La vida es rara, al menos para mi. Me estoy dando cuenta, por no decir que estoy seguro, que mi vida nunca será como la de los demás, que no tendré lo que ellos tienen ni ellos tendrán lo que yo tengo.
Realmente me siento solo, intento relacionarme, meterme en un grupo, compartir, y todo eso lo logro, pero lo que no puedo hacer es necesitarlos. Me siento fuera de lugar, creo que no soy de este sitio.
En esta casa me siento cada vez más atrapado, ahogándome en caras que me miran con sentimientos y rabias que se leer, me lastiman, pero no son para mi. Esta cosa de la empatía puede ser muy molesta.
Los veo hundirse en pura mierda, y sonreír mientras lo hacen, y pelear sin darse cuenta que eso los hunde más rápido, y ver como pierden el tiempo, como es que no tienden la mano para ayudar y ayudarse a ellos mismos.
Me estoy agotando, necesitando tanto de esos momentos de soledad que tantas veces deseo. Necesito encontrar un rincón para descansar.
Había una serie, six feet under, que siempre me pareció muy buena, y en ella, el padre de la familia, el que inicia la serie con su muerte, tenía un lugar secreto. Ese lugar lo encontró su hijo, y encontró una cama, un televisor, revistas y nada más. No tenía nada allí, salvo un refugio donde escapar de todo eso que era su vida y ya no podía dejar de serlo.
Me siento igual, ahora lo comprendo, ahora entiendo cuán difícil es arrastrar tanta mierda.
Otra vez me siento cansado, como casi siempre cuando escribo aquí. Estoy atrapado sin poder salir, porque lo peor es que quiero a estos que viven conmigo, son de antes que me volviera lo que soy ahora, son parte de mi.
La vida es… no lo se, ya no es sencillo responder eso, no tengo como describirla, no la conozco. Estoy ciego.
No hay comentarios:
Publicar un comentario