domingo, 26 de mayo de 2013

Decidir

¿Qué irá a pasar?, llamé a mi amigo del colegio, pidiéndole que nos juntáramos, pidiéndole hablar. Pienso contarle mi “secreto”, que no creo que sea tan secreto a estas alturas. Voy a contarle que soy gay, pero solo eso, y ver que pasa, ver que me dice, ver si me dice que ya lo sabe, ver si calla, ver si me consuela, si me aconseja, esperar a que me llame después de eso, ver que me responde.

Se que él sabe, se que sabe que estuve agarrado de él en el colegio, lo que no creo que sepa es que realmente lo amé, aunque no se si puedo decir eso cuando solo tenía 17, pero creo que si, lo amé, y quizás aún lo ame.

Es rara esa palabra, amar, es tan corta y tan difícil de decir, de sentir, de darse cuenta que está allí, contigo y con esa persona que hace que esa palabra tenga sentido.

¿Cómo puedes saber si amas?, no es una pregunta nueva, pero como lo sabes, como lo puedes saber. A mi me pasaba cuando lo veía y soñaba despierto, lo veía y me sentía bien, me reía, era por ese momento feliz, era una sensación fuerte, una sensación que no he vuelto a sentir.

Aún recuerdo esos recreos en el colegio, sentado en el patio de los cursos de educación media, todos los amigos sentados, hasta que nos sacaban del colegio, conversando, matando tiempo juntos, sin hacer nada, solo sentados conversando.

Yo estaba contento y feliz, y me dolió mucho cuando terminó, me dolió como cuando mi primo, mejor dicho, mi hermano tuvo que partir a Francia, cuando me sentí completamente solo sin él en la casa.

No me gusta sentirme como me siento ahora, esta sensación fría de estar perdiendo el tiempo, de no poder decir a la personas que amas “te amo”. Quiero sentir como es dar un beso y cuando lo das te sientes feliz, y cuando lo dejas, te sientes con hambre de otro.

Despertar en la cama, abrir los ojos y ver a alguien a quien quieres abrazar porque sabes que eso te hará sentir bien, porque esa persona hace que dejar la cama sea algo doloroso, que hace que odies tu trabajo y quieras volver pronto a la casa, esa persona que hace que una hora se vuelva un siglo cuando estás con ella, que su calor te haga sentir completo y seguro.

Quiero amar, quiero amar con rabia, con completa entrega, sin miedo, arriesgándolo todo, haciendo que la idea de morir sea dolorosa, que me haga sentir miedo a la muerte nuevamente.

A esa persona la conozco, esa persona es mi amigo del colegio, esa persona que está casada y con dos niñas. Se me hace imposible pedirle esto, no puedo pedirle que deje a su familia, que deje su vida. Pero si le cuento lo que siento y dejo que el decida… ¿estará haciendo algo malo?

Decisiones decisiones, terribles decisiones.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Cansado

Como dice un chileno, estoy chato. Mi casa como siempre, soy muy querido, pero todos me quieren con ellos, me siento como el hueso para los perros, no se si alguien me ve, o si se da cuenta de como me siento, o cuanto me falta para ser feliz, ellos solo me quieren, me quieren a su lado.

No se bien que es lo que hago, pero al parecer lo hago bien, ellos se sienten bien si estoy con ellos, pero solo con ellos. Todos quieren saber como me siento, que es lo que me pasa, con quien estoy hablando, que es lo que quiero.

Estoy ahogado, si hasta mi sobrina me pidió que no me fuera, que no la dejara sola, aunque esto me lo dijo mi mamá, y ya a estas alturas no se que creerle.

No tengo un lugar para mi, no tengo un lugar donde no deba preocuparme por algo, donde no reciba miradas reclamando lo que hago o deje de hacer, porque acá en casa me la paso en mi pieza, y mi papá me mira como el hueón raro, y se que está algo decepcionado de lo que soy, pero como le digo que eso me importa muy poco, casi nada, como les explico a todos que en mi vida lo que ellos creen o piensan no es importante.

He escuchado muchas historias, muchas vidas contándome lo que encontraron, lo que sintieron, de personas, de libros, de películas, pero ninguna de ellas es como la mía, ninguna de ellas me muestra como me siento, como es este mundo que me ahoga, y como salir de el.

Dios… estoy muy cansado, necesito encontrar eso que a los demás les ayuda a desear otro día, que le hace importante el esta vivo, el sentir que esto tiene sentido.

Esta semana voy a hablar con el “amor de mi vida”, espero que nos podamos juntar el fin de semana, quiero un día tranquilo sin zapatos de trabajo, quiero hablar con él, y contarle que soy gay, quiero ver como reacciona, quiero que lo medite y ver que es lo que me dice, y cuando lo digiera, le contaré que mi vida nunca fue más feliz que en mis últimos años en el colegio, y nunca logré querer y quizás amar a alguien que no fuera él.

Quizás eso marque un comienzo, un fin que comience otra vida, otro Christian, porque ese en mi nombre, ya lo había dicho por ahí cuando me asustaba decirlo, pero eso ya no me pasa, puedo decirlo.

quiero un poco de eso que ustedes tienen, voy a cumplir 40 años, y no tengo nada que haga los próximos años algo que quiera. No saben cuan confundido estoy, no saben cuan solo me siento, no saben que fuera de todo esto me siento, no saben lo que es vivir en un mundo que no tiene nada que quieras, quizás porque lo que ves no te gusta, o quizás porque ya no te interesa buscarlo.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Viendo opciones

Me pasé estos días en cama, solo un consejo… tengan cuidado cuando coman sushi. Mi estómago por fin es el que recordaba, han sido días molestos, lo único bueno fue la licencia médica, tres días de “vacaciones”.

Mañana a la oficina, a terminar algo que tengo pendiente, y mientras estaba acá en cama, terminé algo que dejé pendiente, así que no se bien con que me toparé mañana.

Lo bueno hoy… me la pasé con mi nena, mi sobrina estaba muy preocupada por mi, no quería que sufriera ni un poco, se espantaba si escuchaba que yo me sentía mal. Esa niña me quiere mucho, lo sé.

Va a ser una semana realmente corta, una semana que me saqué de encima. Una semana que me ha servido para ver lo que es trabajar para vivir y no vivir para trabajar. Tener una vida… una opción interesante.

Incluso, esta semana pensé muy seriamente ponerme a trabajar freelance, pareció una buena idea hasta que me di cuenta cuanto necesito estar seguro de poder mantener mis obligaciones, cumplir a las personas que dependen de mi, y no son obligaciones que me hayan puesto ellas, es que no puedo dejarlas, pero es cierto que no puedo sacrificarme tanto como lo he hecho hasta ahora, ni por mi ni por ellas, que me ven cada vez peor.

Si me despiden, al menos se que haré en mis meses antes de quedar sin dinero.

En cuanto al corazón… Dios que es difícil, aún no se que hacer, he llamado a mi amigo, pero parece que no nos volveremos a juntar, se está pasando el tiempo, no me quedan más opciones. Tal como esta semana ha sido, no se si sería una buena idea hacerlo, pero cada día que dejo pasar es un día perdido. No saben como envidio a los que pueden amar sin tener que elegir, teniendo el camino ya señalado, conocido, saben que hacer porque todos lo hacen.

Tengo la sensación que he sido un casi padre de mi sobrina, podré tener una casi pareja?