lunes, 25 de enero de 2010

Buscando un rincón

Estos han sido días interesantes, bueno… ya saben que estoy mintiendo, han sido días como todos, pero parece que vienen días que interesantes.

Estoy buscando un nuevo trabajo, después de trabajar tanto por lograr una relación de esas que siempre busco en un grupo, de lograr amigos, que es algo difícil para mi, decido irme, aunque debo decir que me “obligan” a renunciar, que la empresa ya no la aguanto.

Estos días, pensando en un cambio tan radical en mi vida, me han hecho sentir algo… perturbado. Estoy en una etapa donde sé que ya viene el cambio.

Estoy viendo unos departamentos que me gustaron mucho, y si logro un trabajo con el sueldo que pretendo, ya no tendré escusas para quedarme en esta casa, tendré que vivir una vida propia.

No puedo negar que es algo inquietante el hecho de ver una vida propia, única y definitiva, donde los errores los sufre uno, lo mismo que los aciertos, aunque ya saben que estas dos últimas cosas no me afectan mucho, no me interesan demasiado.

Con una casa… ¿qué me falta?… no lo sé, estoy algo inquieto por eso. Aún me siento fuera del juego y no me atrae mucho el entrar, no veo algo que me interese.

La vida cada vez se me muestra más definitiva y menos esperanzadora, me agota el sacar los pies de mi cama cada mañana, me estoy convirtiendo en parte del paisaje.

Acá en casa ni siquiera se dan cuenta, cada uno con sus problemas, esperando que yo me preocupe por ellos, yo (el idiota) preocupado, y ellos… con sus vidas. Quizás es por eso que me entristece tanto, yo soy el idiota.

La vida se me está haciendo plana y pesada, cada día es muy parecido al anterior, sintiendo que el tiempo no pasa, pero viendo como el día en el calendario corre muy rápido.

Tengo 35 años, y tengo… nada. Solo estoy gastando aire. Espero que con un departamento pueda tener algo más que hacer, un poco mío, algo más único, donde nadie tenga como entrar a menos que yo lo permita.

No hay comentarios: