jueves, 10 de septiembre de 2015

Envidia

Las cosas siguen y siguen, y a mi las cosas se ponen más simples, menos preguntas, estoy llegando parece.

El mundo va teniendo sentido, las cosas no son lo que esperaba, y esto me molestaba. El mundo es todo lo que no quería que fuera, frío, sin mucho amor, necesitando una montaña de suerte si quieres una buena vida, viendo lo que quieres y no tienes porque siempre quieres lo que no tienes, porque eso es desear, no tener lo que quieres, pero esto no te deja ver lo que si tienes. Al final, desear es algo contra la lógica, el disfrutar lo que tienes tiene más sentido.

Mis sueños son menos deseos y mas necesidades, la soledad me esta matando, eso es un hecho, y mi necesidad de estar solo y dejar todo lo que tengo es un hecho también. Necesito hacer lo que me hace daño para estar mejor, eso suena loco, pero es cierto.

Ahora… el problema se transforma en cual busco primero y dejo el resto al lado, pero si me toma mucho tiempo estaré solo por mucho tiempo y me dañará.

Los envidio, saben que hacer, el mundo está hecho para lo que quieren hacer, saben que camino seguir. He estado leyendo un libro sobre homosexualidad y lo que se siente, y les puedo asegurar que tiene mucha razón, me parece que viví la segunda adolescencia a mis 30’s y ya estoy adulto a los 40 tratando de pensar es que hago con mis deseos y 40 años.

La falta de sentido, de camino, de metas, hace de este mundo una pérdida de tiempo si no tienes quien te acompañe.

Miro a mi sueño del colegio, y ya no lo siento cerca, está ahí, pero yo no estoy, no me ve como me gustaría y yo no puedo verlo como quiero.

Estoy tratando de entender para que estoy aquí, que sentido tiene sufrir los días como yo los sufro, como tener la fuerza de buscar, como evitar tener este deseo, esta necesidad de una tranquilidad completa, sin dolor ni deseos, sin desesperanza ni miedos.

Los envidio de la peor manera

viernes, 4 de septiembre de 2015

Tu carta

Estoy aquí, tratando de hacer un trabajo que si bien se como hacerlo y como funciona, estoy muy pero muy atrasado, me cuesta trabajar, no encuentro las ganas de hacerlo ni el motivo, falta la pasión para trabajar.

Bueno, pensando en esto, recordé algo a que si tengo pasión, aunque no lo haga bien, pero al menos lo intento con todas mis fuerzas, y eso es… escribir.

Pensando y pensando encontré un tema del que no he escrito y me encantaría hacerlo, algo que no he tenido la posibilidad de hacer y que supongo tiene una fuerza que uno debe sentir, y me pregunté… ¿cómo se sentirá decir te amo?, y ahí vamos…

“No se como empezar esto, es difícil el soltar esto cuando lo que sientes es tan fuerte, no lo he sentido antes pero creo que se como se llama, y como se dice… yo te amo.

Ese día en el camarín, cuando mi curso entro a la clase de gimnasia y ustedes aún no salían, jamás pensé que llegarías a ser lo que eres ahora en mi vida, nunca imaginé como alguien podría cambiar tanto mi mundo, como hiciste que entendiera lo que soy, los años que me tomo comprenderlo, y lo mucho que aprendí con todo esto. En esos años entendí como se siente amar.

Mucho tiempo me tomó comprender que lo que sentí en el colegio por ti no fue algo pasajero, no fue una calentura de los 15 años, no fue algo que haya elegido, simplemente te vi y cambio todo.

Cuando te vi entrar a nuestra sala de clases en ese inicio de año, me sentí extraño, sentí dudas, me sentí descolocado. Algo apareció por esa puerta que me iba a cambiar y para siempre.

Cada día de todos esos años, lo que sentía por ti se hacia más fuerte, pedía y lloraba para no seguir, para dejar de ser gay, para dejar de sentir, pero cuando te veía ya no podía desear eso. Ahora lo comprendo, te amaba, no sabía como llamar a eso que sentía, eso que me hacía tiritar, soñar, reír, llorar. Te amaba, ese es el nombre, a pesar de tener unos 15 míseros años.

Eres lo único que me ha hecho ser feliz en este mundo, el verte, saludarte, poder ayudarte, abrazarte, era un placer y un martirio. Te quería mucho, pero cuando estaba al lado tuyo, me daba cuenta que jamás podría estar contigo, abrazarte como soñaba, besarte como soñaba, ser tu mío y yo tuyo.

Muchas veces desaparecí en los recreos, buscaba un rincón y lloraba, botaba todo ese dolor de no poder quererte, quizás era botar el amor que sentía con el dolor de las lágrimas.

Eres lo que me hizo capaz de soportar todo lo que esta vida me tiró, el amor que sentí por ti me enseño como se siente ser feliz, el no poder amarte me enseñó cuanto duele estar vivo, gracias a ti crecí para poder vivir la vida que tenía en el futuro.

Tú eres la única persona que me ha hecho amar como una persona, que el sentimiento ha sido puro, completo y feliz, mi tiempo contigo me hizo vivir mis momentos de alegría, deseaba poder tener más, pero se que no podía, la vida no tenía eso para mi, pero al menos te tenía a ti.

Siempre soñé con abrazarte, llevarte a la cama, pasar una noche juntos, poder besarte y tener una noche mágica, apoyar mi cabeza en tu pecho y dormir escuchando como respirabas, como latía tu corazón y como soñabas.

Me pregunto se ahora es lo mismo, si te puedo amar como te amaba, como te quería, como te deseaba. No es lo mismo, mucho tiempo ha pasado, mucho ha cambiado, pero hay algo que si pasa aún, te miro y siento eso en mi cuerpo, en mi corazón, y si, se que si lo intentara te amaría otra vez.

Amar… gracias a ti lo sentí, pero no caí en cuenta hasta tiempo después, cuando no te tuve, cuando no podía decirte todo esto, cuando decir te amo era imposible.

Años después el destino me dio la posibilidad de encontrarte otra vez, y puedo decir que te amaba, y que aún te puedo amar, que me das miedo y que te quiero a mi lado.”

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Solo en casa

La vida se hace lenta, en mis días no pasa mucho, en mis días yo no hago mucho, salvo cuidar y ayudar a mi sobrina, a la que casi puedo llamar hija.

El trabajo… sin sentido, sin nada que valga la pena, haciendo los días ridículamente aburridos. La familia… junto a mi haciéndome ver como he desperdiciado mi vida, por personas que no me ven, que no buscan lo que yo, que no me ven como una persona, solamente como una familiar, un hijo, un hermano, que es bueno y que no se equivoca, y yo tratando de hacer esto cierto, esclavizándome a sus deseos y lo que debo ser.

En este día, las cosas caminan sin un control, no puedo manejarlas, solo doy pasos y pasos, no se donde llegaré, no se si ya me importa.

Pensando estos días, veo que a este amigo del colegio, del que me enamoré como loco, al que puedo asegurar que es el único a quien he amado, ya no forma parte siquiera de mis fantasías, no tengo con quien soñar, debo llenar esos espacios, pero me faltan las ganas, estoy quieto sin deseos de moverme.

Si le diera un beso, si pudiera darle solo un beso, ya no se como me sentiría, pensé la vez anterior que al menos por un segundo, solo un segundo, me sentiría feliz. Ahora tengo miedo de saber que sentiré, de que si lo beso, y no siento nada… ¿estoy vivo?