Como siempre aparezco acá para botar un día negro. Hoy me he sentido mal, muy mal, muy triste.
Estoy trabajando, trabajando sin ganas. No tengo nada de dinero, no los puedo ayudar, a decir verdad solo los puedo poner en problemas, y yo sigo con la necesidad de medicamentos, así que… necesito el sucio dinero.
Y en el corazón… uffff… mejor no hablar de ciertas cosas. No he hecho mucho, salvo chatear con lgunas personas por celular, pero nada serio. Me siento fuera y definitivamente tengo miedo de entrar.
He estado tanto tiempo fuera que las cosas ya se hacen insoportables, no se como relacionarme, y tengo miedo, no puedo separar eso de mi. Me dirán por ahí que es fácil, que es dar un paso, pues… no es así.
El miedo… uno no elige sentirlo, ni cuando lo sientes, en verdad no puedes dejar de sentirlo, solamente no escucharlo, pero hay momentos en los que te cansas de evitarlo o grita muy fuerte, pero tú caes en el miedo y no sabes que hacer.
Ahora escribo y siento ganas de llorar, yo no lo creo!!!, yo con ganas de llorar. Siempre fui alguien duro sin lágrimas, después de enfermar quedé con los ojos húmedos, pero me “recuperé”. Pero ahora… ha vuelto y más fuerte.
Me siento… distinto a los demás. Los veo y no me imgino como será sentirse así, como es sentirse sin pensar tanto, sin sentir tanto, cuando se puede caminar solamente caminando, sin pensar, sin ver, sin mirar.
Ellos no saben cuanto los envídio, como me gustaría parar toda esta máquina que tiene mi cabeza y no para de pensar. Puedo verlo todo, puedo notar mi soledad, y me duele mucho.
No se como terminará esto, cada día le veo menos sentido, es un paso en vano, es gastar aire. Se bien que me equivoco, se que hay cosas por las que pelear y lo intento, lo hago, en verdad, pero… hay días en los que me canso, días en los que me detengo y miro, y veo, y me asusto, porque no he avanzado mucho.