Me he pasado ordenando mis cosas este año 2014, y entre estas cosas está el decirle a las personas que me importan que soy gay, ya va mi mamá, mi hermana, mi hermano, mi mejor amigo, y bueno… a los demás no les digo porque no me interesa como se enteren, pero a estas personas se lo quiero decir yo, porque quiero ser yo quien les muestre quien soy, es más por mi que por ellos, quiero ver como reaccionan después de que lo saben, es por mi.
Pero aún me faltan personas, está mi tía y mi papá, pero faltaba alguien más, mi amigo del colegio, mi amor de juventud, el que me hizo imposible obviar el hecho de que soy distinto, y que siento distinto.
Me junté con él. Ya era la segunda vez que me juntaba con él para esto, pero la primera vez no pude, fue un poco de miedo, el miedo de perderlo y tener como respuesta silencio y no volver a recibir una respuesta a mis preguntas. Y bueno, la segunda vez lo hice, fue muy difícil, y me imagino que para él no fue tan sorpresivo, me dijo que supuso que para eso fue la reunión anterior.
Lo complicado fue su reacción inmediata a mi confesión, fui algo rudo, le dije que soy gay y que en colegio me gustaba él, yep… fui algo rudo, pero así me salió. Me dijo que esto no afectaba nuestra amistad, pero en caso de notar una diferencia en mi forma de actuar, no me hablaría más, pero pasó algo muy raro, se explicaba diciendo que tenía familia, que estaba casado, pero no decía que no era gay, que no le interesaba eso, esto lo noté al día siguiente, pero las cosas ya estaban hechas, esto fue el 13 de noviembre.
Esperé sin molestar, no lo volví a llamar, no quise que se sintiera incómodo ni obligado a hablarme, lo dejé solo.
Este fin de año, como todos los años desde hace un buen tiempo, le mandé un mensaje de feliz año nuevo por internet, por whatsup, y esperé como siempre su respuesta, que era unos minutos después, y bueno… aún estoy esperando esa respuesta.
No me ha vuelto a escribir, ni a llamar. Ninguna señal de vida, nada, absolutamente nada. se bien que leyó mi mensaje, ahora en whatsup lo marca como leído, pero no ha contestado, no lo ha hecho, ya no tengo amigo.
Mi amigo de la U me dice que es lógico que después de mis confesiones, no me vuelva hablar, y después de escucharlo tiene razón, creo que no volveré a saber de él. Y… volví a perderlo sin poder decirle todo lo que me había ayudado, cuanto importaba, y cuan importante fue en mi vida. Voy a escribirle, quizás me conteste, diciéndole todo esto, porque necesito que sepa que a mi me ayudo mucho, que si bien sufrí mucho por todo el amor que sentía y la imposibilidad de demostrarlo, me enseño como se amaba, como se siente cuando uno encuentra a esa persona que termina con esa sensación de soledad que tienes cuando has caminado con preguntas sin respuestas.
No creo que me conteste, pero quedo contento con la posibilidad que lo lea, aunque trataré de juntarme con él, de hablar por teléfono, y si todo falla, de escribir esta carta.
Último paso de un 2014 lleno de decisiones difíciles, y primeros de un 2015, donde las cosas toman rumbo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario