domingo, 7 de febrero de 2010

Se me están agotando las letras

¿Cómo comenzar?… como siempre, estoy aburrido, mañana tengo un buen día con una segura discusión con mi jefe, y con la esperanza que me despida, que no sería malo, ya no aguanto estar allá, estoy a un pelo de entrar a otro trabajo, y espero hacerlo, que si me despide pronto, me tomaré hasta fin de febrero para descansar, no sería malo.

Fuera del trabajo, no hay mucho que contar. Estoy acá en casa, encerrado, y solamente acompañado por mi sobrina, que en el resto siento que no me ven.

Estoy un poco cansado, y a pesar que los quiero, y eso no lo puedo negar, estoy ahogado acá. Necesito algo distinto, algo mío (eso ya suena repetitivo).

No tengo algo parecido a una vida, no al menos como sale en el diccionario, y estoy complicado con esto. Me siento atrapado, y estoy apestado, me siento desesperanzado, estoy con ganas de lograr otra cosa, de encontrar algo que no se que es.

Este cambio del que he estado hablando creo que llegó, no se donde estoy, pero se que no me gusta. Quiero algo distinto, y más que quererlo puedo decir que lo necesito, que si no lo tengo, no tendré nada, y llegaré a ese estado que defino como gastar aire.

Tengo esperanza que este cambio de trabajo me lleve fuera de esta casa, de esta vida, de todo este mundo que me rodea. Necesito que todo esto acabe, que se vaya, que no me encuentre.

Lo único que me ata es mi sobrina, pero creo que ella estará mejor conmigo lejos, no soy una buena compañía, no soy un buen ejemplo, no soy apto para menores de 18 años.

¿Cuánto de todo esto debía pasar?… ojala que todo, que sino, estaré muy molesto. Como veo las cosas… si esto fuera algo que hubiese comprado, pediría la devolución de mi dinero.

Hace poco que escribí en un blog amigo, y boté algo de lo que pienso de la vida, de la que veo ahora, y veo que estoy en un descanso en medio del camino. Si hasta me cuesta escribir esto, es la tercera vez que lo intento, y parece que la tercera es la vencida, las anteriores no pasé del primer párrafo, cosa extraña en mi.

¿Qué voy a hacer ahora?, no se que puedo hacer, no se si quiero hacer algo, solo lo hago porque hay que hacerlo, porque los que están a mi lado quieren ver a ese personaje de antaño, que se reía y soportaba toda esa mierda que escuchaba, que no le importaba perder el tiempo.

Ya son las casi 12 de la noche, me levanto a las 6 de la mañana, y debo dejar de escribir, porque… bueno, esta es una buena escusa para dejar de escribir, porque no me queda mucho mas por hoy.