No sé que está pasando ahora con mi vida… eso sonó un poco dramático, pero no sé como decirlo de otra forma.
Mi familia ya creo que colapsó, mis viejos ya se dijeron lo que se supone marca el punto de quiebre, confesaron que ya no se aguantan, y no puedo negar que eso me relaja, pero solo me trae definitivamente el momento en el que debo ayudar a una de las personas que más me importan, que me llevan a mandar al diablo lo otro.
En mi trabajo ya estoy armado, estoy completo dentro del ambiente, si hasta estoy siendo yo, con todo lo complicado que puede resultar, y debo reconocer que debo dejar mi acidez descansar.
El otro día me pillé pensando en que pasará ahora, ya me veo en un departamento en santiago centro, y al menos por un tiempo, mientras encuentro una forma más amable de ayudar, viviré con mi mamá. Y no puedo negar que esto me deja un poco fuera de lo que yo quería, pero no veo como hacer otra cosa.
Dios… si que me traes problemas, no tienes un poco de piedad, debo haber sido muy malo en mi vida pasada.
También he estado pensando en el tema corazón, y en lo poco que avanza. ¿Cómo puedo enamorarme?, no lo veo, no lo entiendo, no veo que encontrar a alguien me pueda dejar sin esta sensación de fracaso al no poder tener todo lo que quiero, mi familia, mi casa, mis nietos, alguien a quien entregar todo esto que he aprendido.
Alguna vez se han preguntado como se siente el no tener una vida dentro de lo “normal”, como todo lo que se supone debes querer no encaja dentro de lo que puedes ser, y de como los demás tienen el derecho de decidir que puedes hacer para intentar vivir una vida con todas sus letras.
He leído sobre las encuestas y los números relacionados con el matrimonio gay, y me decepcionaron mucho, y me recordaron que vivo en Chile, que acá no podré tener una familia, y eso me deja muy deprimido.
Pues bien… resumiendo… voy camino a poder tener las herramientas para tener una vida, la vida que quiero no puedo tenerla acá en Chile, y no quiero irme de Chile… si que la tengo complicada.