lunes, 26 de enero de 2015

Necesito una brújula

Realmente tengo problemas, dinero y más dinero, algo que jamás pensé necesitar, pero bueno… cuando no necesitas y ayudas, si no te ayudan necesitas. Las cosas son simples… no es el momento adecuado para pedir ayuda, y aunque lo fuera… no creo que llegara a pasar.

Los días parecen horas, todo muy rápido, todo muy vacío, todo son preocupaciones que hacen las noches un suspiro, y los días un martirio. Y las cosas son simples, no tengo con quien pasar estos malos ratos.

Conversando con mi amigo, una conversación seria, me habló que yo siempre me estaba quejando, siempre triste por lo que no tengo, por lo que necesito. Y la verdad no se si realmente lo necesito o lo quiero para ayudar a los que quiero.

La pregunta es… ¿para qué estoy aquí?. Estoy confundido y con deseos de no pensar mucho, pero no tengo otra opción, porque la vida esta enterrando mi cara en esto como si fuera un pastel de crema.

He avanzado y he logrado superar los problemas más difíciles que pensé tener, pero creo que me falta el más complicado, querer estar aquí, necesitar algo de lo que ofrece el mundo.

Me he acostumbrado a no necesitar, para que no me duela cuando me de cuenta que no lo puedo tener, porque es lo que usualmente me ha pasado, sea como sea… al final no llega lo que espero, pero… ¿realmente lo intenté?, la verdad no me acuerdo, se que ahora no lo hago, me cuesta, ya no lo necesito, pero antes no me acuerdo.

Esto de haber perdido el pasado, hace que el presente sea más confuso, más difícil. Solo siento lo que pasó, siento lo miedos y la manera de superarlos, siento las alegrías que aprendí a sentir, y los dolores que no se porque los siento, pero a veces aparecen y lloro. Pero no se el porque siento esto, y ya no se si esto basta.

Siempre pensé que teniendo esto dentro de mi, estas sensaciones, esto que me hacía sentir lo que era correcto y lo que no, bastaba, pero no, las cosas no son tan simple, porque necesito los recuerdos para saber si lo que aprendí es realmente lo cierto, lo que hace ver las cosas, lo que me ayuda a comprender porque aguanto tanto.

Me siento solo, porque los demás no pueden ver lo que yo siento, y no puedo enseñárselos, porque ya no tengo eso que me lo enseñó a mi, y es por esto que no me comprenden, es por esto que me veo deprimido, es por esto que no quiero las cosas que quieren ellos, es por esto que estoy deprimido… creo que estoy perdido.

jueves, 22 de enero de 2015

Lo inútil y la imposibilidad de soportarlo

El odio que uno puede llegar a sentir es impresionante, pero el odio que sientes por tu vida, por lo que te ha pasado, es lamentable, y eso me está pasando.

En estos momentos me mantiene en pie mi familia, y la necesidad que tienen por mi, pero si no los tengo… no lo se.

Me detesto, odio lo que ha pasado conmigo, me siento incapaz de vivir una vida como las de los demás, me siento fuera de este mundo, sin un lugar, pero he perdido algo, mis ganas de pelear por un puesto. No quiero este mundo, y no quiero ser parte de este mundo.

Este mundo no me acepta, me dice que lo que soy no tiene espacio. Soy gay y no me interesa tener cosas, no me interesa “crecer” o ser “exitoso”, solo quiero estar vivo, pero a los que somos así, nos ven débiles y si pueden pasan sobre ti, y para los que son como yo, pasan por encima sin mirar mucho que ocurre, y lo peor y algo que ellos no entienden, no nos importa, este mundo no importa, y al final, nada importa.

Casi no tengo amigos, solo los que pueden ver un poco de lo que soy, pero ni los más cercanos logran ver todo lo que me pasa. Me estoy muriendo, cada día espero que ocurra, me pregunto cuando podré descansar de todo esto y llegar a esa tierra de los débiles, esos que respiran solamente tratando de ser felices, esos que no necesitan mucho, esos que no quieren más de lo que necesitan, de lo que tienen los demás, de los que no quieren estar arriba, que solamente quieren estar.

miércoles, 21 de enero de 2015

Cansado de estar cansado

Hoy fue un día caluroso, y me toco recorrer las calles cuando no era buena idea hacerlo. Visité a mi amigo, con el cual creo que el negocio ya se acabó, no pensamos igual, y no queremos las mismas cosas, y entre negocios y amigos, como supondrán, prefiero a los amigos, por lo que debo aprender a buscar proyectos y clientes, que con el que tengo ahora, algo de tiempo me queda en el día.

Llegué a casa cansado, me tomé una de esas bebidas isotónicas, había sudado mucho y tenía mucha sed. Pero el ambiente estaba peor dentro de la casa que en la calle.

Saben… cada vez entiendo menos a las personas, como buscan cosas inútiles, como se enfadan por estupideces, como hacen para hacer de sus vidas un dolor de cabeza. Y bueno, mi problema es que los tengo que soportar, son mi familia, viven conmigo, y aunque no fuera así, estaría preocupado por ellos.

De mi amigo del colegio… nada, y no creo que pase algo. No quiero perder contacto con él sin despedirme, como lo hice en el colegio. Fue y es una persona importante para mi, y quiero que lo sepa, si se va, no quiero perder la oportunidad de decirle a un amigo que me importa.

Hoy voy a comenzar a despegarme de una de mis benditas pastillas, dejaré de tomar la pastilla que me adormece y que me deprime un poco. Los días que pasé sin tener esa pastilla, fueron molestos, pero mi cabeza funcionó como antes, mi memoria, mi capacidad de entender, todo mejoró, quizás pase algo bueno.

Pero… estoy acá pensando y escribiendo en un blog que nadie lee, sintiéndome mal, por no poder ayudar a los demás porque no me dejan, porque me alejan, pero me hacen sufrir todo este ambiente desagradable, y sintiéndome mal por no recibir respuesta de mi amigo del colegio, de estar fuera, de no ser lo que esperan, de no ser suficiente o ser algo extraño, fuera de lo normal.

domingo, 11 de enero de 2015

Un poco más solo

Ya va enero, ya es 11 de enero, ya van dos meses, ya van muchos días viendo como se conecta a whatsup y no contesta mi mensaje, como simplemente me evita, ya veo que es mejor no llamarlo, ya veo como serán las cosas este año.

Esto me ha hecho pensar en que hacer este año para no estar solo, estoy procesando lo que siento al ver como me sacaron, muy rápido, de la lista de personas existentes en el mundo, y me convertí en parte del paisaje.

Él es uno de mis mejores amigos, y digo “es” porque aún lo siento como mi amigo, pero parece que para él… yo no lo soy.

Me siento solo, y quiero dejar de estar solo, necesito amigos, buenos amigos, y perdí a uno por revelarle un gran secreto, pero que pensé podría soportar, estaba equivocado.

Yo no cumplo con los requerimientos de este mundo, estoy muy fuera de lo que es normal y tiene sentido, no puedo comprender a los demás, ni entender porque hacen lo que hacen.

Siento distinto, parece que sufro distinto, y al parecer esto me ha hecho vivir distinto. Estoy fuera de lugar, debo armar un lugar donde encajar, en donde mi rareza no sea tan notoria, donde no asuste ni intimide, quizás necesite un disfraz.

martes, 6 de enero de 2015

Me falta una respuesta para terminar el 2014

Me he pasado ordenando mis cosas este año 2014, y entre estas cosas está el decirle a las personas que me importan que soy gay, ya va mi mamá, mi hermana, mi hermano, mi mejor amigo, y bueno… a los demás no les digo porque no me interesa como se enteren, pero a estas personas se lo quiero decir yo, porque quiero ser yo quien les muestre quien soy, es más por mi que por ellos, quiero ver como reaccionan después de que lo saben, es por mi.

Pero aún me faltan personas, está mi tía y mi papá, pero faltaba alguien más, mi amigo del colegio, mi amor de juventud, el que me hizo imposible obviar el hecho de que soy distinto, y que siento distinto.

Me junté con él. Ya era la segunda vez que me juntaba con él para esto, pero la primera vez no pude, fue un poco de miedo, el miedo de perderlo y tener como respuesta silencio y no volver a recibir una respuesta a mis preguntas. Y bueno, la segunda vez lo hice, fue muy difícil, y me imagino que para él no fue tan sorpresivo, me dijo que supuso que para eso fue la reunión anterior.

Lo complicado fue su reacción inmediata a mi confesión, fui algo rudo, le dije que soy gay y que en colegio me gustaba él, yep… fui algo rudo, pero así me salió. Me dijo que esto no afectaba nuestra amistad, pero en caso de notar una diferencia en mi forma de actuar, no me hablaría más, pero pasó algo muy raro, se explicaba diciendo que tenía familia, que estaba casado, pero no decía que no era gay, que no le interesaba eso, esto lo noté al día siguiente, pero las cosas ya estaban hechas, esto fue el 13 de noviembre.

Esperé sin molestar, no lo volví a llamar, no quise que se sintiera incómodo ni obligado a hablarme, lo dejé solo.

Este fin de año, como todos los años desde hace un buen tiempo, le mandé un mensaje de feliz año nuevo por internet, por whatsup, y esperé como siempre su respuesta, que era unos minutos después, y bueno… aún estoy esperando esa respuesta.

No me ha vuelto a escribir, ni a llamar. Ninguna señal de vida, nada, absolutamente nada. se bien que leyó mi mensaje, ahora en whatsup lo marca como leído, pero no ha contestado, no lo ha hecho, ya no tengo amigo.

Mi amigo de la U me dice que es lógico que después de mis confesiones, no me vuelva hablar, y después de escucharlo tiene razón, creo que no volveré a saber de él. Y… volví a perderlo sin poder decirle todo lo que me había ayudado, cuanto importaba, y cuan importante fue en mi vida. Voy a escribirle, quizás me conteste, diciéndole todo esto, porque necesito que sepa que a mi me ayudo mucho, que si bien sufrí mucho por todo el amor que sentía y la imposibilidad de demostrarlo, me enseño como se amaba, como se siente cuando uno encuentra a esa persona que termina con esa sensación de soledad que tienes cuando has caminado con preguntas sin respuestas.

No creo que me conteste, pero quedo contento con la posibilidad que lo lea, aunque trataré de juntarme con él, de hablar por teléfono, y si todo falla, de escribir esta carta.

Último paso de un 2014 lleno de decisiones difíciles, y primeros de un 2015, donde las cosas toman rumbo.