Pensé que no volvería a escribir acá, pero es verdad… nunca digas nunca. Han sido días agotadores, mucha pega y yo durmiendo poco, pero buenos, al menos haciendo lo que me gusta.
Fuera de eso… pasando muchas cosas. Llamé hace casi dos semanas a mi amor del colegio y definitivamente no pasó nada… por lo tanto lo voy a llamar para que nos juntemos, una reunión corta, y decirle todo lo que sentía y más que nada, saber si él lo sabía.
El otro punto importante, lo pensé ahora en la ducha, es que debo contárselo a mi hermano, aunque sea por correo, aunque sea como no quería que fuera, no me queda otra, hay que sacar las piedras de los zapatos.
Dios… voy a salir de esta casa por fin, voy a vivir mis cosas por primera vez, da un poco de miedo…
No hay comentarios:
Publicar un comentario