Estoy aquí, tratando de hacer un trabajo que si bien se como hacerlo y como funciona, estoy muy pero muy atrasado, me cuesta trabajar, no encuentro las ganas de hacerlo ni el motivo, falta la pasión para trabajar.
Bueno, pensando en esto, recordé algo a que si tengo pasión, aunque no lo haga bien, pero al menos lo intento con todas mis fuerzas, y eso es… escribir.
Pensando y pensando encontré un tema del que no he escrito y me encantaría hacerlo, algo que no he tenido la posibilidad de hacer y que supongo tiene una fuerza que uno debe sentir, y me pregunté… ¿cómo se sentirá decir te amo?, y ahí vamos…
“No se como empezar esto, es difícil el soltar esto cuando lo que sientes es tan fuerte, no lo he sentido antes pero creo que se como se llama, y como se dice… yo te amo.
Ese día en el camarín, cuando mi curso entro a la clase de gimnasia y ustedes aún no salían, jamás pensé que llegarías a ser lo que eres ahora en mi vida, nunca imaginé como alguien podría cambiar tanto mi mundo, como hiciste que entendiera lo que soy, los años que me tomo comprenderlo, y lo mucho que aprendí con todo esto. En esos años entendí como se siente amar.
Mucho tiempo me tomó comprender que lo que sentí en el colegio por ti no fue algo pasajero, no fue una calentura de los 15 años, no fue algo que haya elegido, simplemente te vi y cambio todo.
Cuando te vi entrar a nuestra sala de clases en ese inicio de año, me sentí extraño, sentí dudas, me sentí descolocado. Algo apareció por esa puerta que me iba a cambiar y para siempre.
Cada día de todos esos años, lo que sentía por ti se hacia más fuerte, pedía y lloraba para no seguir, para dejar de ser gay, para dejar de sentir, pero cuando te veía ya no podía desear eso. Ahora lo comprendo, te amaba, no sabía como llamar a eso que sentía, eso que me hacía tiritar, soñar, reír, llorar. Te amaba, ese es el nombre, a pesar de tener unos 15 míseros años.
Eres lo único que me ha hecho ser feliz en este mundo, el verte, saludarte, poder ayudarte, abrazarte, era un placer y un martirio. Te quería mucho, pero cuando estaba al lado tuyo, me daba cuenta que jamás podría estar contigo, abrazarte como soñaba, besarte como soñaba, ser tu mío y yo tuyo.
Muchas veces desaparecí en los recreos, buscaba un rincón y lloraba, botaba todo ese dolor de no poder quererte, quizás era botar el amor que sentía con el dolor de las lágrimas.
Eres lo que me hizo capaz de soportar todo lo que esta vida me tiró, el amor que sentí por ti me enseño como se siente ser feliz, el no poder amarte me enseñó cuanto duele estar vivo, gracias a ti crecí para poder vivir la vida que tenía en el futuro.
Tú eres la única persona que me ha hecho amar como una persona, que el sentimiento ha sido puro, completo y feliz, mi tiempo contigo me hizo vivir mis momentos de alegría, deseaba poder tener más, pero se que no podía, la vida no tenía eso para mi, pero al menos te tenía a ti.
Siempre soñé con abrazarte, llevarte a la cama, pasar una noche juntos, poder besarte y tener una noche mágica, apoyar mi cabeza en tu pecho y dormir escuchando como respirabas, como latía tu corazón y como soñabas.
Me pregunto se ahora es lo mismo, si te puedo amar como te amaba, como te quería, como te deseaba. No es lo mismo, mucho tiempo ha pasado, mucho ha cambiado, pero hay algo que si pasa aún, te miro y siento eso en mi cuerpo, en mi corazón, y si, se que si lo intentara te amaría otra vez.
Amar… gracias a ti lo sentí, pero no caí en cuenta hasta tiempo después, cuando no te tuve, cuando no podía decirte todo esto, cuando decir te amo era imposible.
Años después el destino me dio la posibilidad de encontrarte otra vez, y puedo decir que te amaba, y que aún te puedo amar, que me das miedo y que te quiero a mi lado.”
No hay comentarios:
Publicar un comentario