jueves, 31 de diciembre de 2009

Año nuevo

Último día del año y estoy realmente agotado, hoy me he quedado en casa, me conseguí un día así que la semana llegó para mi hasta ayer. Pero… no ha sido mejor, creo que en el trabajo la paso mejor.

Estoy en un lugar donde entre yo y una planta no hay mucha diferencia. Todos por acá me preguntan y me piden cosas, lo que sea. No son cosas muy complicadas, en verdad son pequeñeces, pero yo estoy terminando mi año agotado, y estas pequeñeces me matan.

Mi vida ha caído en un hoyo, estoy apagado y detenido, no se bien hacia donde ir, siquiera se si quiero ir a otro lugar, me siento empantanado y cansado.

Mi propósito de año nuevo es romper todo esto, que ya es mucho el castigo. El primer paso es salir de esta casa, que necesito mi vida, y ya con mis cosas, yo solo, ver que pasa, ver si me molesta la soledad y ver como puedo terminar con ella. De todas formas se ve raro, ir a vivir solo para terminar con la soledad, pero es que aquí estoy totalmente solo, no tengo nada mío, día tras día es mas difícil y agotador.

Me pregunto… ¿qué fue lo que me pasó?, ¿lo pude evitar?. No se que fue, pero mi vida es algo complejo de soportar, y estoy cansado, lo repito.

Si no logro este propósito este año, no se que haré, me volveré loco, la desesperación será inaguantable, ya no tendrán sentido las cosas que puedo hacer y las que no, y será un desfilar de días inaguantables, cada día peor, hasta que ya no pueda más y simplemente no me importe nada.

Este debe ser mi año, debo salir, debo vivir para mi, y no para los demás, estoy cansado de eso.

Este año debe ser mío.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Blanca navidad

Estoy en una época oscura, así me lo han hecho ver mis amigos. Estoy en unos momentos algo locos, muy rápidos, muchos cambios, y entre esos cambios estoy yo.

De mi trabajo, ya casi es historia, decidí dejarlo, ya era mucho el abuso y los problemas, mi médico me aconsejó dejarlo, no me estaba haciendo bien, a pesar de todo lo que me gustaba en un comienzo, y todo lo que aún me gusta.

Y junto con el trabajo vino alguien que me agrado mucho, aunque uno de mis problemas es la diferencia de edad con los “niños”, y me cuesta algo comprender como piensan (pero eso no es algo nuevo, siempre me cuesta comprender a los demás), hay uno que me cae muy bien.

¿Tienen idea de cuanto me cuesta hacer amigos?, en promedio 6 meses, es mucho trabajo, y me molesta perderlo. Y en este caso, ellos llegaron en un momento muy denso y me duele perderlos.

Y más encima… es navidad, una de las épocas más oscuras en el año para mi (si, soy de las personas depresivas), y me siento solo.

En estas navidades he estado pensando mucho, este es uno de esos años donde ocurren terremotos que lo cambian todo, y creo que la salida de este trabajo marca uno.

Este chico del que hablaba… comienza a agradarme… su poco, pero me pregunto el porque, y creo que es por mis deseos de tener una vida como él, de ser al menos un poco como él. Un tipo de 25 años, en una ciudad fuera de su hogar, algo solo pero contento de estarlo, no puedo negar algo de envidia, es atractivo y se ve que vive la vida a concho, que no espera nada, pero que no se queda con ganas, si quiere algo lo intenta.

Como me gustaría ser como él, pero lo miro y se bien que eso ya no va a ser, y eso me deja triste. Yo soy… alguien que quiere poco, que tiene fe de encontrarlo, aunque está algo cansado de tenerla. Soy una persona que no quiere mucho, que no supone, que no espera, que no tiene modelos o metas, que solo quiere algo que mate esta insoportable sensación de desperdicio, de no saber para que, de no saber por que simplemente no pasó lo que debía pasar, y sobreviví a todas estas cosas que si, me han enseñado mucho, pero también me han mostrado lo que jamás voy a tener.

Estoy oscuro, estoy solo y completo, estoy acostumbrado a no ser y no sentir, y lo único que me va quedando es el miedo de que esto sea así desde ahora.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Ira

Hoy pasé por unos momentos muy… fuertes. ¿Saben como se siente la ira?, hoy lo aprendí, y no es grato.

He pasado días muy fuertes, sin muchas ganas de hacer algo productivo, solamente gastar aire, que es algo que no me gusta. Las horas se me han hecho eternas y no veo la salida a todo esto. Me siento atrapado dentro y fuera de la casa. El trabajo está mal, y la casa esta peor. Al menos en el trabajo me puedo reír.

Hoy planificaron una salida con mi sobrina, y después de mucho tiempo vi algo que no no parecía encontrar en ningún lugar, al parecer iba a pasar un día solo, tranquilo, sin problemas, pudiendo echarme en la cama, viendo televisión, durmiendo, comiendo si tenía hambre, en fin… haciendo lo que se me antojara.

Pues bien… no fui, les dije que estaba muy cansado y que no tenia más piernas esta semana, hasta allí todo bien. Después sale mi mamá diciendo lo mismo, que no quiere ir porque… ya ni me acuerdo porque, no se si haya sido justo o no, o si lo tenía que ser, pero se quedó. Yo me sentí… muy frustrado.

Era una oportunidad que no tenía desde hace mucho, una posibilidad rara, algo que no conozco mucho, casi nunca estoy solo, no tengo un lugar para mi, y siempre estoy acompañando a las personas que están mal y que quiero.

Durante este día me la pasé soportando cada momento, el no decir lo que sentía, las ganas de estar solo, todo cuanto me molesta lo que hacen los que están a mi alrededor, pero me callé, siempre callado, como siempre aguantando, y cada vez preguntándome por que me callaba, y cada vez era más difícil callar.

Ya terminó el día, nuevamente la casa está llena, otra vez estoy metido en mi pieza escribiendo toda esta ira que siento, porque ya es eso, siento ira, rabia, y no se cuantos otros nombres tiene. Estoy cada vez más ahogado.

Pero pienso, y lo que me ahoga es que no puedo desahogar esta ira con nadie, porque realmente nadie tiene la culpa de todo esto. Hay mucho que pude cortar hace un buen tiempo, y otro que he decidido soportar por motivos más poderosos, pero todo esto al final me ha dejado sin palabras, sin ese derecho humano de putear al mundo y vomitar algo de esta ira.

Hoy quise partir, irme de acá, estuve entretenido en ese programa “zona inmobiliaria” (creo que se llama así), y como vi a mis padres antes, esperando que pasara por la pantalla una oportunidad, esa foto, ese lugar, esos números seguidos de las letras UF que me dijeran… “esta es tu casa”.

Pero aún no pasa, aun siento esta ira, que cada vez es más pegajosa, cada vez me sujeta más fuerte, cada vez me duele más.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Aburrido

Este ha sido un día que pintaba para bueno y terminó siendo malo. Me encontré con mi amigo de la U. Hace tiempo que no lo veía y bueno… nos llevamos muy bien.

El tiene una fijación por lograr que yo sea feliz, me insiste en que tenga una pareja, que encuentre a esa mujer que me haga feliz, y yo… por el momento no estoy en esa.

Hoy la conversación fue algo mas allá, y llegó al punto de una conversación del porque soy así. Él no entiende bien mi forma de ver las cosas, y no comprende que para mi el ser feliz no importa.

Estuve a un pelo de contarle lo que siento, un poco de toda la mierda que llevo dentro, realmente cerca.

En el trabajo también han sido días raros, mi relación con mis compañeros de trabajo cada vez es mejor, pero no puedo evitarlo… hay días en los que no estoy allí.

Soy el más viejo del equipo, me dicen tata, pero es un buen grupo sin malas intenciones, pero nada bueno dura. Parece que viene un corte de cabezas… hay gerentes que apestan.

El caso es que… si bien las cosas son buenas, me siento muy distinto a ellos, no siento lo que ellos, no veo lo que ellos, no tengo lo que ellos tienen, me siento fuera.

Muchos me dicen que sueno muy mal, algo depresivo, muy triste, y creo que es porque es así. Se vienen las fiestas y me matan.

Pero hay otro punto… he vuelto a sentir lo que sentía antes de enfermarme, quiero una vida solo, necesito una vida solo, pero la única diferencia es que conozco mejor lo que es la vida, y no tengo muchas esperanzas.

Cada día es solo tiempo perdido este último tiempo, son días sin mucho sentido, solo cuento con mis nuevos amigos para que valgan la pena.

No tengo ganas.

domingo, 15 de noviembre de 2009

35 años

Se me viene uno de esos veranos difíciles, estoy en un momento donde me cuesta comprender mi forma de vivir, creo que se viene un cambio fuerte, algo así como lo que me pasó el 2005.

El cambio de oficinas ocurrió esta semana, ya el miércoles estábamos allá, justo el día miércoles fue el movimiento de la oficina, justo el miércoles 11, justo en mi cumpleaños.

El viaje a la ciudad empresarial es agotador y aburrido, y hace difícil juntar fuerzas para levantarme en las mañanas. Tampoco ayuda el nuevo “ambiente de trabajo”, en el que nos cortaron todo eso que tan bien construimos en las antiguas oficinas, es que se nota que somos un equipo.

Y creo que este es mi problema… nuevamente soy parte de algo y lo más probable es que deba dejarlo. La vida es rara, y algo sádica, mostrándonos lo que no podemos tener.

Ya estoy consiente de lo que va a pasar, ya lo hablé con mi neurólogo y ya he sentido el cambio. Mi cuerpo no me permitirá tener la vida que acostumbro trabajando en un lugar tan complejo, donde me toma casi dos horas el llegar desde mi casa, y con eso me obliga a pasar menos tiempo con mi familia.

En verdad… no se como explicar lo que siento, ni siquiera entiendo bien porque escribo esto, lo que me molesta no es solo el nuevo trabajo, o los amigos que tengo y probablemente pierda, o cosas que no he mencionado como que esta persona que me importa tanto del colegio no me haya mandado ni un mensaje, o como… ya no se cuantos “comos” tengo.

Quizás la mejor forma de explicarlo es que tengo mucha rabia, muchos deseos de agarrar a puteadas a alguien que se lo merezca, a ver que las cosas sean algo mas… un poco más como quiero, como espero, como me harían feliz. Estoy algo agotado de esperar ese momento donde las cosas tomen sentido y que comprenda el porque ha pasado tanto y que me muestre que he hecho bien al soportarlo todo.

Este miércoles cumplí 35 años, y no los he sentido, tengo 35 años de vida… a la que aún no le encuentro sentido. Hay días en lo que siento que no se como vivir, y no me siento capaz de aprender. Me siento cansado y aburrido de esperar eso que me ayude a encontrar el sentido, eso que me haga desear algo que sea importante, valioso.

No soy como los demás, y no voy a ser como ellos nunca. En estos momentos tengo la sensación que no tendré la vida que tienen los demás, ni podré reír como ellos, ni trabajar como ellos, o desear lo que ellos quieren, siento que este no es mi lugar.

Cada día mi cabeza está más oscura, cada día me cuenta un poco más el tener fe, el sentir que tengo una opción de vivir sin pensar, de que en este mundo tengo un lugar, donde lo que siento y pienso es comprendido. En estos momentos me siento parte del paisaje.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Pocas ganas de dormir

Es raro… un fin de semana raro, me la pasé en casa de mis tíos, que hace tiempo no veía y que igual, me necesitan para estar bien. Se que es algo… fuera de lo que siempre digo, y que está lejos de lo que siempre busco, los quiero mucho y es lo que tengo.

Pero de todas formas, fue raro, y como no pasaba hace mucho, no hice nada de la pega, ni la mire, me aparté de este tarro y no supe de nada, separado totalmente del mundo (al menos del mundo que tiene un computador).

Esta bendita soledad se sintió bien, después de una semana algo extrema, y con problemas que se que vienen esta semana. Ahora estoy en estos últimos momentos de soledad y… no quiero que llegue mañana, es aburrido.

Ya fui a ver las famosas nuevas oficinas que tendremos en el trabajo, algo anunciado hace mucho, pero como con Pedro y el lobo… no pasaba nada. Y que puedo decir… las oficinas son tan fomes como me lo habían dicho, además de quedar muy lejos de mi casa, me tomó dos horas llegar desde allá a la hora del taco, creo que no me va a gustar.

Esta semana va a ser una semana de decisiones, esta semana voy a cambiar varias cosas y me voy a comprometer en otras, esta semana… cumplo 35 años, y se siente raro, porque no me siento de 35, no se como me siento, ni me lo pregunto, pero la verdad es que ya son 35.

Quizás haga una locura y llame a alguien de mi pasado, solamente para hablar, y quizás para hacer cosas tontas, pero es una semana rara, que viene después de un fin de semana raro.

Estas son las semanas que te quitan el sueño.

domingo, 1 de noviembre de 2009

¿Cómo me enamoro?

Hay cosas que nunca he experimentado, y son bastantes. En mi vida de ermitaño no he tenido posibilidades siquiera de saber que cosas me estoy perdiendo. Pero de estas cosas, la que siempre he visto, y la que probablemente me llamé más la atención, es la capacidad casi inagotable de enamorarse de las personas.

Siempre he escuchado a mis familiares, a mis amigos, he visto en las películas,he leído en los libros, esta sensación extraña de encontrar a alguien que cambia tu mundo.

Yo no se si me ha pasado, la única vez que puedo suponer que estuve enamorado fue a las 15, de mi compañero del colegio. Pero a esa edad… todo son sentimientos, sensaciones, emociones fuertes, la alegría, la pena, la rabia… todo es fuerte, todo es impresionante.

Después de dejar el colegio… no he vuelto a sentir algo así, algo como lo que me describen mis amigos, esa sensación inequívoca de haber encontrado a esa persona, la que le da sentido a las cosas, y completa lo que se puede considerar una vida.

Pero yo… no tengo tanta suerte, no lo he sentido ni se como acercarme siquiera a eso, no tengo como saber que se siente, porque es poco lo que siento.

Esto de sentir poco es algo extremo, lo sé, es por esto que comenzaré pronto a ver un sicólogo, para ver si puedo encontrar una forma de encontrar una respuesta, algún método por el cual deje de sentir esta sensación de desperdicio cuando recuerdo como fue mi día.

Me gustaría mucho el sentir lo que ustedes, me gustaría poder encontrar eso que hace de la vida algo con sentido y con los motivos suficientes para soportar lo que sea que pasé, que no hayan dudas, que no existan quejas.

¿Es eso lo que debo buscar?, o como siempre estoy exagerando y eso que me hablan, que me describen, eso que me dicen que existe, es otra visión romántica que permite hacer de la vida algo con un poco de sentido… buscando una meta que no se puede alcanzar, suena loco, pero me da la impresión que es la mejor forma de describir como veo la vida de algunas personas que conozco.

Espero que el sicólogo sea bueno y me ayude a madurar estas sensaciones, porque saben una cosa… es realmente agotador caminar cuando no sabes hacia donde ir.

domingo, 25 de octubre de 2009

Hora tras hora

Semana… como todas las semanas. No lo se… fue como inexistente. Es raro como pasa el tiempo a veces, me he sentido algo perdido.

Hace algún tiempo gané unos pases para un fin de semana en unas termas, los pases aún los tengo, y no tengo con quien usarlos, pensé en venderlos pero… no me di cuenta como pasó el tiempo, y ya no se si pueda, quizás vaya solo.

El tiempo se me está escapando otra vez. Es sencillo el no sentir el tiempo, es una cosa que no notas, solo te das cuenta cuando ves que… no ha pasado nada.

Mi mamá es mucho de ir a brujas, y siempre que va pregunta por mi, y siempre le dicen que a mi me va a ir bien, que tengo un buen futuro y que tendré un muy buen porvenir, me ven con hijos y con una buena vida… y realmente no se como podría pasar eso.

Lo único que sigue marcando el como pasa el tiempo es mi sobrina, es una cosa increíble el ver esos ojos llenos de esperanza, esa sonrisa que lo dice todo, que ve solamente lo que ve, que no espera nada, que no teme nada, que solo está para crecer y aprender.

Aún no se que hacer, aún tengo este mismo sentimiento, aún me refugio en los demás, aún peleo más por los demás que por mi.

No se como voy a lograr tener algo, como voy a tener una vida propia, no se me ocurre, no lo se.

Este post creo que no se diferencia mucho al anterior, y digo creo porque en general no vuelvo a leer mis post, a menos que sean de cosas que realmente me han marcado mucho, o que hayan salido cosas que no conocía y que me sirven, pero eso… hace bastante tiempo que no pasa.

sábado, 17 de octubre de 2009

Fuera de juego

Hola, siempre escribo en este blog cuando ando algo denso, y desde hace un buen tiempo que no lo hago, eso creo… no soy bueno con el tiempo. Hoy no se la excepción, estoy algo denso, un poco aburrido, un poco decepcionado después de algunas conversaciones con amigos, que me hacen ver como un tipo que no quiere hacer mucho, lo malo es que a ellos no puedo contarles todo… pero no se si están equivocados, soy un tipo que creo le gusta ser miserable.

He estado pensando mucho en el por qué, y no se bien como contestar a esta pregunta, como poder justificar estas cosas que siento, o como justificar el no hacer mucho para cambiarlas.

Quizás esto es lo que soy y lo que seré para el resto de la vida, quizás no se como cambiar porque no se ser otra cosa. Cada vez que trato de romper esto, cuando me junto con persona, converso con personas, no puedo sentirme parte de ellos. Ni en el trabajo ni con amigos, la historia no es distinta, no se rompe esta sensación de no pertenencia, de no encontrar un sitio, de no ser igual, ni lograr que ellos me entiendan.

¿Qué tan lógico es querer cambiar?, no se bien si esto tiene sentido, no se siquiera debo intentarlo, no estoy en una posición donde pueda decidir, donde la respuesta sea al menos un poco convincente.

Voy a buscar este nuevo trabajo, la idea que tenía del trabajo, y de ser una oportunidad de poner orden y de ser algo que me incentive ya se murió, en el trabajo… solamente trabajas, y lo motivo es para recibir unos billetes a fin de mes, para poder pagar todas las cosas que compramos para ser un poco más como debemos ser, y así poder trabajar otra vez.

Cada vez que converso con las personas, el tema del trabajo, del dinero y de lo que puedo hacer sale a flote, siempre pasa. Esto ya me está enseñando que no tengo que pensar en el trabajo como el ideal que de sentido para soportar los días.

Mi otra esperanza, una familia, cada vez se hace más difícil. Este 11 de noviembre cumplo 35 años, y no me di ni cuenta. He perdido mucho tiempo, hay mucho que no tengo y que no voy a tener, y entre esas cosas parece que está una familia.

Tengo 35 años, pero no se como ser parte de algo. Tengo amigos, se ser amable, confiable y honesto, se lo que siento y lo hago, pero no logro sentir a los demás parte de mi mundo, si ellos desapareciesen, no se cuanto me importaría, o si lo sentiría siquiera como una pérdida.

A mis 35, no se cuanto he perdido, pero se que me duele mucho, siempre me dicen que puedo hace mucho de ahora en adelante, que no debo mirar atrás… pero no puedo evitar el sentir ese malestar de saber que no tendré eso que me cuentan, esas locuras que hicieron, esos días valientes donde uno con los 20 y algo se llenaba la cabeza con ideas locas y se perdía el tiempo con cosas que después se convertirían en recuerdos que sacarían risas en las reuniones con tus amigos, con sus esposas y sus hijos, como recordarían como la vida puede ser tan loca que puede convertirte en un niño de 20 años.

Hay días en lo que no me siento como una persona, me siento como algo que mira como viven las personas, como pasa el tiempo y solo miro, como no me atrae el ser parte de esto que miro, como no me gusta lo que veo.

De todas formas, con la cabeza dura que tengo, y después del día de hoy, lo más probable es que siga tratando, y mañana no trataré de pensar en el “¿para qué?”, solo lo intentaré.

sábado, 10 de octubre de 2009

Sin título 2

Este fin de semana ha partido raro, un poco extraño, que provocado por eventos inmanejable ha mostrado lo que sospechaba, y ha hecho innegable sentirme… vacío.

Este fin de semana, durante dos días la pasé sin mi sobrina, y realmente fue extraño, complejo, y no pude comprender bien que es lo que sentía.

Hoy ha llegado esta niña que me tiene amarrado, y lleno de sentido, la niña que ha hecho de los días algo soportable, y que me ha mostrado como sin ella… no hay mucho.

No se bien como manejar esto, me siento inútil, completamente fuera de lugar, no se como tener esto para mi. Mi hermana salió con su familia y vivió fuera de lo que es la mía, y eso es algo más que comprensible, podría decir que necesario para ella. Yo… desecho, sintiendo como realmente el tiempo perdió su sentido y como era una tortura soportar los problema de mi viejos, soportar sus discusiones, sentirme parte de algo que no es mi vida.

Hace unas hora llegó ella, esa niña, que me buscó y me abrazó, y que me dio cariño todo el tiempo que estuvo despierta. Pero para mi quedó algo claro… esa niña no es algo que pertenezca a mi vida.

No tengo algo mío, y no se si alguna vez lo tendré. Cada vez me queda más claro que mi condición sexual no es problema, mi problema real es no saber ser persona, el no poder compartir y el no tener nada claro.

Este miércoles tendremos en la oficina un asado, para los que quieren solamente, y adivinen… yo quiero. pero como enfrentar esto… me da algo de miedo. Se siente bien, es muy bueno el sentirse parte de algo, y a pesar de pensar mucho el dejar este trabajo, que la jefatura me ha dejado con mucha hambre, mis compañeros están cambiando algo que no había encontrado antes, ser parte de algo que… creció conmigo, que se ha formado por mi.

Este fin de semana, este comienzo de fin de semana, esta señal de tener cosas que amo tanto pero que realmente no son mías, que no puedo proteger, que no puedo guiar, que no tengo derechos, me ha mostrado una verdad… no se tener cosas mías.

domingo, 4 de octubre de 2009

Sin título

Esta es la tercera vez que intento escribir en el blog este fin de semana, las veces anteriores comencé… pero no supe como seguir. Estoy un poco estancado, me siento vacío.

Como siempre uso este espacio para botar algo de esto que me ahoga, un poco de esto que hace de vivir una aventura agotadora, muy agotadora, y a veces desesperanzadora.

He intentado estos días entender lo que me pasa, un poco esta sensación de ahogo, de desesperación. Mi vida se encierra en estas cuatro paredes, y parece que es así porque así lo permito. No se como salir de esto, estoy… algo perdido.

Hay tanto que no comprendo que es largo de enumerar, pero es una verdad que no se ser una persona normal, ya no lo fui.

He visto a mis amigos, veo a mis compañeros de trabajo, veo a mi familia, y realmente no puedo entender su vida, no puedo sentir lo que ellos, no puedo pelear por lo que ellos pelean.

Solo hay una cosa que ha roto esto, y es mi sobrina, esa niña me busca, me llama, golpea mi puerta, solo para estar conmigo, solo para jugar, solamente porque me quiere.

Se que los demás me quieren, pero junto con ellos vienen tantas cosas que no comprendo, que no entiendo y que hasta me molestan, que se me hace difícil, me la paso encerrado en mi pieza.

Aunque hoy, debo aclarar, ni con la niña tenía ganas de estar, hoy quería estar solo, un lujo que no me puedo dar.

Mañana comienza otra semana de trabajo, una semana más gastando mi tiempo con un grupo de personas agradables, trabajando para personas que no provocan en mi más que molestia.

Hoy he estado pensando mucho, y pensé en las llamadas que quería hacer esta semana pero que finalmente no hice. Saben… si tengo amigos, solo que no se como puedo actuar con ellos. No me resulta fácil la vida social, me siento fuera de foco, me siento incomodo y termina por agotarme.

Al final… no se como vivir con los demás, no los entiendo, no comprendo sus motivaciones y sus deseos. Ayer chateaba con un amigo, con el que converso desde hace tiempo, pero que llegué a comprender que no veo las cosas como los demás.

Me cuesta un poco encontrar un título para este post, siento que no dice mucho, mejor dicho nada, solo vomito unas sensaciones vagas y vacías, que me molestan pero no se como evitar. Ni siquiera se como terminar esto.

martes, 29 de septiembre de 2009

Fuera de lugar

Aquí estoy otra vez, unos días más viejo, pero algo más tranquilo. Desde mi último post las cosas se han calmado, al menos para mi. Ya las cosas no me molestan tanto, ya la vida no es tan… cerrada, estoy más cómodo.

Igual… esto es raro, ya que no es que las cosas estén mejor, solo estoy más acostumbrado… parece. Sin ir más lejos, hoy no me di ni cuenta como es que pasó el tiempo en el trabajo, sin notarlo ya era hora de almorzar, y después del almuerzo… ya había que salir. Es raro como el tiempo puede hacerse tan liviano.

Acá en casa… las cosas no han mejorado, pero me siento más lejos, me siento menos comprometido, menos responsable. Quizás ya estoy dejando esta necesidad de que todos estén bien.

Y en cuanto a mi… ha pasado menos aún. Esto es algo que sigue sin cambio, quizás es lo único que ha hecho de esta semana similar a las anteriores.

Sin mentir… cada vez estoy más cerca de tirarlo todo por la borda y buscar alguna cosa, lo que sea. Ayer converse con mi sensei y me recordó lo tonto que es esperar por una respuesta en vez de buscarla.

Las cosas… cada vez están más fuera de mi control, mis sueños se ven cada vez más imposibles y no se si tengo oportunidad de tener eso que tanto anhelo, eso que siento puede hacer de todo esto algo con un poco de sentido, algo que me haga sentir que vale la pena pasar por todo esto, haber superado tantos problemas y seguir buscando a pesar de todos los que me esperan.

Como casi siempre escribo en mis post… me siento cansado, estoy agotado de buscar eso que haga de este juego algo divertido, estoy algo cansado de ver como para los demás esto tiene sentido, estoy algo cansado de sentirme tan fuera de lugar.

Es difícil vivir cuando la vida te ha pegado tantos golpes, siento esa rabia que se siente cuando hay algo que realmente quieres saber, pero nadie te puede responder, siento rabia de ver como los demás puedes sonreír tan fácilmente, es desesperante el ver que no puedo hacerlo.

Es un hecho, no se reír, no se disfrutar de esos momentos donde los sacrificios tienen sentido, aún tengo este vacío de no saber que hacer con los putos días que hay entre lunes y domingo.

Todos los días son de esperanza. Esperanza de poder cambiar todo esto, y de aprender a sentir como los demás. He pensado en mis posibilidades de tener una familia, pero las veo bajas, no se si realmente pueda hacer algo así, no se si pueda soportar el no saber como es vivir esto que soy, que si bien he tenido suerte al conocer a las personas que he encontrado, no puedo llamar a esto la experiencia que esperaba para poder sentirme tranquilo, aún me siento como un niño.

Es complejo esto de vivir cuando no hay mucho que seguir. Como envidio a los demás, a esos que saben que es lo que se espera, que es lo que viene, que es lo que deben encontrar, que es lo que pueden obtener.

Como siempre me estoy complicando mucho, pero es lo que soy, un tipo con muchas ideas, casi todas algo locas, pero que no puede abandonar. Esto soy yo, alguien completamente complicado, enredado como solo yo puedo estar, un soñador algo depresivo, un tipo… algo fuera de lugar.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Las fiestas y la familia

Este ha sido un dieciocho para no olvidar, me la pasé en mi pieza, realmente convertido en todo un ermitaño, con invitados en “mi casa” que yo no conocía y no creo tener alguna vez las ganas de conocer. Viendo como todo se transformaba en esas escenas de familias disfuncionales tan populares en sus tiempos.

Me la pasé aquí, encerrado, con mi oído atento a cualquier problema que pudiera tener mi sobrina, y con el puño preparado para solucionarlo. Fue un dieciocho sin familia, porque mis tíos no vinieron, fueron a ver a la “hermana” de mi tío, quien aparece cada vez que necesita algo de él, y como buen idiota, al igual que yo, no hace preguntas y la ayuda, y en general es dinero el problema.

Así que aquí, en mi pieza, el mismo lugar donde me quedo despierto hasta estas horas tratando de encontrarle un sentido a la vida, me doy cuenta que este debe ser una de las peores fiestas en las que he estado, y también, una de las fiestas donde mi parecer ha sido altamente irrelevante.

No tuve a nadie conmigo, solo llego uno de mis tíos, el taxista, quien se molesto por la presencia de estas personas, pero ahí fue donde me salió lo de siempre, lo que no me espero. Comencé a recordarle como eran las fiestas en casa cuando yo era niño, y como te tocó ver escenas similares, solo que los protagonistas tenían un grado sanguíneo más cercano. Le recordé como él mismo, muchas veces, arruinó mis días, y como lo olvida tan fácil.

Finalmente… me la pasé acá, encerrado y buscando que otra cosa hacer con este computador. Y pensar que rechacé una oferta de salida, uno de mis amigos del colegio, con el que me he encontrado desde hace poco, me invitó a la casa de su familia, que está en Temuco creo, era por el día y sin necesitar un “aporte”, iba a ver a una de mis mejores amigas y creo que lo hubiese pasado bien, pero mi respuesta fue ”perdóname, pero las fiestas me gusta pasarlas con mi familia”, ahora me pregunto si realmente esa familia existe.

Hoy apenas hubo un llamado… creo, y eso fue toda la familia que vi en estas fiestas, y creo que esto me ha mostrado que mi concepto de familia puede ser algo utópico, y que realmente no tengo una familia que se acerque siquiera un poco a este ideal.

Creo que ya la familia que me “ataba” tanto desapareció, y lo quiera o no, ya comenzó mi salida de mi vida actual, ya que esta vida ya no existe.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Corazón de abuelita

Estas fiestas han sido las primeras donde me siento realmente un adulto que puede elegir que hacer. Antes me sentía adulto… pero sin la capacidad de hacer alguna cosa.

En estas fiestas ya se esta haciendo claro que mi familia no es lo que era, y eso que me cobijaba antes ya no existe, ya no es lo que era, y me pone en la necesidad de hacer algo mío.

Hoy fue mi primer 17 en un trabajo, ya que cuando trabajaba con mi amigo… eran días de fiesta, donde el trabajo no duraba y se descansaba para poder soportar la noche del 18. En este ocasión fui “invitado” a una comida en la empresa, comida que si era rechazada… tenías que salir al horario de siempre.

Cuando lo supe… me quedé con la boca abierta, converse con mi jefe y con la boca de tarro que tengo le conté lo que pensaba y como sentía que con esto ponían en problemas a las personas y hacían una obligación algo que debe nacer solo. Me pareció increíble como al final resultó en una reunión desagradable, donde todo fue frío y sin ganas, y de donde escapé apenas pude.

No se bien si se dieron cuenta de mi salida, el hecho es que… no aguantaba mucho más. En mi unidad de trabajo la relación es cada vez mejor, y la sensación de equipo de muy fuerte, ya todos están dentro, todos nos tiramos tallas y hablamos de cualquier tema, se está formando un buen equipo de trabajo, pero estas cosas son las que rompen todo esto, lo que nos separa del resto y hace que nuestro trabajo pierda un poco el sentido.

En la empresa, la que presta servicios a través de internet, la unidad de computación es la más vapuleada. Somos quienes llevan el peso del negocio, los que damos realmente el servicio, pero a mi jefe hasta le pidieron que se encargara de revisar la red eléctrica de las nuevas oficinas a las que nos vamos a cambiar, que ese es un tema aparte. A mi jefe le exigen que cumpla con los requerimientos que tenemos desde principio de año, pero le agregan tonteras como esta y además agregan nuevos requerimientos sin dar la posibilidad de cambiar la planificación.

Estoy algo desilusionado de la empresa, y de la forma en que trabajan algunas personas. Me sorprende la poca capacidad para administrar los recursos de nuestra gerente general, que ahora entiendo bien la sensación que sentí al momento de entrevistarme, y esa sensación de inseguridad en sus palabras, en la forma de hablar y de mirar.

Estoy algo complicado con lo que voy a hacer ahora, me costó el tiempo que supuse me iba a costar, unos 6 meses, el formar un buen grupo de trabajo, y casi amigos. Pero este cambio a estas nuevas oficinas, que implica que mi tiempo sentado (si tengo suerte) en una micro se duplique, y que transforme nuestro ambiente de trabajo en una constante paranoia de lo que ven que hacemos, y como todas esas viejas mañosas con enormes bocas y lenguas viperinas, harán de nuestro trabajo un continuo miedo a no ser juzgados como merecemos. Además, en el desarrollo de software no se puede trabajar en forma continua, ni se pueden manejar plazos, pero eso no le importa mucho a los demás.

Al parecer, se viene un cambio de pega otra vez, es una lata, pero es lo más lógico. Esto me pone en la disyuntiva de ser lógico o ser el hueón corazón de abuelita que aguanta cosas como esta. Creo que es mi oportunidad de romper esto, y entender que este corazón de abuelita es solo para algunos. Me estoy acercando a ser “adulto”.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Rompecabezas

Hoy estoy más oscuro que la última vez. Ayer visité a uno de mis mejores amigos, uno que compartió algunos años en la U, y que conversamos mucho de temas más interesantes que el partido del domingo.

Ayer conversamos mientras estábamos solos, antes de que llegara su mujer, y de todo un poco. Él estuvo muy mal cuando tuvo que dejar la U y cuando murió su padre de cáncer, y yo fui con el que conversó. Ayer me contó como mis palabras lo llevó a cambiar y a encontrar lo que tiene, y lo curioso es que yo ahora hablo como él lo hacía en ese entonces.

Me vi hablando y el me escuchaba con algo de sorpresa como yo recitaba las palabras que siempre escribo aquí, como había cambiado, y como al final de todo llegué a estar igual que él en ese entonces.

Estoy muy perdido, estoy muy lejos de encontrar todo eso que quiero tanto, y que no se bien que es. Estoy muy perdido, estoy lejos de cualquier forma de vida, estoy fuera de tener una vida, de tener algo mío, de ser alguien.

Mi principal problema es que realmente no se que hacer, no se como enfrentar este despertar de todo esos años de moler sesos y estar drogado con las pastillas que me tenía mi neurólogo.

Ayer, después de la conversación, me quedaron algo menos de esperanzas de lograr algo, llegué a mi casa y vi lo poco que tengo y como no creo poder cambiar mucho eso, al menos a mediano plazo, y es ahí cuando me duele el tener 34 años, y veo como realmente no voy a poder tener lo que quiero, como no tengo muchas opciones, solo buscar… no se bien que cosa.

Creo que si no cambio pronto seré un muerto en vida, algo que parece un hombre, pero que no es más que parte del paisaje, que mi vida no tendrá ni intención ni sentido, y como la razón de gastar aire será estúpida.

Esta semana, me costará mucho trabajar, me costará mucho conversar con mis amigos, y con los que se están convirtiendo en mis amigos. Esta semana será muy larga, y sin mucho sentido, creo que será para recoger algunos pedazos y tratar de armar algo, como un rompecabezas… como si me faltara tenerla rota.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Necesidad

La vida es rara, al menos para mi. Me estoy dando cuenta, por no decir que estoy seguro, que mi vida nunca será como la de los demás, que no tendré lo que ellos tienen ni ellos tendrán lo que yo tengo.

Realmente me siento solo, intento relacionarme, meterme en un grupo, compartir, y todo eso lo logro, pero lo que no puedo hacer es necesitarlos. Me siento fuera de lugar, creo que no soy de este sitio.

En esta casa me siento cada vez más atrapado, ahogándome en caras que me miran con sentimientos y rabias que se leer, me lastiman, pero no son para mi. Esta cosa de la empatía puede ser muy molesta.

Los veo hundirse en pura mierda, y sonreír mientras lo hacen, y pelear sin darse cuenta que eso los hunde más rápido, y ver como pierden el tiempo, como es que no tienden la mano para ayudar y ayudarse a ellos mismos.

Me estoy agotando, necesitando tanto de esos momentos de soledad que tantas veces deseo. Necesito encontrar un rincón para descansar.

Había una serie, six feet under, que siempre me pareció muy buena, y en ella, el padre de la familia, el que inicia la serie con su muerte, tenía un lugar secreto. Ese lugar lo encontró su hijo, y encontró una cama, un televisor, revistas y nada más. No tenía nada allí, salvo un refugio donde escapar de todo eso que era su vida y ya no podía dejar de serlo.

Me siento igual, ahora lo comprendo, ahora entiendo cuán difícil es arrastrar tanta mierda.

Otra vez me siento cansado, como casi siempre cuando escribo aquí. Estoy atrapado sin poder salir, porque lo peor es que quiero a estos que viven conmigo, son de antes que me volviera lo que soy ahora, son parte de mi.

La vida es… no lo se, ya no es sencillo responder eso, no tengo como describirla, no la conozco. Estoy ciego.

domingo, 30 de agosto de 2009

Un premio sorpresa

Estoy ya más metido en mi trabajo, las cosas se han asentado y… se han hecho algo rutinarias, bueno… entre comillas.

El objetivo que tenía con este trabajo era encontrar algo en lo que pudiera “gastar” mi tiempo, en hacer algo entretenido, algo que matara la rutina, si se… es algo más que ambicioso.

¿Qué encontré?… lo que todos suponen, un trabajo típico, como cualquier trabajo, con un jefe que a pesar de ser buena personas, el también tiene jefes que no lo son. Estoy en una empresa desordenada, sin muchos incentivos, de ningún tipo, salvo el de querer hacer las cosas bien, lo malo es que eso ya no funciona para mi.

Mi grupo de trabajo es bueno, me llevo bien con todos, y ahora estoy comprendiendo mejor el ambiente que sentí en los que ya estaban en la empresa cuando yo llegué. Soy un ermitaño, que como dice mi apodo… soy solitario. Soy un tipo que se mete a trabajar al llegar, y termina de trabajar cuando es el horario de salida, si ni en el almuerzo descanso, siempre pensando en el trabajo, que al final veo es lo que me entretiene. Ahora me siento como un tonto, trabajando para sacar adelante algo que… no tiene la menor importancia.

Bueno… creo que me doy cuenta, al escribir esto, que esta experiencia está llegando a su fin y no es bueno seguir en ella. He conversado con algunos amigos, y ni el sueldo que gano justifica el estar acá.

Creo que se murió otro poco del tonto de antes, y un poco de la esperanza que tenía de encontrar algo… de importancia, ahora solo me importa ganar el dinero, creo que ya no me importa mucho el porque. De todas formas… con mi profesión siempre puedo hacer cosas personales.

Ahora… tengo que terminar un trabajo, el último trabajo al que le pondré empeño, el último que me importa que sea un esfuerzo para lograr algo bueno, y ahora haré cosas… que funcionen.

La cabeza sigue funcionando, haciendo que todo vuelva a dar giros, que me dejan algo confundido, creo que aún no salgo de mi cabeza, estoy algo encerrado.

Ayer fui a la cena de celebración de la empresa, con mis compañeros de trabajo, intentando ser algo más normal, algo más sociable, parte del grupo. No puedo negar que en un principio me sentí bien, algo funcionó, comenzaron a nacer esas conversaciones algo mas… personales, que no son solo una conversación de saludos, por obligación, diplomáticas.

La noche avanzó y me fue pasando la cuenta, a cada momento el estar allí me costaba más, cada vez tenía menos sentido y me sentía como pez fuera del agua. Mi relación con mis compañeros… creo que estamos por llegar al comienzo de lo que se llama amistad, pero aún no pasa. Pero esta noche… me mostró que no he cambiado nada.

En la cena hasta me gané uno de los premios que sorteaban, que eran dos fin de semanas para dos personas en una termas, con todos los gastos pagados. Me dirán tonto, pero algo presentía, hasta le di mi boleto a la persona con la que he hecho más amistas, está recién casado y un viaje a las termas… era muy bueno. Pero cuando salió mi número, el me devolvió el boleto, exigió que yo tomara el premio.

Ahora tengo un boleto para estas termas, que estuve viendo y son muy buenas al parecer, pero… estoy solo y no se con quien ir. Y es aquí donde veo lo distinto que soy, como realmente no tengo mucho.

Este fin de semana me ha molestado bastante esto, el no tener con quien ir, como no poder aprovechar lo que tengo, lo que la suerte me da de vez en cuando.

Soy un bicho raro… aún no se bien que haré, me aconsejaron que lo cambiara por dos fin de semana, y que encontrara a alguien por allá, que buscara a alguna amiga para ir (no se si se podría llevar a un amigo), pero no veo la cosa simple.

Este post lo comencé a escribir la semana pasada, me doy cuenta como no es mucho lo que me ocurre, como me estoy tapando con escusas para no intentarlo, y ahora la suerte me pone una opción para matar esto, para cortarlo, y es difícil, me cuesta mucho.

Don Harry Haller… un solitario que no podía dejar de serlo, y yo… soy igual al parecer.

viernes, 14 de agosto de 2009

Vientos de cambio

Esta semana me he reventado trabajando pero nada más que eso, y ahora espero cambiar esta condición  disfrutar un poco de la lluvia, que me encanta.

El invierno siempre se me ha hecho algo… importante. De niño no podía salir a la calle, y después eran los días “más largos”, donde no se veía como avanzaba el tiempo y el pensar y arreglar el mundo parecía algo continuo, no pasaba nada más.

En este tiempo no ha sido distinto, solo el trabajo ha impedido el hacer del tiempo algo plano. Mi vida fuera de la casa ha roto los esquemas definidos, mi relación con mis compañeros de trabajo ha cambiado la forma en que veo las relaciones con los demás, mi autoestima ha crecido, al ver que lo que hago, lo hago bien, y que mi forma de enfrentar al trabajo es diferente a la de los demás, es cierto que soy algo más obsesivo, pero me entretiene hacerlo, me entretiene el enfrentar los problemas, hay veces que me siento parecido a House, solo que no estoy cojo.

Ahora vienen tiempos más personales, ahora mi cuñado consiguió trabajo, así que la ayuda que necesitan ya no es tanta, y debería ser nula, pero no soy tan inocente como para suponer esto. Mi mamá está saliendo de los problemas y necesitará menos ayuda. Ahora voy a poder seguir mis decisiones.

Esto ya suena raro, el seguir mis decisiones no es algo que haya hecho antes, ni siquiera se como hacerlo. Pero pasó en un momento donde la promesa de sacar de encima de mi esta vida aún está caliente.

Es difícil esta cosa… decidir es difícil. He estado hablando con algunos compañeros de mi colegio, y ganas tengo de encontrarlos. Tengo ganas de juntarme con él, pero eso es cosa que tomará algo más de tiempo, y otra percepción del mundo, que por el momento aún está borrosa. Ya hice la locura de comprar este notebook (estoy en computador nuevo), y no fui tacaño.

Mi sensación en casa ya es definitivamente contraria a mi permanencia acá, mis sensaciones de necesidades cada vez son más fuertes.

Soplan vientos de cambio, creo que voy a hacer algunas locuras, espero que no salgan en los diarios.

viernes, 7 de agosto de 2009

A romper huevos

Finalmente las cosas se están volviendo… distintas. En el trabajo las cosas se vuelven más tranquilas, me estoy sintiendo parte, en menos tiempo del que requiero usualmente. Estoy teniendo más amigos, no “muy amigos” pero amigos, en especial uno, con el que puedo conversar temas más serios, los demás… puro hueveo.

Fuera de esto… estoy en más contacto con algunos de mis amigos del colegio, hasta con la que fue una vez mi “polola”, realmente la cague con ella, fui algo más que egoísta.

En el asunto corazón, aún no está claro para donde voy, pero se que tengo que ir a algún lado. Hace unos días me junté con alguien que me conoce mucho, y me mostró lo cómodo que es estar donde estoy, y lo poco que he hecho para salir de allí.

Mi vida está errada, no estoy viendo lo que debo ver, no me quiero lo suficiente, me entrego demasiado a los que quiero, y olvido hacer algo por este tonto que cree que eso es algo bueno.

Aún no se como lo voy a hacer, pero siento que ya están naciendo en mi esas necesidades típicas, “normales”, esas que te hacen soportar despegarte de la cama los lunes para ir a trabajar.

Hasta hice una locura, algo poco habitual, me compré un notebook, un gusto que me di, algo que pueden pensar tonto o sin significado, pero yo jamás me doy esos gustos, soy alguien que espera “sorpresas desagradables” y no quiere ser sorprendido. Lo raro de esta compra es que el notebook no fue barato, no me controlé mucho, gasté más de lo necesario, y me sentí bien haciéndolo.

Esto me recuerda un poco cuando volví por primera vez del colegio a la casa solo. Yo vivía muy cerca del colegio, caminando a unos 5 minutos, ese día mi mamá estaba atrasada, y yo quería estar en casa pronto. Esperé su poco, pero después de un momento decidí ir a casa solo, ya no era un niñito y podía hacerlo. Pero sentía miedo, y no era por lo que me podía pasar, sino por lo que pasaría si mi mamá llegará al colegio y no me encontrara, si ella se asustara por esto y pasara un mal rato. Realmente estaba asustado por ella, y eso era lo que me detenía. Después de eso ya no necesito ir a buscarme nunca más al colegio.

Hay muchas cosas que he dejado de hacer por los demás, hay mucho de mi vida que ha pasado por no querer lastimar a alguien, por no quebrar algunos huevos, y ahora se me antoja una tortilla, así que no me queda otra.

miércoles, 29 de julio de 2009

Una meta obligada

Hoy es un día en el que estoy muy cansado, me ha tocado bastante trabajo y parece que he conseguido lo que buscaba. Terminé un sistema en forma apurada, pero tratando de hacerlo bien, cuidando que esté bien hecho, algo obsesivo, pero con la tranquilidad de haber conseguido algo que me gusta como quedó, y que me servirá después.

Otra cosa… por fin terminé el bendito curso de inglés en el que me metió el jefe, algo aburrido y fome, no se por que lo hice.

En otros aspectos, me junté con mi amigo, probablemente uno de los mejores y uno de los que mejor me conoce. Y en la conversación salió lo típico que sale cuando converso, mis típicos temas depresivos, y mis típicos pensamientos que no llegan a nada.

Al final su consejo fue… deja a un lado lo que haces, los motivos por que lo haces y trata de encontrar lo que tú quieres. Me mostró de una forma clara que no hago más que vivir para otros, que será muy loable el pelear por los que quiero, pero no pelear por mi es algo… tonto, si no lo hago no tiene sentido hacer cualquier cosa.

Ahora estoy pensando en como hacerlo, en como dejar toda esta mierda que me rodea, como dejar a estas personas que me importan tanto. Me cuesta mucho pensar en dejarlas, me duele mucho que sufran, que necesiten y no tengan.

Pero no puedo negar una verdad que no puedo negar, que cuando conversaba con él no pude rebatir, tengo que salir de aquí.

lunes, 29 de junio de 2009

Si me ha pasado

Siempre he pensado que soy algo raro, para ser amable… especial. No he tenido muchas relaciones cercanas, por no decir ninguna, porque siempre ha sido lo mismo.

Mis relaciones, sean del tipo que sean amigos, familia, “personales”, siempre han sido algo distantes, lejanas. Si bien soy una persona bastante amable y que comprende bien a las personas, no soy alguien que pueda dar de si.

Nunca he pasado de una buena amistad, y la verdad es que… si, son mis amigos y eso es bueno, pero si no lo son yo quedo bien igual. Soy alguien “independiente”.

El problema es que esto ya esta quedando fuera de mi control, soy alguien que ya no esta necesitando a nadie por que así es mi naturaleza, ya casi no es una elección, y tengo algo de miedo con eso, no se que pasará si no cambio.

Pero ayer estuve viendo un programa en ya no me acuerdo que canal, estaba la Liliana Roz, la Pamela Díaz y dos más que ya no me acuerdo. Al parecer es un programa donde traen a una “victima” y es entrevistado por estas mujeres. En esta ocasión era José Miguel Villouta, y estaba “entretenido” viendo esta conversación, donde contaba como había salido de las drogas y un montón de otras cosas.

Llegaron hasta el punto inexcusable, le preguntaron por su orientación sexual, que cuando se había dado cuenta y como lo había pasado. No pude evitar recordar mi experiencia y ver cuán parecido fue. Al igual que yo, se dio cuenta cerca de los doce, y como yo… lo primero fue negarlo, y pasó por casi todo lo que me pasó a mi. hasta que llegó al momento de la aceptación, que en mi caso se demoró gracias a mis problemas de salud (ver el blog anterior) y mis problemas de memoria.

Pues bien… después le preguntaron como llegó a sus problemas de drogas, y la respuesta fue “el amor”, le tocó mala suerte. Y me puse a pensar cuando me pasaría eso a mi, al menos eso.

Pues bien… pensé y pensé, y me di cuenta que como estoy no me va a pasar. Pero… ¿entonces cómo voy  a reconocer cuando me pase?. Y comencé a escuchar lo que el contaba y lo que le pasaba, como es que sentía y como es que todo eso tuvo sentido en ese momento.

Pues… me di cuenta que si me ha pasado. Me puse a recordar el colegio y lo largos que eran los recreos, recordé como me la pasaba realmente mal cuando me preguntaba “¿por qué a mi?”. Cuando la pasaba tan mal por este compañero que me gustaba. Y bueno… creo que si me pasó una vez.

Trato de recordar como fue, pasó hace tanto tiempo que me cuesta mucho, no se cuan doloroso, no se como lo soporte, pero se que si me pasó.

¿Cómo pasó mi cambio?, ¿es que realmente ya no me pasa o no dejo que me pase?. La respuesta es difícil… pero tengo algunos datos. Me sentí distinto cuando lo volví a ver cuando nos juntamos gracias a san facebook. Quizás aún siento algo, quizás trato de encontrar algo parecido, quizás tengo miedo de encontrarlo.

No se como buscar, no soy alguien social, no se bien que quiero. Ya tengo 34 años y aún no tengo respuestas. Ya me han hecho comentarios que se me está pasando la micro, y tienen razón, eso me esta pasando.

De todas formas tengo esperanzas, se bien que me puede pasar, ya me pasó una vez y no puedo tener tanta mala suerte. Ahora con trabajo y tratando de armar una vida propia, es algo que tiene que pasar. Tengo algo de miedo.

domingo, 21 de junio de 2009

Asentando la tierra

Hace unos días iba a postear algo bastante depresivo, algo bastante denso, algo sobre lo que no tengo, pero fui interrumpido por lo que quedó pendiente.

Hoy… ya las cosas están más calmadas, estoy terminando muchas cosas, la tierra se está asentando y no se como, pero se está formando un ritmo, una rutina, que no me molesta.

Es difícil para mi entender como ha pasado esto, pero creo que se debe a que, como siempre me estoy mirando el ombligo, no me di cuenta de lo que estaba pasando.

Aún no tengo amigos de esos que uno llama para no estar en casa, pero al menos tengo amigos en el trabajo, de esos con los que reírse y comentar las noticias, aunque a mi poco o nada me importan. En casa, las cosas aún son como siempre, pero al menos ya están más calmadas, las cosas se están definiendo, y yo definitivamente di un paso al lado, ya no juego por los demás, estoy cansado.

La posibilidad de tomar decisiones es relajante, es muy grato poder elegir y saber a lo que uno se está enfrentando, aunque sea algo complicado y difícil, al menos sabes que es y lo que puede pasar, y lo mejor es que sabes que es lo que elegiste.

De mis planes… la compra de un LCD, o de una PS3, planes bastante tontos, ya quedaron atrás, como siempre por motivos de necesidades más importantes. Ahora tengo el plan de comprarme un laptop, pero en serio, un laptop “top”, pero también está cayendo en algunos problemas, siempre pasan cosas que no se esperan.

Pero las cosas no me molestan, siempre que sea algo que valga la pena, no me molesta, puedo patear el sueño que sea por conseguir lo que encuentro que necesito. Las metas solo me sirven para saber hacia donde caminar, nada más que eso, no necesito alcanzarlas, no son estáticas, no son tan importantes como lo que estoy haciendo “ahora”.

En cuanto a “ahora”, creo que tengo que comenzar a encontrar algunas respuestas. He estado pensando seriamente en visitar a un sicólogo, dada mi imposibilidad de tomar medicamentos lo uno que me queda son terapias. Estoy tratando de imaginar como seguir, que quiero, que a pesar de estar más calmado, aún no quiero nada, y es muy difícil aceptar algunas cosas cuando no tienes un motivo claro para hacerlo.

Estoy algo asustado en cuanto a ese tema, siento que ya no tengo tiempo para perder, en la oficina soy el más viejo después del jefe, y de eso me doy cuenta cuando escucho hablar a los “niños” que trabajan conmigo. Pero tengo menos que ellos, que hay algunos con familia, casa, planes…, muchos vienen de regiones, han tomado decisiones difíciles y se la han jugado.

Se que yo también tengo mi historia, y no ha sido simple (si quieres saber de que hablo, mira mi otro blog), pero eso no me da un justificativo para no tener algo como ellos.

Este mes se acaban los tres meses a prueba, no se si me quedaré, no quiero pensarlo y no quiero sentirme seguro. Pero si quedo fijo… las cosas estarán cada vez más fijas, habrá menos que elegir, todo debe ser “más simple”, ojala sea así.

jueves, 11 de junio de 2009

Sin la venda en los ojos

Estoy mal, no creo que sea una sorpresa escuchar eso de mi boca, o en este caso, de mis dedos. Han sido días donde las cosas han pasado, y no me han importando.

Tuve mi visita médica este lunes, hace tiempo que no iba a ver a mi neurólogo. Al final mis visitas se transforman en conversaciones entre dos personas que hablan mucho. Me cuenta un poco de su familia, yo de la mía, de lo que pienso y siento, y él me aconseja. La secretaria me contó que después que sale un paciente los descuera, hablando de todo lo que conversaron, pero eso no me importó, me da lo mismo.

Y ese es el problema, todo me da lo mismo. En el trabajo, las cosas van, he cometido algunos errores, y otros aciertos. Aún no se si me quedo, y me importa quedarme porque… acá en casa es necesario que me quede.

¿Por qué no siento nada?, ¿por qué las cosas pasan sin que yo las sienta?

Hablando con mi neurólogo me contó un poco de lo que me pasó. Le pregunté que tan malo fue lo que me pasó, y me contó cuan cerca quede de que pasara algo realmente malo, me contó como lo que me quedó como recuerdo es algo que me podía llevar a una epilepsia como la conocen todos, perdida de conciencia y convulsiones, u otro tipo, donde una tiene ataques donde la desesperación va en aumento, llevándote a una situación de neurosis o paranoia, y me comentó que yo iba derecho a una camisa de fuerza.

Bueno, le pedí que me recomendara un sicólogo. Me di cuenta que yo no voy a ser normal, que esta sensación de estar fuera es porque estoy fuera, y que esto no va a cambiar, siempre voy a tener estos días tan dolorosos que me dejan con muchas preguntas.

Ayer venía del supermercado, había comprado un par de helados, siempre me hace sentir mejor comer helado y ver como mi familia también lo hace. Pero en el camino a casa, no pude seguir caminando.

Iba por la plaza de la villa y simplemente los pasos se hicieron más pesados y… me costó dar otro, hasta tal punto que quede parado en medio de la calle. Estoy cansado, estoy con poca fuerza estos días, estoy con mucho peso en los pies.

En el trabajo, siento días donde estoy siendo observado y juzgado, pero probablemente sea uno de mis ataques de paranoia, que jamás paso, que no puedo entenderlos. No se si algún día pueda.

No soy normal, no voy a serlo, y ya no se si eso me importa.

martes, 26 de mayo de 2009

Estoy solo

Es un día difícil, el trabajo se esta poniendo más exigente y aún no tengo ayuda para mi trabajo, pero bueno… eso aún lo puedo aguantar. Lo que está complejo es aguantar las ideas que me salen de vez en cuando a la cabeza.

Me he sentido raro, y no es precisamente por mi problema de salud. He sentido miedo, es una sensación rara, un escalofrío que viene a veces.

Me ha pasado cuando espero el metro y lo veo vacío, cuando pienso en la casa, cuando estoy viendo tele, cuando he ido a visitar a mi familia, en general, cuando puedo pensar.

La vida está siendo como la imaginaba. Soy raro, una persona extraña, me cuesta romper ese frío que se siente cuando se esta solo. Me siento fuera de foco, estoy fuera de foco.

Mi vida se ve normal, se ve como la de los demás, ellos no me miran raro. Camino entre la gente y parece que no me veo distinto, hablo con las personas y no me preguntan nada, no pasa nada extraño. Nadie se da cuenta que no estoy completamente ahí.

Salvo acá en casa, no encuentro algo distinto a eso, y acá en casa las cosas no están de lo mejor. Como siempre en mi familia hay “pequeños problemas” que hacen los días difíciles.

No se bien que voy a hacer, hablaba ayer con una chica que conocí por la red, no conocemos de un foro del lobo estepario en facebook (si, aún estoy ahí, solo por curiosear) y me contó su historia, una vida difícil y con mucho drama, pero era alguien a quien eso no le importaba, y creo que hasta es posible que lo disfrutara, como un “porque” al momento de sentirse fuerte. Mucho “jajaja” cuando chateábamos, pero no lo se… difícil de comprender.

Lo que si me di cuenta es que yo… no me siento ya tan desdichado, ni maldecido por el destino, ya no me pasa eso. He dejado atrás mi vida de penas y ahora estoy buscando y avanzando, y está resultando parece, está pasando lo que debe pasar, pero… eso no me emociona.

Hay días que no se para que peleo, es difícil comprender, me cuesta mucho comprender, no veo nada, y eso me deja afuera.

martes, 19 de mayo de 2009

No lo entiendo

Otro buen día de trabajo, eso creo yo. Todos los días me parece que aporto un poco, y que se nota, y eso me deja satisfecho.

Satisfecho… ¿por qué eso me suena a premio de consuelo?, si al final era algo que iba a pasar.

Hoy hable con uno de mis amigos del colegio, en estos días he llamado a algunos, me nació hacerlo, fue necesario. Me siento parte del juego, bueno… parte es algo exagerado, solo siento que puedo jugarlo.

¿Cómo hacen ustedes para vivir?, para aguantar las ganas de mandar todo a la cresta. Cuando miro a mis compañeros de trabajo, me río y lo paso bien, pero creo que es solamente por dejar de sentirme solo, o quizás por la obligación de dejar de pensar tanto. El caso es que las cosas siguen cambiando, y cada día tengo más claro que estoy fuera de mi elemento, no se sentir como ellos.

Una vez vi un documental sobre personas que de nacimiento no pueden sentir o entender lo que les pasa a los demás, algo así como el autismo, quizás sea eso pero muy suave. Cuando lo vi me hice la pregunta inevitable… “¿quizás sea uno de ellos?”.

Ahora debo ir a dormir, que mañana será otro día frente a una pantalla, haciendo algo que me pone un reto y que me entretiene, pero que cuando levanto mi trasero de esa silla, siento que me perdido algunas horas.

lunes, 18 de mayo de 2009

El tiempo vuela

Las cosas cada vez son más simples, cada día es un nuevo paso para no darme cuenta como pasan los días.

He tenido suerte, mi ambiente laboral es muy agradable, no hay problemas, no hay nada que moleste. Me la paso trabajando, y no es porque deba, me gusta lo que hago, por primera vez me siento tranquilo y satisfecho.

Pero los días pasan cada vez más rápido, cada día veo como mi sobrina está más grande, como me saluda con los ojos riendo, pero no he estado allí para ver como crecen. Cada día veo como no veo nada, como se me pasa todo.

Creo que estoy exagerando, que me estoy pasando al otro extremo. Estoy haciendo algo distinto que se está convirtiendo en rutina, y estoy cayendo en ella.

Ya se van a cumplir dos meses desde que empecé en este trabajo, y parece que me quedo, solo parece, que no me confío de nada. Pero cada día las cosas son más extrañas, cada día veo las cosas distintas.

Recuerdo esa parte de la historia, en Siddharta de Hesse, cuando el se convierte en un “empresario”, con dinero y con la comodidad de tenerlo, con su afición de apostar y así demostrar que no le importaba su riqueza, pero como con el tiempo perder ya no era una opción, las cosas habían cambiado y ya no era un juego. No quiero eso, no tiene sentido, pero parece que no me queda otra cosa que hacer.

Me he dado cuenta que llevo mucho atrasado, y pensé que no importaría tanto, pero si importa. Todos mis amigos tienen algo que les llena la vida, yo tengo… deseos de llenar mi vida, pero no tengo mucho más.

Es difícil ser yo, y no puedo elegir no serlo. Estoy cansado de soñar cosas que no tendré, no soy una persona común, eso ya no pasó. Soy una persona disfuncional que aprendió a pasar desapercibida, no se me nota.

En mi otro blog una persona sabia me recomendó visitar a un sicólogo, y creo que lo voy a hacer, aunque no creo que pueda ayudarme mucho, lo bueno es que podré contarle a alguien todo esto, vomitar un poco de rabia y tristeza.

Las cosas no tienen mucho sentido, ya no entiendo bien lo que pasa.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Al menos tengo esperanza

Dios… si que estoy cansado. Ya llevo mes y medio en mi trabajo, y ha sido bueno, era lo que esperaba y he trabajado con el tipo de persona que esperaba encontrar. Me he dado cuenta que la visión que tengo de mi es bastante… pesimista, siempre siento que no aporto mucho, que no ayudo, pero parece que me equivoco.

Si, es cierto, ha comenzado a nacer en mi ese orgullo algo peligroso, que si no se cuida puede dejarte ciego. Cada vez me siento más seguro en lo que hago y en mi relación con las personas, cada vez es menos difícil relacionarme con los demás, aunque aún no logro ser abierto con lo que pienso, eso aún no pasa.

Igual… esa es la cara bonita del trabajo, la llegada de todos nosotros, los nuevos, al parecer movió las aguas, y el más viejo del equipo de trabajo esta buscando otra pega. Me es difícil comprender esa forma de pensar, esa reacción tan extrema ante los cambios, el negarse a afrontarlos y dar un paso al lado, pero bueno, esa es una elección, no es necesario defenderla.

Acá en casa… está de invitada mi tía, por lo que mi cada vez más vulnerada intimidad desapareció completamente. Igual con ella me llevo muy bien, nos entendemos y creo que somos las dos personas más cercanas a mi hermano (en verdad mi primo, pero es más mi hermano, esa es otra historia, esta relatada en el blog anterior). Pero lo molesto son el resto de los individuos que pululan por acá.

Salvo mi sobrina, y mi mamá y mi hermana a veces, las personas me dejan muy mal. El ambiente es tenso, es de ver malas caras, se puede cortar con un cuchillo. A mi lo que me preocupa es que la niña no sienta esto, y a los demás les preocupa… tener la razón, parecen niños.

Los escucho hablar, opinando de cuanto pase, tratando de verse mejor que el resto, pero eso no ocurre, solo gastan aire.

Al resto de mi familia no los he visto, ni a mis amigos, que ahora se que tengo buenos amigos. El tiempo se me pasa en la oficina.

Es algo raro lo que ocurre en la oficina. Cuando llego a ella me siento frente a la pantalla y a trabajar, que se que me falta por aprender y me gusta estar seguro y tener nuevas ideas, pero miro a mis compañeros y… unos leen las noticias por internet, otros están en facebook, otros jugando estos juegos en línea, estos donde crean un personaje, un estilo de juego de roles.

Hoy me pasó esto, llegué a un momento donde me costó tener ganas de seguir trabajando, un poco por cansancio, un poco por no tener muy claro que hacer hasta mañana, un poco por ver que se viene mucho trabajo los próximos meses y cuentan con lo que yo pueda hacer, un poco de todo.

Y bueno… hay algo que aún está quieto, detenido, casi petrificado. Aún estoy solo y sin expectativas de dejar de estarlo pronto. Estoy con la vida a la que siempre le tuve miedo, “de la casa al trabajo, del trabajo a la casa”, estoy esperando poder cambiar esto, pero aún no veo como.

Está saliendo de mi convulsionada cabeza nuevamente la inquietud de hacia donde ir, la disyuntiva que siempre ha estado, que es lo que quiero más, como vivo mi vida, ser o no ser.

De todas formas, la situación es algo distinta. Ya no tengo miedo, y el ser gay no me molesta, creo que ni siquiera es lo principal, ahora solo es una parte del todo. Y con mi sobrina cerca, viendo lo que es ver crecer un niño, es difícil no tentarse, no tener deseos increíbles de tener un niño, acostarlo en la noche, darle un beso en la frente y que te diga “buenas noches papá”.

Como me gustaría ser padre, y las personas que conozco… ¿cómo ellos pueden ser padres?. La vida es rara, no puedo catalogarla de injusta, cuando no creo en la justicia, pero es algo irritante como te enrostra todo lo que quieres y hace tan difícil que lo consigas.

Tengo la esperanza que para mi hayan acabado las malas experiencias, que ya no me encuentre con un amor imposible, una enfermedad en el cerebro o una depresión sádica. Tengo fe en que ya pagué lo que sea que haya tenido que pagar, ahora solo espero cosas buenas, me juego mis cartas y voy para adelante, enfrento los problemas, en una forma algo temeraria a veces, pero es mejor que nada.

Me gustaría saber como estaré en un año más, ¿tendré una vida como todos mis amigos?, ¿o seguiré viendo con ganas lo que no puedo tener?. Creo que estoy algo cansado.

sábado, 25 de abril de 2009

El poder del dinero

Hoy ha sido un día bueno, no excelente, pero aceptable. Bien en el trabajo, y juntándome con amigos. Las relaciones en el trabajo mejor y sintiéndome cada vez más cómodo, salvo un pequeño detalle en el contrato que debía firmar hoy, todo bueno.

Ahora estoy acá, solo en mi pieza, pensando un poco, pero no mucho, que como hace mucho tiempo no me pasaba, estoy con mucho sueño, se me cierran los ojos. Pero ya saben que me pasa cuando estoy solo… me pongo a pensar, y si tengo mala suerte, comienzo a recordar.

Hoy no tuve buena suerte, estaba viendo mi cada vez más solitario facebook, he hice lo que siempre hago, me puse a mirar algunos perfiles con historia.

Saben… esas fotos no me hacen bien, pero las necesito. Es raro, pero verlas me ayuda a recordar lo que he pasado y no quiero volver a pasar. Me ayuda a juntar fuerza para decir lo que quiero cuando quiero, y me recuerda lo que he hecho y me siento arrepentido, me ayuda a no olvidar.

Una de las cosas que siempre veo es un perfil en particular de facebook, de mi persona especial, pensando como está, que hace… soñando en estar ahí.

Es un hecho, al menos este mes pasé, ya complete un mes de los de prueba y siento bastante contento a mi jefe. Llega el momento de hacer lo que quiero y ufff… se van a enterar por las noticias lo que hice.

Tengo tantos sueños, deseos y remordimientos, que me va a faltar año para llegar al 31 de diciembre satisfecho.

Una de las cosas que me gustaría hacer es hablar con esta persona especial del colegio, y contarle la verdad, lo que me pasó, y esta idea obedece a una necesidad totalmente egoísta. No es que espere algo a cambio, quizás un golpe o simplemente silencio y si te he visto no me acuerdo.

Si lo hago no se cuanto voy a perder, pasé tanto tiempo sin saber de él, recordándolo a veces, soñando con encontrarlo y hablar con él, pero la cosa ha sido mucho más compleja. Creo que el es el único en estos momentos que me puede hacer sentir con ganas de callar y dejar pasar el tiempo.

Con dinero en el bolsillo, no se que pasara. Como me gustaría decirle todo, poder decir cuanto lo quise y cuanto lo quiero aún, tal como hizo mi ex del colegio la última vez que nos juntamos (le hice mucho daño).

Dios… esto si que da miedo.

miércoles, 22 de abril de 2009

Camino al suelo

Va bien la pega, la relación con mis compañeros de trabajo cada vez es más cercana, hasta del personaje un poco arisco que no tiene fuerza al dar la mano. Las cosas mejoran, he visto el trabajo que tengo por delante y… realmente es mucho. Me toca mucha pega, pero pega que me gusta.

Pero… aún no me siento muy dentro del juego y solamente veo como pasan las cosas, y no me siento dentro de ellas. Los almuerzos son más gratos ahora, aunque los temas que salen a la mesa siguen siendo de lo más aburridos, aunque ya no tengo mucha tolerancia y abro la boca, pero fuera de algunos comentarios, la conversación vuelve a su curso “natural”.

Aunque debo reconocer que hay algunos que si han escuchado y han discutido un poco, al menos un poco, y ha valido la pena.

Fuera del trabajo… estoy aprendiendo que se hace fuera del trabajo, ya que nunca había tenido algo que considerara realmente un trabajo. Me siento un poco ya fuera de mi casa, con mi tiempo y dinero para malgastarlo, siento que las cosas toman rumbos desconocidos.

He pensado mucho en lo que pasará ahora, en como enfrentaré todas las posibilidades con las que me voy a topar, como es que disfrutaré todo esto, como las cosas comienzan a tomar un tono más común, algo más sencillo, algo ordinario, aunque sigue Harry, dentro de mi, haciéndome sentir que todo esto no tiene sentido.

Siento que estoy forzando mi espíritu a ser algo más común, a evitar el sentir lo que me falta y buscar llenar el espacio con futbol, compras o cine, pero no me está saliendo bien.

viernes, 17 de abril de 2009

Mi primer sueldo

Mi tercera semana de trabajo, las cosas van bien, a pesar que hay uno, el más viejo de equipo, que me mira con cara rara.

No se ustedes, pero yo me fijo en mucho detalles cuando estoy con una persona, y uno de los principales es cuando comienza el encuentro, cuando nos saludamos, cuando nos damos la mano. Un apretón fuerte me dice mucho, que no está incómodo, que no tiene líos, que es seguro, alguien que vale la pena conocer, pero un apretón desganado, suave y hasta con la sensación que quiere soltar tu mano en cuanto pueda, dice mucho.

Pero bueno, igual las cosas van bien, me llevo bien con mi jefe, hablamos siempre, y no solo de la pega, es un poco la relación que tuve con mi jefe en la primera práctica. Ahora estoy tranquilo, y es raro, no es algo que me haga sentir cómodo aún, me siento… fuera de lugar, es tonto pero es cierto.

Y fuera del trabajo, no ha pasado mucho. Bueno… mis tíos están cada vez más juntos y limando asperezas, ya cumplí con lo que quería, ya parecen familia otra vez. Y con el resto… no hay mucho que contar.

No tengo mucho mío, ahora se aproxima mi primer pago, y voy a poder lo que desee, mientras pueda pagarlo (san libre mercado), y aún no es algo que sienta normal, está fuera de lo que espero, es raro.

Lo que si me golpeó y fuerte fue una conversación que tuve con mi única ex, del colegio, que me contó todas las cosas que le hicieron cuando terminamos, que debo confesar… fui un miserable.

Quedé con la boca abierta cuando me contó todo lo que le dijeron “mis amigos”, como la trataron, como le “aclararon” que ella no era para mi, que no estaba “a mi altura”, que no valía y que debía alejarse, y es raro esto, sobre todo recordando como ellos me hacían sentir, algo inferior.

Me contó que después de terminar siguió intentándolo, cosa a lo que no le di mucha importancia, una vez tomada una decisión, soy algo extremista, esta hecho y ya no es lío, y en ese tiempo era mucho peor. Me contó como la hice sentir tonta, como nunca vi lo que me trataba de decir. La razón por la cual terminé con ella fue que comencé a quererla, pero sabía que no podía quererla como ella quería, que no estaba preparado para algo así, habían muchas preguntas, me sentía muy solo, estaba muy confundido, pero no le podía contar el porque, desde los 12 años sabía que era distinto, que estaba enamorado de mi amigo, y que las cosas no eran igual para mi.

El problema principal es que no recuerdo mucho que fue lo que pasó entonces, no se si lo que ellos le dijeron fue por algo que yo dije, fue por alguna escusa que inventé por el inesperado final, no lo recuerdo. En ese tiempo yo era muy distinto, que aparte de esta confundido, era bastante más frío, algo insensible.

Yo ahora estaba tratando de juntarme con mis amigos del colegio, ya me quedó claro el porque ella no ha querido nunca ir a estas reuniones, pero ahora… creo que las cosas han cambiado.

Quiero juntarme con ellos, pero quiero hacerles algunas preguntas, quiero saber que pasó, y si pasó lo que temo, ¿por qué creyeron que podían hacer eso con las personas que me importaban?.

Ella me importaba mucho, y la quería, y me dolió mucho saber lo que le habían hecho, y sentí mucha rabia. Ella trataba de tranquilizarme después de habérmelo contado, después de haberme dicho todo lo que me quería, lo enamorada que estaba de mi, y una vez más me di cuenta de mi incapacidad de ver eso.

Soy un caso clínico, mi historia ha marcado mucho de lo que no puedo hacer ahora, porque debo aclarar que me he dado cuenta que soy incapaz de querer como se supone que se “debe” querer, de eso ya me di cuenta.

Creo que quizás lo primero que compre con mi sueldo, además de un LCD, será una visita a un sicólogo, lo necesito.

sábado, 11 de abril de 2009

Cambios

Parece que los vientos soplan a mi favor, al menos por ahora. Es una situación extraña, se siente raro, y siento algo de miedo.

Es una sensación extraña, ¿vieron “As good has it gets”?, es un poco como la sensación que tenía Helen Hunt cuando su hijo estaba saliendo de sus problemas de salud, un poco “¿y ahora qué?”. Por primera vez estoy… decidiendo por mi, por lo que va a pasar, y tengo como hacerlo.

Estoy pensando en que hacer ahora, muchos me dicen que ahorre para una casa, que compre un auto, que ahorre para tener un “seguro” en caso de problemas. Yo… no tengo claro aún que hacer con esto, es que realmente me pasé tanto tiempo viviendo y decidiendo por otros, que no se bien como hacer esto.

No se cuantas veces en estos días he sentido ganas de… recibir mi dinero y salir a probar, ser tonto y descuidado y ver que pasa. He pensado mucho en terminar con temas pendientes, en esos que te hacen pensar en “¿por qué no lo hice?”, he pensado en hablar con mis compañeros de colegio, los que me importan, y acercarme más a ellos, quizás contarle casi todo, quizás hablar con ese tipo especial, el que me tenía loco y terminar con esta sensación, contarle todo y dar vuelta la página.

Da miedo esto, da miedo el no encontrar motivos por los que pelear, es difícil caminar cuando no sabes a donde llegar.

Acá en casa ya me está pasando, no aguanto más tener que estar acá, con todos al lado mío, con esta incapacidad de estar solo, con esta sensación de que me necesitan, pero me da algo de miedo que dejen de hacerlo o dejarlos solos. Es una tontera, lo se, pero es lo que me pasa.

Ya llevo dos semanas en el trabajo y siento que me ha ido bien, las cosas avanzan, he encontrado soluciones a los problemas que he encontrado, me llevo bien con mi jefe, y mis habilidades sociales están más desarrolladas de lo que pensaba.

Cambios… una necesidad dolorosa. cuando leo mi antiguo blog me siento algo perdido en lo que escribo en este. Recuerdo lo sencillo que era escribir en el otro, que tenía un tinte mas de pañuelo de lágrimas que este, lo leo y siento que esas lágrimas eran más fáciles, aunque este post no se aleja mucho.

Ayer hablaba con mi tía, a la que también le digo mamá. Le conté lo que sentía, lo que me pasaba, cuanto de todo esto me molestaba y el porque. Tengo 34 años y aún no tengo nada, y es difícil aguantar esta vida cuando ya te apesta. Pero igual siento ese frío en la espalda, esa sensación de… miedo.

Como me gustaría tener mi rinconcito en este mundo, pero se bien que me la pasaría encerrado, acostado, descansando y viendo el cielo de mi pieza. Disfrutaría la soledad, esa que uno busca, que uno elige.

Pero… ¿después qué?, ahí las cosas se ponen oscuras. Me pongo a soñar con encontrar a alguien, comprar una casa, endeudarme como loco, tener esos amigos porque… son tus vecinos, compañeros de trabajo, amigos de tu “peor es nada”, el momento en que encuentras motivos para que la vida vuelva a convertirse en un molesto conjunto de rutinas y que el valor de esos momentos de soledad y tranquilidad vuelva a subir.

Como me gustaría tener 24, con esa necesidad de probar, con esa calentura por encontrar a alguien y “entretenerse”, con esa irresponsabilidad de no sopesar mis acciones, ni a quien condeno, con esa valentía que te da el no sentir el tiempo.

En el trabajo se sorprendieron cuando les dije mi edad, me dijeron que parecía de 25, y quizás aún los tenga. La vida se me ha hecho tan corta, me siento algo cansado en las mañanas, los días tienen cada vez más sabor a granos de arena, y uno tras otro caen sin importar cuanto hiere que pase eso.

Voy a recibir mi primer sueldo este fin de mes, que es bastante bueno, lo que quería que fuera, aunque tengo una gran cantidad de deudas que pagar, que punto a parte me van a salir muy dolorosas, mi amigo no pago mis retenciones, así que no tendré la devolución de impuestos.

Pasará este mes, quedará algo de dinero en mi bolsillo, no tanto como quería, pero algo es algo, podré elegir que hacer. Probablemente haga algo que hace tiempo quiero hacer, encontrarme con mis viejos amigos, y si tengo los huevos, hablar con él y contarle lo que me pasó, y creo que aún me pasa con él.

Ojala la frase “vendrán tiempos mejores” no se equivoque.

martes, 7 de abril de 2009

Amigos y dinero

Hoy fue un buen día, aprendí algo nuevo, algo que me ayudará para hacer mi trabajo, tengo soluciones que no tienen problema, que serán suaves para que las personas que ya están no se sientas “presionados”, pero con la posibilidad de ir mejorando las cosas.

Si, creo que soy mejor de lo que pensaba, una muestra más de mis problemas de autoestima, pero ya va pasando.

Pero hay algo que me dejó mal ahora, hace poco. Hablé con mi amigo, con el que trabajé hasta mediados del año pasado, y de donde me fui porque ya no aguantaba y si me quedaba… ya no íbamos a ser amigos.

Estamos en el período de devolución de impuestos, me viene un cheque, no tan gordo, pero suficiente para comprar mi LCD, estoy contento. Pero estaba hablando con otro amigo, que aún está trabajando allá, y que me cuenta como van las cosas, es mi agente secreto.

Mi viejo amigo que dijo, “no se bien como estará la cosa de la contabilidad, que ahora tenemos nuevo contador”, pero mi espía me contó que nuevo contador no ha visto, solo ha visto al mismo de siempre, y eso me deja mal.

Ahora vi mi devolución de impuestos, la propuesta por el sistema web del SII, y los pagos que hizo la empresa de mi amigo salen con reparos. Mañana me va a tocar revisar con cuidado que pasa.

Lo que me duele no es el dinero, que si es necesario… me aguanto, después de todo es mi amigo. Lo que me duele es que no me lo haya podido decir.

Puta… el dinero es algo que solo complica la vida, y no es tanto porque lo necesites, es porque muestra cosas que preferirías no ver.

Que pena.

domingo, 5 de abril de 2009

Laborando

Primera semana de trabajo, y bueno… se siente raro, eso es cierto. Están hablando con alguien que nunca, por uno u otro motivo, dejo de trabajar con amigos.

La situación en la oficina… muy agradable. Con el jefe me llevo muy bien, si hasta estudiamos donde mismo, así que entiende bastante bien mis diferencias con el resto del equipo, ambos estamos medios locos.

He participado en interesantes exposiciones de distintos temas, he estado en reuniones donde han discutido distintos puntos del proyecto en el que estoy, si hasta a una reunión con los “señores importantes” fui, callado, pero anotando, y al final de la reunión dando mi opinión de lo que nos dijeron, de las posibilidades, de que hacer ahora. En fin… un cambio de vida total.

Me he sentido raro esta semana, un poco movido, algo metido en lo que siempre miré con tanto recelo, con esa sensación de… “¿será eso tan importante como dicen?”

Me he dado cuenta de algo que no había visto, me costó matar el miedo los primeros días. Me sentía presionado, con la mirada sobre mi, juzgándome y observando cada acción, lo que sabía y lo que no, cuán útil soy.

Ahora… me doy cuenta que como siempre, exageré un poco en como es el asunto en un grupo de trabajo. A pesar de solo ser una semana, me he dado cuenta que las cosas son bastante más simples de lo que imaginaba, y el que ponía esa mascara de “esto se ve complicado” era yo.

Estoy dando la talla parece, están contentos con lo que he hecho en mi primera semana, parece que tengo más talentos de los que creía, soy alguien que tiene algo que entregar.

Esta persona, mi jefe, es alguien que me recuerda a mi primer jefe, al que tuve en mi primera práctica, esa en la que estaba cuando tuve la encefalitis (si hay preguntas… pregunten) y las cosas cambiaron. Lo siento como el fin de un ciclo, llegué donde había quedado, supere mis problemas y logré volver al juego, aunque no me guste mucho.

Igual… a pesar de lograr una buena relación con todos, sigo con problemas para entregar algo más personal, aunque soy abierto a discutir cualquier tema, excepto política o religión, y no tengo problemas al conversar con personas que no conozco y se manejar situaciones algo… agresivas, yo no soy el que ven.

El viernes, cuando salimos al casino, me fui conversando con otro de los que llegaron junto a mi, el también está en un nuevo ambiente. Y conversamos tranquilos mientras caminábamos. Todo iba bien hasta que… me pasó lo de siempre, salió un tema de conversación por ahí y me puse denso, mostrando un poco el molinillo que tengo en los sesos para desarmar ideas, y me volé.

Yo, cuando converso así, soy de lo más honesto que hay, pero también soy alguien muy empático para ver que es lo que pasa con lo que digo. Su cara me mostró algo de… incomodidad, al sacarlo de la intención de la conversación, que era hacer más corto el camino al casino.

Igual… no fue tan malo, ahora conversa conmigo sin problemas, de algo sirvió la volada, pero sigo viendo que tengo escapadas que me hacen ver raro.

Pronto recibiré mi primer suelto, pagaré mis deudas, me haré algunos cariños, pero creo que hay algo que necesito y que ya en un blog me aconsejaron, creo que voy a buscar un sicólogo para contarle todo esto que me pasa. Es útil tener a alguien que está ahí para escucharte, sobre todo cuando te cuesta tanto sentir la necesidad de hablar, aunque esto sea por dinero.

Entretenida semana, comunicándome con mis amigos, uno de ellos con problemas por un sistema que hice y que tiene que arreglar, lo ayudo pero no exagero, después de todo me pidieron que no fuera más, siendo que yo estaba allá en caso de que tuvieran problemas con lo que había hecho, no soy muy bueno para documentar. Todos me felicitan y espero poder encontrarme con ellos pronto.

Aunque no me deje satisfecho, ayuda el tener lo que lo que se supone debo querer.

jueves, 26 de marzo de 2009

Visión de rayos X

Pues he vuelto al mundanal ruido, conseguí trabajo, pensé que iba a ser más complicado, pero encontré un trabajo que me gusta, quizás podía encontrar otro donde me pagaran más, pero este me gusta más, y eso es una condición indispensable.

Estoy juntando los últimos papeles para comenzar a trabajar, certificados e informes… de todo lo que la burocracia laboral nos exige, aunque si lo comparamos con otros… es menos estricto.

Así que… esto definitivamente marca un fin, he pasado por mucho y esto cierra todo lo que pasó, estoy llegando a algo parecido a lo que supuestamente debía buscar, aunque ya saben que no me interesa mucho lo típico que se puede encontrar. Estoy comenzando a vagar solo, sin tantas exigencias de los demás y buscando que hacer, como hacerlo, y… hacerlo obviamente.

Mañana, hasta donde tengo planificado, tendré los papeles que me piden para firmar el contrato, y comenzar mi… aventura. Igual ha sido algo distinto a lo que esperaba, parece que mis habilidades sociales están más desarrolladas de lo que pensaba, aunque no fue mi intención, parece que la impresión que dejé en las personas que me entrevistaron fue buena, quizás es porque… soy excesivamente honesto, hablando de lo que me pregunten, y el otro punto es que puedo ver claro lo que está pasando por la cabeza de la personas al mirarlas.

Se que el último punto suena a X-Files pero me pasa, no se bien como, soy muy detallista y mi honestidad parece liberar de las trabas a la persona que tengo frente a mi. Quizás soy más empático de lo que pensaba.

Pero pensando en esto… no se si es tan bueno tener esta gracia. Es algo agotador mirar caras y leer lo que pasa, y esto pasa sin que lo quiera. Por ejemplo, en una situación tensa, donde hay cosas que no se quieren decir y que están molestos, yo me siento muy mal, y me pongo a hacer de payaso para suavizar el ambiente. Y cuando la situación es la opuesta… miro y leo, pero no participo mucho, es algo confuso y un poco agotador, después de una tiempo me aburre y termino saliendo de la sala.

Me pregunto si algunos de mis amigos, que me mira cuando nos juntamos, puede ver lo que me pasa y lo que siento, por lo que me han dicho no, pero no se bien si es porque lo escondo muy bien y merezco un Oscar, o no les interesa mucho.

Cuando converso con otras personas, me llama la atención lo poco que miran a los demás, cuanto de lo que dicen es tan… personal. No se bien si es porque son muchos sus problemas, o simplemente no ven más allá de su nariz.

Cuando voy por la calle o viajo en un microbús o en el metro, tengo que usar gafas. se preguntarán “esté está loco, ¿usa gafas para pasar de incognito?”, pero las uso por otro motivo. En mis viajes necesito imperiosamente unos audífonos con la música que me gusta para hacer el viaje más corto, pero lo otro es entretener mi vista mirando a las personas que van junto a mi. Y no se si como dicen, pero parece que mi mirada “pesa mucho”, siempre se dan cuenta que los miro, y se ponen algo… nerviosos parece´, así que las gafas son una muy buena herramienta.

Cuando miro a los demás… siempre trato de saber que piensan. Hay quienes la estática les sale por los ojos, están los que hablan solo temas… intrascendentes, están los que están intentando no mirar, están leyendo un libro o mirando el suelo, se ven distintos a los que no piensan, sus ojos muestran sensaciones, problemas, alegrías. También están los que van en grupo, que parecen sentir que todo el vagón les pertenece al hablar fuerte y contar cosas que preferiría no saber. Y también me he encontrado con personas que también miran, no son muchos, pero hay.

Es interesante encontrar a estas personas, muchas veces se dan cuenta y bajan la mirada, pero después las encuentras mirando otra vez. Yo pocas veces he hecho algo cuando me doy cuenta que me miran, al igual que los otros, aunque he sonreído y he recibido de vuelta una mirada a los ojos.

Quizás que cosas me esperen en este nuevo trabajo, siempre que he trabajado en un grupo, he hecho amigos, y se han comunicado mucho conmigo, y creo que mi brutal honestidad junto a mis comentarios densos han contribuido a que cambien un poco (dos de mis nuevos amigos han terminado sus relaciones después de que tenemos conversaciones habituales). Espero encontrar algo parecido ahora, un ambiente grato donde hacer un trabajo agradable con personas agradables, y quizás encontrar amigos.

sábado, 21 de marzo de 2009

Compro bicicleta…

Hace algunas noches ya que vengo pensando mucho, y como pueden imaginar, no exagero. Estoy frente al computador esperando que los ojos me pesen para acostarme, y a pesar de esto… no puedo evitarlo.

No se porque, pero hace noches que recuerdo mi bicicleta, era un bicicleta muy rica, no era de las entonces populares BMX, pero era distinta, con un manubrio alto, estilo moto californiana pero sin el estilo en las ruedas, ahí se parecía más a una mini (otro recuerdo).

Esta bicicleta era perfecta, yo tenía unos 10 años creo, quizás más, no soy bueno con las fechas, y me quedaba justo la talla. Los pedales, el manubrio, la altura del asiento, era muy buena.

Con mis amigos andábamos corriendo por la cuadra y por los pasajes, si hasta atropellé a una vieja (no se preocupen, no le pasó nada, que yo salí más lastimado al tratar de esquivarla), eran buenos veranos.

Pero como siempre un problema, yo crecí, al igual que mis amigos, pero mi bicicleta no. Mis amigos compraron nuevas bicicletas, pero en casa, con el historial, que no era tan extenso, si además del asunto de la vieja no pasó más, pero con esto en casa no quisieron comprarme otra.

Pues bien, pensé que de todas formas habían muchas otras cosas que hacer para divertirse, así que no me molestó mucho la falta de ruedas, lo malo era el detalle, ese detalle que me hizo distinto al resto, los demás tenían bicicleta, y se entretenían en ellas.

Los veranos se me hicieron largos, pocas veces podía jugar con mis amigos, no les interesaba mucho perder el tiempo, y yo… me quedaba ahí mirando.

Por como soy yo, jamás le pedí a alguien la bicicleta, primero me corto una pierna, así que me quedé solo. Después de esto, mis amigos de la cuadra quedaron atrás, pero gracias a Dios tenía a los del colegio, y las vacaciones se transformaron en tiempo de descanso más que de juego.

Y estaba pensando, otra vez me volvió a pasar lo mismo, perdí cerca de 10 años por culpa de una enfermedad (si alguien no sabe de que hablo, pregunte nomas, no hay lío), y mis amigos no. Ahora todos tienen familia y poco tiempo.

Hace algún tiempo, como ya saben por el post anterior, fui a un intento fallido de reunión gracias a facebook, a todos les salió otro compromiso, otro olvido, o simplemente les pareció aburrido y buscaron otra cosa, pero yo llegué, junto con otro de mis amigos, el más viejo que tengo, el que viene desde gringolandia y esta buscando hacer amistades.

Ahora entiendo mi rabia, me sentí otra vez sin bicicleta, estoy atrasado, no tengo lo de los demás, y no creo que quieran dejar lo que tienen por estar conmigo, lo cual es más que lógico. Y al igual que antes, esto no lo puedo comprar, no hay donde comprar 10 años.

Sigo siendo duro de cabeza, no pido nada, no quiero que me den porque lo pido, sino porque me lo quieren dar, pero eso no pasa. De mi amigo, el que me acompañó, al parecer está formando su grupo, no me había llamado desde hace tiempo, pero en estos días me había llamado. Yo con la búsqueda de trabajo había olvidado llamarlo, hasta que hoy me llamó.

¿Qué no adivinan?… “Hola como estás, hace tiempo que no nos vemos, ¿tienes algo que hacer hoy?… me gustaría que vinieras a almorzar, o a tomar once… TENGO UN PROBLEMA EN EL COMPUTADOR Y NECESITO ALGO DE AYUDA”. No se porque, pero no me tomó por sorpresa, nuevamente soy útil, pero solo eso.

Y seguí pensando… ¿qué me pasa?, se bien que ellos no me llaman, pero yo tampoco lo hago.

Creo que todo esto dejó su marca, ahora estoy acostumbrado a no necesitar, y eso incluye amigos. Y no los llamo porque… no me sirven. No soy mucho mejor que ellos, la diferencia es que ellos tienen algo que los entretiene, tienen “su bicicleta” y yo aún tengo que comprarla.

¿Sabrán ellos lo que tienen?, o es de esos casos donde la envidia viene creada por la rabia de ver como se desperdician las cosas.

Tengo un diario (se que suena raro), donde escribo lo que considero demasiado denso como para ponerlo acá (si, escribo cosas más densas) o que son demasiado personales. En mi diario, página tras página puedo ver como me falta tener algo, poder “perder” este tiempo en algo que me sirva, aunque sea tonto.

Hace un tiempo escribí en un grupo de discusión de facebook, al cual ya no pertenezco, como mi mayor deseo es tener un lugar donde llegar y poder estar en paz, tranquilo, tener una casa y una familia. La respuesta de todos fue “¿cómo puedes tener una meta tan baja?, ¿qué sacas con tener eso?, ¿por qué eres tan conformista?, eres una oveja en la sociedad”, puede que exagere, pero eso es lo que leí.

Después de dejar un buen texto donde les explicaba como eso no es una meta sino un motivo por el cual vivir, dejé el grupo sin antes decirles que ojala estén bien (de esto también hablé en el post anterior).

¿Cómo son las bicicletas hoy en día? (espero que entiendan la pregunta), no logro ver alguna que me guste mucho, la que me gustaría no la veo, quizás estoy pidiendo mucho o la venden solamente fuera de Chile.

¿Alguna sugerencia?.

lunes, 9 de marzo de 2009

¿El fin de facebook?

Ya han pasado los momentos movidos de la llegada de mi tía, todo ha salido bien, muy buenos encuentros muy buenas conversaciones. Como desde hace años no ocurría, los seis hijos de mi abuela se juntaron en la casa en la que crecieron, y conversaron de cuanta cosa de les ocurrió.

Debo admitir que de lo que hablaron, un 50% lo encontré tonto, y el otro 50% no le escuché, jejeje. Es increíble cuan distintas son las cosas para las generaciones, como ven lo que pasa y como deciden que es lo que importa… ¿yo también soy así?

Como suponen y creo que ya dije, tengo mi espacio en facebook, interesado por esta comunidad donde encontré muchos de mis viejos amigos, aunque solo para darme cuenta que yo los consideraba más amigos a ellos que ellos a mi. El otro punto interesante son los grupos de discusión que se forman, como hay tantos temas que pensé, quizás valía la pena ver de que se trataba.

Me metí en un sitio de tono político, donde lo único que se hablaba era de lo que habían hecho, de los resentimientos sociales, de las actividades de tus familiares… como el trabajo de tu mamá (“hijo de put…”), en fin, no tenía sentido el quedarme a discutir en un sitio donde solo se grita y nadie quiere escuchar, así que busqué otro tema.

Encontré algunos grupos hablando de Hesse y del libro “El lobo estepario”, y como supondrán me interesó de inmediato. Comencé a leer lo que había en las discusiones, lo que decían los otros miembros, pero quedé un poco desilusionado, no había mucho, así comencé a seguir las discusiones y escribir como ustedes ya saben que escribo.

En un comienzo puse todas mis ideas, todo lo que siempre pienso, porque en temas como estos, no me guardo mucho, lo digo todo, con lo complejo o enredado que salga, que muchas veces intento decir mucho, y las ideas se cruzan y no queda algo digerible.

Bueno, terminé de escribir y esperé a ver que pasaba. Hace bastante tiempo que alguien no escribía en los foros, no sabía si alguien iba a leer lo que yo escribí, pero no tomo mucho tiempo, comenzaron las respuestas y una conversación… interesante aunque aún me dejaba con hambre.

Y pues, yo comencé a escribir respuestas a las cosas que leía, una tras otra, pero a cada comentario que hacía, encontraba una respuesta cada vez más desconcertante. Me hablaban de la vida, del destino y de cosas así, temas que me agradan, pero que sus escritos no dejaban claros. Una y otra vez leía como sus respuestas salían de ideas salidas de un folleto, hablando de la vida, del mundo, de los errores del hombre, de… bueno, no se si me entienden. El asunto es que a pesar de contestar con lo que yo pensaba, ellos seguían repitiéndome el mismo recital de oraciones.

Las discusiones de hacían cada vez más… aburridas, donde no encontraba mucho, donde no sentía que hubieran ideas propias, y me parecía extraño, aunque después leí lo que estaba escrito en el muro del grupo y saqué una foto del tipo de personas que lo formaban, eran de un tinte medio esotérico, místico y… que se yo que otras cosas, eso no es lo que más me interesa.

Pues llegó el momento donde las cosas se volvieron algo más que molestas, y en una discusión pregunté a una chica, que se notaba joven por su foto, su edad. Con sus 17 puedo decir que me recordaba mucho a mi a su edad, con preguntas algo complicadas, que más que respuestas uno encuentra decisiones.

Seguí discutiendo en otros foros, pero ya con la sensación de conocer la respuesta al misterio. Una y otra vez intenté que entendieran lo que yo pensaba, pero solo me respondía con sus visiones metafísicas de la vida y de lo equivocado que estaba, ¿y en que estaba equivocado?, no me lo decían, solo me decían que no los entendía y que estaba equivocado. Finalmente escribí una respuesta, escribiendo todo lo que pensaba, respuestas a sus preguntas y un adiós porque yo ya no encontraba el sentido de esas discusiones.

Uno de ellos respondió mi último mensaje, contándome toda su vida, tan difícil, tan esforzada, y como a sus 19 años sabía tanto. Dios… 19 años, no se si soy demasiado prejuicioso, pero he conversado con otros “niños” de 19, y tienen sus semejanzas, aún les falta un poco para organizar las ideas, y entre esos ejemplos me incluyo.

Pues… me puse a pensar, para variar, el porque yo los veía realmente tan… limitados. Realmente les falta o es tanta ya la diferencia de edad que la visión del mundo es distinta.

Tenía un amigo en la U que tenía sus buenos años más que yo, y que junto a un amigo nos decía que le sorprendía lo fríos y poco apasionados que éramos con los problemas “sociales” que veíamos, o con las posibilidades de “entretención saludable” que se dan en la U, ¿es que era lo mismo?.

Con mi amigo pertenecemos a una generación crecida en un gobierno militar, que si bien no fuimos tan afectados como otros que si pueden mandarle mensajes allá abajo al viejo, si fuimos “víctimas” de no tener esa necesidad de un mundo perfecto, de que no nos importara mucho luchar por la justicia (no soy superman), porque no la conocíamos, solo sabíamos que era buena, aunque yo ya no creo mucho en ella. Somos una generación marcada por un evento que nos hace muy distintos de los demás.

Y pensando… cuantas cosas similares puedo tener yo con un niño de 19 años, parece que no hay muchas, sobre todo por mi historial de accidentes y problemas, que si quieren un detalle de el, escribo otro post, que este quedaría muy largo.

¿Seré tan distinto a los demás?, porque de mi amigo también me siento muy lejos, no me entiende, ¿es esto malo?, ¿es solucionable?.

Cuando pensé en el nombre para mi perfil justo había terminado el libro de Hesse, y me marcó mucho por ver muchas respuestas, pero ahora me siento mucho más pegado al protagonista, tanto así que soy capaz de cambiarme el nombre a Harry.

Esto me ha llevado a pensar dos cosas… siempre fui un lobo estepario, y no creo que pueda dejar de serlo, y no se que puedo hacer ahora. Me siento como el protagonista, persiguiendo esas cosas que me hagan levantar mi cabeza y sonreír por unos momentos, y condenado a no poder salir de ahí, no poder encontrar algo que me ayude a mantener la cabeza arriba. Parece que necesito ayuda profesional, que en cuanto pueda iré a volver loco a un sicólogo, soy algo sádico.

Puedo cambiar las cosas que hago, forzarme a evitar esta soledad y encontrar algo que sea grato a mi ser, pero… ¿podré encontrar algo así?. Realmente no se si pueda dejar de ser esto, no se cuan lejos estoy de los otros, es un poco frustrante pelear por algo que no vas a encontrar, pero al menos cuento con este blog para llorar un poco y que alguien me limpie la nariz.

Sé que voy a encontrar trabajo, porque soy un cabeza dura que no se rinde muy fácilmente, pero no se si vaya a cambiar esta sensación de sentir todo esto como algo inútil. Necesito un sicólogo, necesito una familia, necesito a alguien al lado mío, eso ya lo tengo claro, aunque no se bien como lo voy a hacer.

El otro punto es que… parece que voy a cerrar mi cuenta en facebook, cada vez es más inútil.