martes, 26 de mayo de 2009

Estoy solo

Es un día difícil, el trabajo se esta poniendo más exigente y aún no tengo ayuda para mi trabajo, pero bueno… eso aún lo puedo aguantar. Lo que está complejo es aguantar las ideas que me salen de vez en cuando a la cabeza.

Me he sentido raro, y no es precisamente por mi problema de salud. He sentido miedo, es una sensación rara, un escalofrío que viene a veces.

Me ha pasado cuando espero el metro y lo veo vacío, cuando pienso en la casa, cuando estoy viendo tele, cuando he ido a visitar a mi familia, en general, cuando puedo pensar.

La vida está siendo como la imaginaba. Soy raro, una persona extraña, me cuesta romper ese frío que se siente cuando se esta solo. Me siento fuera de foco, estoy fuera de foco.

Mi vida se ve normal, se ve como la de los demás, ellos no me miran raro. Camino entre la gente y parece que no me veo distinto, hablo con las personas y no me preguntan nada, no pasa nada extraño. Nadie se da cuenta que no estoy completamente ahí.

Salvo acá en casa, no encuentro algo distinto a eso, y acá en casa las cosas no están de lo mejor. Como siempre en mi familia hay “pequeños problemas” que hacen los días difíciles.

No se bien que voy a hacer, hablaba ayer con una chica que conocí por la red, no conocemos de un foro del lobo estepario en facebook (si, aún estoy ahí, solo por curiosear) y me contó su historia, una vida difícil y con mucho drama, pero era alguien a quien eso no le importaba, y creo que hasta es posible que lo disfrutara, como un “porque” al momento de sentirse fuerte. Mucho “jajaja” cuando chateábamos, pero no lo se… difícil de comprender.

Lo que si me di cuenta es que yo… no me siento ya tan desdichado, ni maldecido por el destino, ya no me pasa eso. He dejado atrás mi vida de penas y ahora estoy buscando y avanzando, y está resultando parece, está pasando lo que debe pasar, pero… eso no me emociona.

Hay días que no se para que peleo, es difícil comprender, me cuesta mucho comprender, no veo nada, y eso me deja afuera.

martes, 19 de mayo de 2009

No lo entiendo

Otro buen día de trabajo, eso creo yo. Todos los días me parece que aporto un poco, y que se nota, y eso me deja satisfecho.

Satisfecho… ¿por qué eso me suena a premio de consuelo?, si al final era algo que iba a pasar.

Hoy hable con uno de mis amigos del colegio, en estos días he llamado a algunos, me nació hacerlo, fue necesario. Me siento parte del juego, bueno… parte es algo exagerado, solo siento que puedo jugarlo.

¿Cómo hacen ustedes para vivir?, para aguantar las ganas de mandar todo a la cresta. Cuando miro a mis compañeros de trabajo, me río y lo paso bien, pero creo que es solamente por dejar de sentirme solo, o quizás por la obligación de dejar de pensar tanto. El caso es que las cosas siguen cambiando, y cada día tengo más claro que estoy fuera de mi elemento, no se sentir como ellos.

Una vez vi un documental sobre personas que de nacimiento no pueden sentir o entender lo que les pasa a los demás, algo así como el autismo, quizás sea eso pero muy suave. Cuando lo vi me hice la pregunta inevitable… “¿quizás sea uno de ellos?”.

Ahora debo ir a dormir, que mañana será otro día frente a una pantalla, haciendo algo que me pone un reto y que me entretiene, pero que cuando levanto mi trasero de esa silla, siento que me perdido algunas horas.

lunes, 18 de mayo de 2009

El tiempo vuela

Las cosas cada vez son más simples, cada día es un nuevo paso para no darme cuenta como pasan los días.

He tenido suerte, mi ambiente laboral es muy agradable, no hay problemas, no hay nada que moleste. Me la paso trabajando, y no es porque deba, me gusta lo que hago, por primera vez me siento tranquilo y satisfecho.

Pero los días pasan cada vez más rápido, cada día veo como mi sobrina está más grande, como me saluda con los ojos riendo, pero no he estado allí para ver como crecen. Cada día veo como no veo nada, como se me pasa todo.

Creo que estoy exagerando, que me estoy pasando al otro extremo. Estoy haciendo algo distinto que se está convirtiendo en rutina, y estoy cayendo en ella.

Ya se van a cumplir dos meses desde que empecé en este trabajo, y parece que me quedo, solo parece, que no me confío de nada. Pero cada día las cosas son más extrañas, cada día veo las cosas distintas.

Recuerdo esa parte de la historia, en Siddharta de Hesse, cuando el se convierte en un “empresario”, con dinero y con la comodidad de tenerlo, con su afición de apostar y así demostrar que no le importaba su riqueza, pero como con el tiempo perder ya no era una opción, las cosas habían cambiado y ya no era un juego. No quiero eso, no tiene sentido, pero parece que no me queda otra cosa que hacer.

Me he dado cuenta que llevo mucho atrasado, y pensé que no importaría tanto, pero si importa. Todos mis amigos tienen algo que les llena la vida, yo tengo… deseos de llenar mi vida, pero no tengo mucho más.

Es difícil ser yo, y no puedo elegir no serlo. Estoy cansado de soñar cosas que no tendré, no soy una persona común, eso ya no pasó. Soy una persona disfuncional que aprendió a pasar desapercibida, no se me nota.

En mi otro blog una persona sabia me recomendó visitar a un sicólogo, y creo que lo voy a hacer, aunque no creo que pueda ayudarme mucho, lo bueno es que podré contarle a alguien todo esto, vomitar un poco de rabia y tristeza.

Las cosas no tienen mucho sentido, ya no entiendo bien lo que pasa.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Al menos tengo esperanza

Dios… si que estoy cansado. Ya llevo mes y medio en mi trabajo, y ha sido bueno, era lo que esperaba y he trabajado con el tipo de persona que esperaba encontrar. Me he dado cuenta que la visión que tengo de mi es bastante… pesimista, siempre siento que no aporto mucho, que no ayudo, pero parece que me equivoco.

Si, es cierto, ha comenzado a nacer en mi ese orgullo algo peligroso, que si no se cuida puede dejarte ciego. Cada vez me siento más seguro en lo que hago y en mi relación con las personas, cada vez es menos difícil relacionarme con los demás, aunque aún no logro ser abierto con lo que pienso, eso aún no pasa.

Igual… esa es la cara bonita del trabajo, la llegada de todos nosotros, los nuevos, al parecer movió las aguas, y el más viejo del equipo de trabajo esta buscando otra pega. Me es difícil comprender esa forma de pensar, esa reacción tan extrema ante los cambios, el negarse a afrontarlos y dar un paso al lado, pero bueno, esa es una elección, no es necesario defenderla.

Acá en casa… está de invitada mi tía, por lo que mi cada vez más vulnerada intimidad desapareció completamente. Igual con ella me llevo muy bien, nos entendemos y creo que somos las dos personas más cercanas a mi hermano (en verdad mi primo, pero es más mi hermano, esa es otra historia, esta relatada en el blog anterior). Pero lo molesto son el resto de los individuos que pululan por acá.

Salvo mi sobrina, y mi mamá y mi hermana a veces, las personas me dejan muy mal. El ambiente es tenso, es de ver malas caras, se puede cortar con un cuchillo. A mi lo que me preocupa es que la niña no sienta esto, y a los demás les preocupa… tener la razón, parecen niños.

Los escucho hablar, opinando de cuanto pase, tratando de verse mejor que el resto, pero eso no ocurre, solo gastan aire.

Al resto de mi familia no los he visto, ni a mis amigos, que ahora se que tengo buenos amigos. El tiempo se me pasa en la oficina.

Es algo raro lo que ocurre en la oficina. Cuando llego a ella me siento frente a la pantalla y a trabajar, que se que me falta por aprender y me gusta estar seguro y tener nuevas ideas, pero miro a mis compañeros y… unos leen las noticias por internet, otros están en facebook, otros jugando estos juegos en línea, estos donde crean un personaje, un estilo de juego de roles.

Hoy me pasó esto, llegué a un momento donde me costó tener ganas de seguir trabajando, un poco por cansancio, un poco por no tener muy claro que hacer hasta mañana, un poco por ver que se viene mucho trabajo los próximos meses y cuentan con lo que yo pueda hacer, un poco de todo.

Y bueno… hay algo que aún está quieto, detenido, casi petrificado. Aún estoy solo y sin expectativas de dejar de estarlo pronto. Estoy con la vida a la que siempre le tuve miedo, “de la casa al trabajo, del trabajo a la casa”, estoy esperando poder cambiar esto, pero aún no veo como.

Está saliendo de mi convulsionada cabeza nuevamente la inquietud de hacia donde ir, la disyuntiva que siempre ha estado, que es lo que quiero más, como vivo mi vida, ser o no ser.

De todas formas, la situación es algo distinta. Ya no tengo miedo, y el ser gay no me molesta, creo que ni siquiera es lo principal, ahora solo es una parte del todo. Y con mi sobrina cerca, viendo lo que es ver crecer un niño, es difícil no tentarse, no tener deseos increíbles de tener un niño, acostarlo en la noche, darle un beso en la frente y que te diga “buenas noches papá”.

Como me gustaría ser padre, y las personas que conozco… ¿cómo ellos pueden ser padres?. La vida es rara, no puedo catalogarla de injusta, cuando no creo en la justicia, pero es algo irritante como te enrostra todo lo que quieres y hace tan difícil que lo consigas.

Tengo la esperanza que para mi hayan acabado las malas experiencias, que ya no me encuentre con un amor imposible, una enfermedad en el cerebro o una depresión sádica. Tengo fe en que ya pagué lo que sea que haya tenido que pagar, ahora solo espero cosas buenas, me juego mis cartas y voy para adelante, enfrento los problemas, en una forma algo temeraria a veces, pero es mejor que nada.

Me gustaría saber como estaré en un año más, ¿tendré una vida como todos mis amigos?, ¿o seguiré viendo con ganas lo que no puedo tener?. Creo que estoy algo cansado.