domingo, 22 de febrero de 2015

Puedo recordar

Vuelvo al trabajo, otra vez a la pelea, sin muchas ganas debo admitir, soportando líos existenciales como siempre.

Tengo una buena nueva, algo que hace de mi vida algo con más sentido, dejé una pastilla, una pastilla que me ayudaba a dormir, pero que afectaba mi memoria y me producía depresión, solo espero poder soportar los días sin estas pastilla, sin mareos y sin dolores, pero aunque pasara, creo que no las tomaría otra vez.

Estoy terminando un trabajo que arrastro por mucho tiempo, debería llegar algo de dinero, pero esto ya no me importa mucho. Saben, hay veces que no recordar ayuda, no ver como pasa el tiempo es algo que te protege, y no tener conciencia de lo que pasa hace de los días más llevaderos.

Pero ya volvió mi memoria, y ahora me doy cuenta de lo que ha pasado, y se como mi vida está hecha una verdadera pesadilla. El tiempo volvió con su paso, y los días me traen el peso de los errores que he cometido, de como me postergué y al final… ahora no tengo nada. Incluso puedo ver un poco más allá, e imaginarme como serán las cosas, como caminaré, como trataré de no caerme, como no alcanzaré lo que deseo.

El tiempo es algo que no he podido ver, que no pasó por mi lado, que me olvidó. Las cosas son simples, no tuve oportunidad cuando podía, y ahora que tengo oportunidad ya no puedo, ya no soy el que debía ser para vivir la vida que creo todos sueñan.

Como me gustaría poder volver y hacer eso que no me atreví, vivir la vida que los otros si pudieron, de poder querer y que me quisieran, de recordar algo.

domingo, 15 de febrero de 2015

No tengo un camino

Uffff… día complicado el de hoy. Dejar las pastillas ha hecho efecto, estoy más despierto, recuerdo mejor las cosas, me doy cuenta mejor de como pasa el tiempo, estoy teniendo una vida más “normal”.

En esto está el problema, estoy despertando, y estoy viendo que tener una vida “normal” de verdad ya está siendo imposible. Me siento sin tiempo, me siento solo, fuera de lugar, siento rabia, se podría decir que ira.

La suerte me ha jugado sucio, el destino me puso muchas trabas, no se si las superé como debía, quizás deje algo en el camino, algo que no debía dejar, quizás mi vida no estaba destinada a ser feliz, sino a llenar el espacio que los demás necesitaban para que sus vidas tuvieran sentido.

Ahora estoy más despierto, viendo mi vida y comparándola con la de los otros, y se que no lo tengo, eso que le da sentido no lo tengo, eso no lo voy a tener, siempre me empecino en no decir esto, mantener la esperanza, pero en días como este me atrevo a enfrentar la verdad en que mi vida nunca será como la de los demás, que no tengo posibilidades, porque ya pasaron las oportunidades, ya pasó el tiempo de poder hacer algo, y de tener alguna oportunidad… ya no me sirven, yo soy diferente, ya no calzo en este mundo, yo no soy ni seré “normal”.

Tener esperanzas es algo un poco complicado, dicen que siempre hay que tenerlas, siempre hay que tratar, pero no te dicen que hacer cuando no deseas nada, cuando no tienes nada, y solo esperas que el tiempo pase rápido.