martes, 2 de marzo de 2010

Soy… útil

Estoy acá en casa, después de un terremoto, con mi mamá resfriada en cama, viendo una película de… la verdad es que no se, ya no me meto en las cosas que pasan.

Esta semana voy a terminar con muchas cosas, el trabajo es una de ellas, y mis relaciones acá en casa creo que serán las próximas.

Estoy acá en medio de esta casa, sin saber muy bien porque estoy en medio de estas cuatro paredes. Se está haciendo insoportable el pasar tiempo acá. Mi mamá me dijo como cambio cuando hablo con mis amigos, como me vuelvo otro, como estoy más contento, y cuando cuelgo el teléfono eso cambia, me vuelvo retraído y callado, sin muchas ganas de hacer cosas, salvo con mi sobrina.

Mañana voy a renunciar a mi trabajo y tomarme todos estos días antes de entrar al nuevo, que con este desastre, ya no quiero estar allá, para ver como me piden que haga cosas que no me interesa hacer. Suena frío, pero no me nace hacer cosa alguna por esa empresa, por mi… que se la trague la tierra.

Dios… ¿para qué hacer todo esto?. Estoy a un paso de cambiarlo todo, están todos los pasos dados para comenzar algo nuevo, y no puedo negar que me siento inquieto, pero es más que nada porque… no veo mucho sentido a todo este trabajo que va a significar este esfuerzo.

Veo a las personas, a mis amigos, buscando y peleando, pero yo me siento fuera de esa pelea, no soy parte de las cosas, y eso aún es un hecho.

Este terremoto me ha mostrado que lo único que tengo claro es que soy útil para las personas que quiero, no se si llego más allá que eso, probablemente me dirán que si, pero no es lo que yo veo.

Estoy escribiendo desde el comedor de mi casa, que mi pieza está ocupada por mi mamá, por motivos que no es necesario explicar, viendo una película que a mi no me interesa ver.

Este lugar, tan público de mi casa, es el único rincón que tengo para escribir en este lugar que considero tan mío.

No hay comentarios: