no siento nada, no tengo ganas de levantarme, cuando camino me cuesta dar otro paso, y me ha pasado, en mis peores momentos, que me quedo parado, en medio de la calle, porque ya no quiero caminar más, no encuentro un motivo para hacerlo.
No saben como son esos momentos, como son de tranquilos e inútiles, como pasa el tiempo y no puedes evitar perderlo, y yo que siempre digo que la vida de las personas que no se levantan, que no lo intentan, es un desperdicio, también entiendo que esto que siento es porque veo mi vida como un desperdicio de aire.
Las cosas son cada día mas desesperantes, y mi sicóloga me explicó que mientras no bote esta pena, este dolor, seguiré sintiendo esta rabia y seguirá mi incapacidad de ser una persona, quizás por eso olvidé el título.