Se viene otro año nuevo, pero distinto, me esta yendo bien en el trabajo, las cosas están más ordenadas, estoy más tranquilo. Estoy más fuerte, me siento más fuerte, me atrevo a mas cosas, estoy mas independiente, he cambiado bastante, pero… sigo sin necesitar a la gente.
Saben, esto es molesto, y como me lo dijo la doctora, uno se puede acostumbrar. Vieron la película de Steve Martin, "Un tipo solitario", donde trata de romper esa soledad que tiene pegada, pero no puede. Esa película la vi cuándo estaba en el colegio, me pareció chistosa, ahora yo no tanto.
Pero bueno… este será otro año nuevo, no me acuerdo de cuantos ya he escrito, y no se que tan diferentes sean a este post, las típicas promesas, como se no terminar solo el año, de salir de esta casa, de contarles todo a los que quiero, pero nada pasa, parece que me estoy acostumbrando, ya no hiere como antes.
Lo único que ha cambiado, y para los que me leen (que no creo sean muchos) no será una sorpresa, es la presencia de mi sobrina, mi casi hija, la que me muestra como soy como padre, y como quiere una hija.
Este año termina, y a diferencia de otros años, no hay compromisos ni promesas, no hay metas, no hay un plan. Solo voy a vivir lo que salga, ya terminé con la presión de tratar de ser el que quiero ser, no lo voy a pensar, no necesito hacerlo siempre soy el que soy, no puedo evitarlo.
Así que… muy feliz año a todos, que sea un año totalmente inesperado, que abandonen todas sus metas en cuanto puedan, y encuentren otras siempre, que caminen con ganas de caminar, y no por otro motivo, que sean ustedes sin necesitar serlo, que puedan estar vivos como cualquier persona cuerda quiere… sin darse cuenta (Sé que estoy escribiendo con mucha anticipación pero… si no lo escribo ahora, se me olvida).