Otro buen día de trabajo, eso creo yo. Todos los días me parece que aporto un poco, y que se nota, y eso me deja satisfecho.
Satisfecho… ¿por qué eso me suena a premio de consuelo?, si al final era algo que iba a pasar.
Hoy hable con uno de mis amigos del colegio, en estos días he llamado a algunos, me nació hacerlo, fue necesario. Me siento parte del juego, bueno… parte es algo exagerado, solo siento que puedo jugarlo.
¿Cómo hacen ustedes para vivir?, para aguantar las ganas de mandar todo a la cresta. Cuando miro a mis compañeros de trabajo, me río y lo paso bien, pero creo que es solamente por dejar de sentirme solo, o quizás por la obligación de dejar de pensar tanto. El caso es que las cosas siguen cambiando, y cada día tengo más claro que estoy fuera de mi elemento, no se sentir como ellos.
Una vez vi un documental sobre personas que de nacimiento no pueden sentir o entender lo que les pasa a los demás, algo así como el autismo, quizás sea eso pero muy suave. Cuando lo vi me hice la pregunta inevitable… “¿quizás sea uno de ellos?”.
Ahora debo ir a dormir, que mañana será otro día frente a una pantalla, haciendo algo que me pone un reto y que me entretiene, pero que cuando levanto mi trasero de esa silla, siento que me perdido algunas horas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario