Aún estoy esperando, la reunión con mi amigo del colegio nunca ocurrió, problemas inesperados, falta de tiempo, eso es lo que él me dijo, se disculpó y bueno… yo diciéndole que no importaba, pero que nos juntáramos pronto.
Ahora la verdad… estoy triste, pasé la semana esperando la reunión, esperando a ver que decía, preparándome a su enojo y la cierta posibilidad de que nunca más lo viera, y perder una de las pocas cosas que alguna vez significaron algo en mi vida, y en este tiempo pensando, probablemente la más importante.
Ayer estaba muy triste, a pesar de tener un día tranquilo, de tener buenas noticias del trabajo, de estar bien con mi familia, no me podía los huesos. No sé cuantas veces lo llamé para saber si nos íbamos a juntar, que si me decía en 15 minutos, no se como lo hacía, pero llegaba, pero no contestó, me dijo que lo tenía en silencio, pero lo llamé muchas veces, y ni en la noche me llamó.
Espero que no les pase, tener que dar un paso, y que este dependa de otros, que no puedan avanzar porque necesitan eso, eso que completa el mundo para poder dejarlo atrás.
Como ven estoy muy triste, el dolor ha vuelto, y ahora estoy recordando el porque escondí mis sentimientos cuando era más joven, es porque mi vida no es sencilla, porque duele mucho tener el corazón abierto a lo que pasé, a lo que no manejas, que cuando tienes mi historial… duele mucho.
Recuerdo cuando escribí el post anterior, recuerdo lo que sentía, la esperanza de poder decirlo, la determinación de hacerlo a pesar de las consecuencias, el miedo de perder lo que quiero, lo mucho que me costó llegar a eso, y ahora todo eso duele.
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