viernes, 23 de octubre de 2015

La venda en los ojos

Estoy en una disyuntiva enorme, después de dejar mis pastillas en febrero, esas que me ayudaban a dormir, ahora tengo más problemas para dormir pero también estoy con más problemas en mi estado mental.

Esas pastillas evitaban junto con los mareos, el darme cuenta de muchas cosas, estaba un poco volado y no sentía como pasaba el tiempo, pero ahora lo veo todo, y veo todos los problemas que tengo, veo como me afectan hasta los comerciales, veo la ira que siento al recordar mi vida.

No se si decirle a mi médico que me de las pastillas otra vez, no se si será bueno ponerme la venda y no ver como es mi vida, no se que sentido tiene vivir una vida solamente para que pase el tiempo y no darse cuenta.

Siento que sufrir esto es lo más lógico, pero el como detener este dolor, esto que siento todos los días es complejo. Es un problema levantarse, es un problema hacer cosas, un problema tener hambre y comer, un problema decidir y un gran problema, que me importen las cosas.

jueves, 22 de octubre de 2015

La mochila

Las cosas son raras, estoy acá trabajando, retando a la suerte al escribir esto frente a todos. Es emocionante el hablar de temas como mi homosexualidad con la posibilidad que alguien lea.

Es entretenido sentir este miedo de ser descubierto, un miedo que pensé ya no podía sentir.

Estoy escuchando a Arjona, ok… se que suena tonto, pero hay canciones que funcionan. Estoy escuchando “Aun te amo”, y ufff… me hace recordar a alguien. Es entretenido como describe como ves las cosas, que es lo que quieres, después de haber encontrado a la persona para poder decir “te amo” y no haberlo hecho.

Recuerdo todo esto, estoy recordando todo esto, y veo que aun estoy pegado, siempre digo que cambiaré, pero la verdad es que tengo miedo, miedo de tener más recuerdos como este, amar sin ser amado.

Ese dolor es parte de lo que soy, pero no quiero más de eso. Estoy convencido de que este dolor no lo voy a dejar atrás, eso es un hecho. Debo aprender como soportarlo.

lunes, 19 de octubre de 2015

Esclavitud

Este viernes, después de un día de trabajo y correr para visitar a mi médico, que para variar estaba atrasado, llegué a la oficina de mi amigo y conversamos un poco.

Este viernes fue mi primera visita a mi nueva psicóloga, es agradable y puedo hablar más relajado con ella. Y en la conversación, y como es mi costumbre, aprendí algo nuevo de mi. No me gusta mi trabajo, y en verdad no me gusta, si pudiera haría algo distinto, no se que, quizás algo relacionado a algo más creativo, escribir o algo así, lo malo es que eso en este país esta reservado para los que no necesitan ganar dinero.

Pues bien, él me aconseja que debo cambiar, que la forma en la que trabajo no es buena, no es profesional, que debo buscar otra forma de hacerlo, salir de mi casa y familia, hasta me aconsejo si pudiera salir del país que lo hiciera.

¿Cómo explicarle que eso no es algo que me interese? La forma en la que trabajo es la única que conozco que hace de mi trabajo algo que me gusta, el ser creativo, el investigar y trabajar en ideas para un sistema que pueda ser algo especial. No soy profesional, no puedo serlo, ya que eso para mi es una forma educada de decir esclavo. El hecho que te paguen, aunque sea una buena cantidad de dinero, y que lo hagas solo por el dinero sin preguntar por que, lo convierten en algo obligado, en una necesidad por lo que te pueden dar, es decir, lo que podemos comprar ahora con dinero, es equivalente a lo que le daban a los esclavos con la comida, no tenemos opción.

Mi vida es compleja, no puedo hacer las cosas por dinero, si lo que hago no me gusta me es muy difícil hacerla, soy un esclavo que morirá de hambre.

jueves, 8 de octubre de 2015

Superdotado

He estado leyendo un libro, trata sobre los superdotados, y es raro, mata por completo la idea romántica de que es ser un superdotado.

Con lo que llevo leído me doy cuenta que yo soy un superdotado, tengo un alto CI, pero ese no es el rasgo que identifica a un superdotado, junto con eso también son muy sensibles y emotivos, y con eso lleno todos los requerimientos.

La vida de un superdotado es muy distinta de lo que se espera. En general su vida es solitaria, con poco éxito, depresión, baja autoestima y otras buenas noticias, junto con la posibilidad de un desorden total. Este es uno de los futuros que pueden tener, pero nuevamente calza perfecto.

Ahora comprendo porque siento como siento, porque mi penas y alegrías son tan grandes, por que me siento tan solo, porque no comprendo a los demás ni ellos me comprenden a mi.

Estoy pensando en ver a un psicólogo para ver que opina de todo esto, si es cierto o solo otro sueño, espero que todo sea verdad y así tener respuestas a todas mis dudas, saber porque me tocó todo esto, entender lo que siento y ver si puedo arreglar algo.

viernes, 2 de octubre de 2015

Tiempo perdido

Dios… los días son una tortura, estoy ya consiente que mi dolor y mis problemas son por todo el odio y rabia que siento por lo que he vivido y me ha pasado. Se bien que debo olvidar esto y seguir, pero tengo tango odio que no puedo, no sale lo suficiente, siempre está allí.

Los días son largos, y ahora me doy cuenta como pasa uno tras otro, y cada uno son minutos y horas de sentir cansancio y rabia. Cada segundo es un instante que quiero olvidar y no sentir. Se que esto suena tonto y cobarde, pero no puedo dejar de sentirlo, no puedo evitarlo, no es un opción.

Tengo rabia, pienso en todo lo que no pude vivir, y no es que piense que no puedo vivir algo parecido, pero el hecho es que solo será parecido. Tengo rabia porque no tuve la oportunidad de equivocarme y sentirme culpable. Siento rabia de no tener a quien culpar, a quien odiar, y que solo yo esté en la foto.

Me faltan las fuerzas y los deseos que me lleven a levantarme, muchas veces me he levantado y ya no se si quiero hacerlo.

Estoy en un día triste después de peleas entre todos los de mi familia, y ver como pierden todo lo que me gustaría tener. Detesto como los demás pudieron disfrutar todos esos años y perder todo eso, y tener al menos un poco de lo que querían, y aún así llorar y quejarse de su vida.

Me hubiese gustado un poco de suerte, que esa mano que siempre me ha castigado , quizás porque, me libere de este dolor y me muestre que aún hay esperanza.