martes, 23 de diciembre de 2014

Un recreo

Tengo 40 años, malditos 40 años, donde me ha tocado sobreponerme a todo lo que se puedan imaginar, donde siempre todo ha cambiado, donde las cosas son confusas y sin sentido. Viviendo en un mundo que no avanza, pero al parecer si, solo que no me doy cuenta, donde pierdo días y no veo como se me pasan frente a mi.

Estoy frente a una super-crisis, de esas buenas, donde las cosas se cuestionan y se debe decidir que hacer.

En mi mundo ya no basta hacer cosas que me mantengan con un sentido de porque levantarme de la cama, necesito cumplir con cosas que no me interesan y que no busqué, una mamá que me necesita mucho y una sobrina que sin mi, estaría muy lejos de tener lo que se merece.

Pero yo ahora… quiero encontrar algo que le de sentido, ya no soporto todo este peso solamente haciendo lo que me gusta. Me siento muy solo, y en estos últimos días esta realidad me ha golpeado fuerte.

Si fuera tonto… quizás haría la estupidez, pero es cobarde terminar con todo sin pelear, y siempre he peleado, no me he rendido, he perdido, eso si, pero jamás me he rendido, siempre intento todo lo que puedo.

Pero es cada vez más difícil pelear, quizás ya estoy muy viejo, o he aprendido mucho, la inocencia de fue y solo quedan los recuerdos de cuando esta se rompió.

Esto es asfixiante, necesito obtener dinero, muchas deudas, siempre manteniendo a los demás a flote sin importar mucho lo que pase conmigo, pero ya no puedo aguantar esto.

Estoy metido en un proyecto y listo para otro, viene plata y podre salir de esto, pero ¿y después que?

La vida esta pesada, me está cansando, me estoy durmiendo, quiero descansar en una cama y poder dormir, y dejar la vida detrás de la puerta, dejando que pase sin que me mire, sin que sepa que estoy fuera de su juego y al despertar, ver que hacer, ver como cambio, como encajo, porque ahora… es complicado.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Una buena noticia

Ayer mala suerte y hoy buena, no entiendo muy bien a la vida. Ayer, terminando los detalles de lo que voy a mostrar en el proyecto me encontré con un problema sorpresa y sin muchos datos de que es lo que pasaba, yo desesperado porque debía ir a mis sesiones para recuperar mi memoria y al final no pude ir, todo mal, una fría discusión con mi amigo, él hablándome de como es el mundo, de como se trabaja, de… bla bla bla, y yo mirando sin respuestas, y de verdad, sin entender mucho el porque me debía importar todo lo que me decía, y con esto no quiero decir que no sean importante, al contrario creo que es la esencia del juego, solamente que a mi eso no me afecta, no lo entiendo, no soy eso.

Ayer me di cuenta cuán fuera de este mundo estoy, cuan distinto y solo estoy, cuanto de lo que me importa realmente importa, y de como me ven los demás, como me ven como al tipo que no piensa, que es una persona sin deseos, sin inquietudes, con poco que entregar.

Si pudieran ver y leer lo que siento, como es que veo las cosas, como es que me siento tan lejos, como no puedo comprender todo lo que dicen y lo que hacen, como pueden desperdiciar una vida viviéndola así, sin interés por los demás, por los que te rodean. Como puede no importarles estar solos, o como pueden quedar satisfechos con lo que tienen.

Pues yo no puedo, y es por eso que me veo así, porque en lo que veo no está eso que me haría sentir bien, lo que lograría darle un sentido y un porque. Me dijeron una vez que me victimizaba mucho por ser gay y darle tanta importancia, pero ahora el tema es más complicado que ser gay, el tema es que cada vez es más difícil querer jugar este juego, puedo decir que casi me estoy obligando.

Odio ser tan distinto, odio no encajar, no encontrar un espacio para mi, y quizás dirán que no he buscado, pero si lo he hecho. He conocido a mucha gente después del 2005, cuando fue el último susto médico, y no he encontrado nada nuevo, nada que me muestre que se puede, que hay algo, que hay personas para no sentirme solo.

Con esto no quiero culpar a nadie, aquí el del lío soy yo, que quiere que el mundo sea algo distinto, algo a la medida, y me han dicho que debo hacer lo que debo hacer, buscar y ver que encuentro. El problema es que ya estoy muy agotado, ya me he levantado muchas veces, he soportado cosas difíciles, pero ya se me están acabando las fuerzas, cada día es otro día, pero es igual a los otros días.

Es desesperante intentar e intentar, es desesperante sonreír y encontrar alegría para después perderla al mirar alrededor, es complicado ya no necesitar y seguir peleando, inventar porque, ver como los demás sonríen, como saben algo que tú no, como son capaces de hacer algo que tú no puedes, sea cual sea el motivo… estás fuera.

Como dice Tito Fernández en una de sus canciones… “… y que he sacado con ser tan comprensivo, vivir desesperado en un mundo vacío…”, la canción es “el cigarrillo”, hay mucho de lo que pienso ahí.

Y bueno, la buena noticia es que logré solucionar el problema y la reunión se suspendió probablemente hasta el lunes, tengo más tiempo para trabajar.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Caída libre

En el trabajo otra vez, sin buenos resultados otra vez, con mi amigo enojado conmigo… otra vez…

Estoy cayendo y en picada, las cosas vuelven a ponerse rara, nada parece claro, definido, todo pasa rápido. Las cosas son más difíciles de lo que los demás ven.

Creo que de no tener a mi sobrina estaría juntando valor para hacer una tontera, la estupidez máxima, la salida por la puerta de escape, creo que ya me entienden.

No soy de confiar, ni yo confío en mi, no se que haré, que pasará, si voy a poder lograrlo, si algo de lo que me propongo es cierto, si quiero hacer lo que hago.

¿Vale la pena respirar así?

Estoy más agotado que antes, casi tanto como en mi período de dopado con medicamentos, pero ahora no hay pastillas que provoquen esto, soy solo yo, no hay otra cosa que mi falta de deseos, y de esperanzas.

A mi amigo del colegio no lo he vuelto a encontrar, ni de teléfono, eso no es raro pero después de mi salida del closet y me declaración de que alguna vez estuve agarrado de él, pensé que las cosas llevarían a más, al menos a una llamada para que no lo llame más.

Los días son largos, y todos iguales. Mi casa insoportable y mi trabajo también, yo sin ganas de hacer algo que lo cambie… estoy cansado.