Después de mucho tiempo estoy solo, acá en casa de mi tía, me pasé este viernes en cama, con amigdalitis, un poco más de dolor no mata a nadie… si, me puse la famosa penicilina.
Fue raro, era una de las inyecciones más terribles, que más miedo daba cuando era niño, más respetada por los viejos que se creen “machos”, pero… me puse la famosa inyección y dolió, eso es cierto, pero no mucho.
Hoy comía con mi tía, que se preocupa por mi como siempre, me estoy quedando en su casa ahora que está sola y bueno… nos cuidamos. Preparó unos tallarines horribles, se pasaron en el fuego y no les puso sal, a ella realmente le producían asco al parecer, pero yo los comía, sin asco con mi tenedor sacaba un poco, me los llevaba a la boca, sentía su sabor a nada y la sensación a migas mojadas, pero los comí.
Le dije que me había acostumbrado, que como soy mañoso, y siempre me obligaron a comer, a pesar que no me gustara, ya no me importaba comer eso que no me gustaba.
Ahora estoy viviendo una vida… difícil, estoy en un momento donde deseo que alguien me explique para que seguir, ahora donde estoy sin mucho que hacer o decidir, donde mi vida está detenida, donde ya las cosas no pasan, donde el mundo no me entiende, donde yo no entiendo al mundo, y lo único que encuentro es la misma respuesta, no tengo otra opción, no tengo más que hacer que seguir porque… si.
Pero la verdad, si bien se que esto puede sonar sensato, que es el camino a seguir, que es la forma de vivir, es muy difícil seguir usando esto para no mandar todo al diablo.
Mi vida es un golpe tras otro, son solo caídas, y cuando logro levantarme, cuando logro armar algo parecido a un plan, pasa algo que lo borra todo.
Extraño mucho a mi tío, más de lo que creen, más de lo que se nota. Tengo a un nuevo primo, un sobrino de mi tío por parte de su hermana, que yo conocía pero no mucho. Hemos quedado de hablarnos y creo que lo llamaré la semana que viene. Él me ha dicho que ha debido ir varias veces al baño en el trabajo, por cosas que dicen o que hacen, por lugares o canciones, que le recuerdan a mi tío, y lo hacen llorar.
Me pregunté porque a mi no me pasaba a mi eso, culpé a mis problemas de memoria, pero no lo pude explicar y creo que ahora lo entiendo.
Mi tío con mi nuevo primo vivían una relación primo-sobrino muy cercana, se querían mucho y se tenían mucha confianza, él le contó cosas que a mi jamás me contó, cosas que sabía, como sus problemas monetarios o sus penas y sus fracasos.
Ahora me he dado cuenta, a mi también me duele, pero es distinto. Mi tío para mi era… es difícil de explicar. Era mi hogar, era donde podía descansar, era el que me podía ayudar, a quien pedir consejo, la persona fuerte que me comprendería y quien siempre haría lo que fuera por mi, y él era mi amigo, era mi mejor amigo probablemente, el no era mi tío, y quizás era algo más que mi papá.
Este dolor esta creciendo con los días, cada día es un dolor más fuerte, seco y frío, es un dolor que puedo soportar, pero que me molesta, es como la penicilina, es como los fideos sin sal.
No tengo otra opción más que soportar mi vida, soportar estas cosas, soportar el sufrir de esta forma y no tener a quien culpar, soportar el sufrir sin saber el porque.
Nuevamente estoy en el suelo, soy lo que no ven. Todos me ven bien, dando animo y al lado de todos, comprando chocolates, hablando de películas, armando reuniones y saliendo a comer con amigos, pero realmente lo hago porque es lo que hay que hacer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario