miércoles, 2 de septiembre de 2015

Solo en casa

La vida se hace lenta, en mis días no pasa mucho, en mis días yo no hago mucho, salvo cuidar y ayudar a mi sobrina, a la que casi puedo llamar hija.

El trabajo… sin sentido, sin nada que valga la pena, haciendo los días ridículamente aburridos. La familia… junto a mi haciéndome ver como he desperdiciado mi vida, por personas que no me ven, que no buscan lo que yo, que no me ven como una persona, solamente como una familiar, un hijo, un hermano, que es bueno y que no se equivoca, y yo tratando de hacer esto cierto, esclavizándome a sus deseos y lo que debo ser.

En este día, las cosas caminan sin un control, no puedo manejarlas, solo doy pasos y pasos, no se donde llegaré, no se si ya me importa.

Pensando estos días, veo que a este amigo del colegio, del que me enamoré como loco, al que puedo asegurar que es el único a quien he amado, ya no forma parte siquiera de mis fantasías, no tengo con quien soñar, debo llenar esos espacios, pero me faltan las ganas, estoy quieto sin deseos de moverme.

Si le diera un beso, si pudiera darle solo un beso, ya no se como me sentiría, pensé la vez anterior que al menos por un segundo, solo un segundo, me sentiría feliz. Ahora tengo miedo de saber que sentiré, de que si lo beso, y no siento nada… ¿estoy vivo?

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